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“Sigo teniendo admiración por lo que hace Guardiola”
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Héctor Tapia está de vuelta en el Monumental. Aquí sus primeras palabras en extenso ¿Cómo vive el fútbol Tapia? ¿Cuál es su referencia futbolística?

El exdelantero albo reconoce que está feliz. “Me siento bien, cómodo, sintiendo el cariño de la gente, del hincha, de los funcionarios del club, del plantel. Estoy disfrutando de esto”, admite.

¿Cuánto has cambiado respecto a tu paso anterior por Colo-Colo? Por de pronto ya no eres un técnico debutante
“Trato de que cambien pocas cosas, solo las normales. Es lógico que cuando dirigí la vez pasada tenía 36 años, ahora tengo 40. Pero trato de que mi vida no tenga grandes cambios. Trato de que sea simple, disfrutar mi familia, tratar de hacer lo que me gusta, que es el fútbol. Hasta hace poco estaba trabajando en un canal de televisión, ahora en el club más grande de Chile, pero bajo el rol que tenga trato de no cambiar mucho. Estoy feliz con mi vida. Feliz con mi familia, con mis hijas y hoy con una responsabilidad mucho más grande”.

¿Te sientes más avezado como técnico?
“Sí, no te puedo decir que no. Todo era la primera vez en el periodo pasado: llevaba mucho más tiempo en el club, había llegado a la Sub 15, había subido los escalones necesarios, fui ayudante técnico de Gustavo (Benítez) y después tomé el primer equipo. Sentí esa responsabilidad, era algo nuevo. No me incomodó totalmente pero todo era nuevo. En cambio hoy en día ya salí campeón, gané mi primer partido, además tengo un plantel que, en gran parte, los tuve también antes. Es más normal todo, pero con una gran responsabilidad igualmente”.

Futbolísticamente ¿Has cambiado?
“En esta actividad siempre vas aprendiendo, viendo cosas, mejorando mucho lo que son las relaciones humanas con tus colaboradores y con tu plantel. Uno nunca termina de aprender en esto. Constantemente las actividades deportivas te van entregando herramientas para poder dirigir un grupo lleno de figuras, de la mejor forma. No solo hacerlos jugar bien, ganar fin de semana a fin de semana, sino que administrar eso. Ahora tengo a mi cargo el club más importante de Chile y no pasa por un equipo solamente, que es tremendamente importante. Pasa que acá hay un club detrás. Y detrás de ese club no son solamente los jugadores del plantel, hay gente, niños, un montón de personas a los que tienes que mostrarles el club ¡Qué es Colo-Colo! Aquí hay un club detrás”.

Ahí hay un cambio: Ahora tienes más presente traspasar lo que significa el club
“Acá claramente la estabilidad del club pasa por cómo nos vaya con el primer equipo, eso es innegable. No puedo decir que vamos a traspasar un mensaje y si se pierden 10 partidos seguidos va a estar todo bien. No. Pero para mí es súper importante ganar, y también que la historia del club se siga manteniendo.
Hay que tratar de acortar la distancia que tenemos con los equipos que están arriba nuestro en el campeonato nacional, tenemos tiempo para eso. También tenemos una competencia internacional que está dura y vamos a ir con todo a tratar de ganar para seguir clasificando. Pero este club tiene una historia y detrás de esa historia hay valores y un montón de sacrificios que me tocó vivir desde chico.
Yo llegué cuando este estadio estaba abandonado. Ahora ves un tremendo estadio. Tremendas instalaciones allá abajo (series menores). La historia del club no puede extraviarse, eso hay que tratar de transmitirlo”.

Hace un lustro el gran farol era el Barcelona y el guardiolismo. No había contrapeso. Ahora sigue esa referencia, pero han aparecido otras formas, apareció con más fuerza Klopp, por ejemplo ¿Cómo te llega eso a ti?
“En esto tú tienes que estar constantemente actualizándote, viendo mucho fútbol, estudiando a tus rivales y viendo lo que se hace afuera. El no estar trabajando en el fútbol te entrega tiempo para poder viajar mucho y conocer eso y de qué forma lo plasmas, el cómo llevas eso del entrenamiento al día del partido. Y claro, hoy el fútbol está muy marcado por las transiciones ofensivas-defensivas o defensivas a ofensiva, pero yo sigo guardando una gran admiración y un seguimiento especial a lo que hace (Pep) Guardiola. Así un poco me gusta a mí el fútbol. Si bien no tiene los éxitos deportivos tan rutilantes, aunque ha ganado en todos lados y en todo tipo de campeonatos, a mí me marca no solamente por ganar sino porque hay otras cosas detrás. Que para mí también son importantes.
Nuevamente te digo: Es importante ganar fin de semana a fin de semana pero aquí en Colo-Colo es importante que el club crezca también. Y no pasa solo por ganar el que el club crezca”.

Te importa el cómo
“El cómo y porque hay un montón de factores que influyen en ese cómo. El equipo tiene que mostrar algo en general. No solo imponer o someter al rival. Un club de fútbol no es solamente ganar el fin de semana. Están las divisiones menores, hay una historia… Así lo veo yo.
En mi periodo pasado era muy importante ganar fin de semana fin de semana, ser mejor, tener un equipo que sea avasallante… Hoy eso no ha cambiado, pero creo que para mí es muy importante también el cómo las otras áreas del club están trabajando, y tratar de yo trabajar con ella para hacer crecer al club”.

¿Qué te dejó el paso por Everton?
“Primero, el conocer gente súper valiosa. El grupo de dirigentes anterior al grupo Pachuca y después la llegada del grupo Pachuca que también me enseñó mucho. Poder participar de una estructura que de pronto aquí en Chile no se ocupa mucho y que a mí me dejó un gran aprendizaje. Subiendo a Primera División con Everton. Me hicieron viajar dos semanas a México para conocer toda su filosofía, metodología, estructura y todo lo demás. Creo que tienen un gran-gran trabajo que empezaron de cero. Y después el poder participar en Primera B. La gente me decía: ‘Saliste de Colo-Colo y te vas a un equipo de Primera B’. Tuve que tratar de preparar dos finales en un corto tiempo y jugar esas dos finales y ganarlas, en una categoría que no conocía y que me dejó un gran aprendizaje en cuanto a los jugadores que están ahí.
Creo que fue súper valioso y me hizo, sin duda, crecer como entrenador”.

Después de Everton estuviste en Europa viendo entrenamientos ¿Qué clubes viste? ¿Con quién estuviste?
“No soy mucho de sacarme fotos y andar subiendo cosas (en redes sociales). Prefiero que quede todo en un buen café, con una buena conversación. Uno constantemente en esto tiene que estar preparándose, actualizándose y conversando mucho con gente de fútbol. Eso es poco habitual en nuestro medio.
Es una simple conversación a todo nivel, porque no hablo solamente a nivel profesional sino lo que es el fútbol menor, de escuelas de fútbol y mil cosas más”.

Pero estuviste con algún prócer del fútbol europeo ¿Con quién?
“No, para qué (risas). Lo dejo ahí…. Vi de todo. Fui, paseé, compartí con los clubes donde jugué, compartí ese fútbol de primer nivel y fue un placer. No fue solamente centrarme en el entrenamiento. Vi cómo ha crecido Lille, por ejemplo. Ver que era un club chiquitito y hoy está a un muy buen nivel dentro de lo europeo. Como te digo, no soy muy de andar sacándome fotos y andar mostrando. Me lo guardo para mí”.

Luis Marcoleta decía en una entrevista que el entrenador estaba sobrevalorado, que el jugador siempre es el más importante y que se debe buscar que lo amateur del futbolista aflore ¿Estás de acuerdo?
“Coincido en muchas cosas. Para mí también el jugador de fútbol es el más importante en esto. Pero hay otras cosas que creo que tienen el mismo grado de importancia. Para mí el jugador de barrio sin duda que tiene que aflorar. Es lo que te entrega la solera, el jugar a pata pelá, que te crezcan ampollas por estar ahí, y te da cosas que es muy difícil que te dé el fútbol tan estructurado: protegerte, conocer un camarín todo húmedo, jugar en la tierra, es muy necesario. Sin duda. Yo lo hice. Jugué mucho en el barrio y en la calle. Pero también hay otras cosas que son importantes. El rol del entrenador es el tipo que administra el principal recurso que tiene un club, que son sus jugadores. Y no pasa solamente por lo profesional, pasa también por los jóvenes, un poco marcarles el camino. Hoy hay un montón de temas que te sacan de tu atención. Lo veo con mis hijas que pasan con el celular. Ahora es muy poco lo que se juega en la calle, entonces todas esas cosas las tiene que mostrar la gente que está cargo. Mostrar valores, transmitir lo que es Colo-Colo en este caso, lo que es el club y que la gente que viene de abajo lo tenga muy claro si no, no hay identidad”.

¿Eso es lo que hablabas de Guardiola más allá de la cancha? ¿Sigues siendo un DT cercano al jugador?
“Sí, yo creo que él hizo un gran trabajo en Barcelona. Conoce al club y eso para mí es muy importante. Tanto o más que ganar los fines de semana. Trato de ser cercano a los jugadores y en el periodo pasado y en éste, me apoyo por grandes personas. Y ellos me adelantan mucho el trabajo”.

La vez anterior trabajaste con Miguel Riffo. Ahora con Claudio Maldonado y Marco Muñoz. Todos defensores. Tú eras delantero ¿Hay algo detrás ahí, no?
“De defensa no entiendo nada (risas). Tengo un cuerpo técnico más amplio y eso me ayuda en el entrenamiento, puedo supervisar mucho más. Antes era yo, Miguel, Juan (Ramírez) y el Gualo (Eduardo Míguez) que nos ayudaba, y harta gente que nos apoyaba, obvio, pero en lo especifico marcábamos esas diferencias. Ahora primero, más que ser defensas, son gente formada en casa. Gualberto (Jara) fue mi técnico y ganamos tres campeonatos, él como ayudante técnico y yo como jugador; Claudio tiene que haber llegado a los 8 años acá de Curicó. A Marco lo conozco de los 7 años, somos de la misma edad. Y está Andrés Sánchez que se ocupa de la oficina técnica y es formado acá, también de las divisiones menores. Y Hernán Torres que llegó a la escuela de fútbol de Colo-Colo, pasó por cadetes y qué decir de todo lo que ha ganado. Es gente que conoce muy bien el club, que fue lo primero que buscaba. Y después, claro, me apoyo en los puestos que no jugué. Y como te digo: no cacho nada de defensa (risas)”.

En tu paso anterior jugaste preferentemente con un 4-3-3, con un ataque marcado por las bandas ¿Sigues igual?
“Vamos a tratar. El cómo nosotros juguemos va a depender de quién disponga. Creo que ese equipo anterior yo lo pude armar. Yo lo armé. Lo tomé y lo armé a lo que yo quería. Hoy me encuentro con un equipo que ya está armado. De pronto siento el jugar de una forma y no voy a tener los jugadores con esas características para jugar en esas posiciones. Pero tengo un plantel numeroso, tengo unas categorías inferiores de primer nivel. Tengo que meterme en el trabajo, situarme acá en el estadio y ver de qué forma vamos a jugar.
Ahora tenemos el compromiso de los jugadores en dos días de trabajo y ya tenemos el partido de Curicó encima.
Nuestro trabajo se va a centrar en mucha conversación, en mucho mostrar pero es poco lo que vamos a poder trabajar. Estamos contra el tiempo, sin duda”.

¿Qué le dirías a los hinchas?
“Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para poder ser mejor que nuestros rivales. Que nuestros jugadores sigan corriendo más que el rival, tratando de dejar la camiseta de Colo-Colo lo más alto posible. Y lo otro viene por sí solo. Este equipo si tiene eso, si deja todo en la cancha, es muy difícil que se le gane. Así que vamos a tratar de hacer eso.
Que nuestro trabajo se vea plasmado en cancha. Lo que sí, hay disposición y los jugadores entienden muy rápido. Eso es muy importante”.