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Ronald De La Fuente charló con los medios de prensa este viernes en el Estadio Monumental. El lateral izquierdo prepara su debut oficial por Colo-Colo: “: “Estoy diez puntos, sin ningún problema. Ha habido un mejoramiento día a día. Estamos muy confiados de lo que nos está entregando el profe. Hay que agregarle cosas a mi juego para ir mejorando. Estoy confiado y convencido de lo que podamos hacer este domingo”.

“El nivel es más exigente, estamos en el equipo más grande del país. Siento que estoy preparado. Mi llegada se da en el mejor momento de mi carrera. Tenemos que ser un equipo que propone, vertiginoso, con transiciones rápidas. Los hinchas siempre están apoyando. Nosotros tenemos que tratar de representarlos de la mejor manera dentro de la cancha”, siguió el exjugador de Universidad de Concepción.

“Estamos en Colo-Colo y hay que ganar todos los partidos, salir a buscarlos siempre. En lo único que pensamos es ir a Santa Laura y ganar. No le damos importancia a los partidos previos porque por los puntos es diferente”, cerró De La Fuente.

Audio completo y sin cortes:

Ronald De La Fuente tiene 28 años. Los cumplió recién, hace un par de semanas. El 25 de enero de 1991, día de su nacimiento, coincide con el inicio de un glorioso Cacique, aquel que terminó ganando la Copa Libertadores. Ese viernes 25 del 1 del 91, en pleno verano noventero, mientras Ronald llegaba al mundo en Talcahuano, Patricio Nazario Yáñez firmaba en Cienfuegos en una de las contrataciones más bulladas de la década. Pero eso es solo coincidencia. Aquí no hay simbolismos ni nada. No existe relación entre el Colo del 91 y De La Fuente. Tampoco entre él y los cracks Eusebio, Tostao, Bochini, David Ginola, Xavi Hernández y Robinho, nacidos también un 25 de enero.

Porque De La Fuente no es un elegido ni mucho menos. Su carrera no está plagada de flashes, notas 7 en el diario y aplausos de la galería. Al revés: Lo suyo es ir creciendo de a poco. Es partir a la tercera categoría del fútbol chileno a los 22 años, porque en Primera no tenía espacio y, a esa altura, había jugado solo 11 partidos en tres años.

La de De La Fuente es la historia de un tipo que se comenzó a consagrar a los 26 años. A los 26, por ejemplo, Patricio Yáñez ya había jugado un Mundial y comenzaba a defender su tercer equipo en España. De La Fuente no. A esa edad corría detrás del triunfo, en ese entonces medio lejano.

Esta, en definitiva, es la bitácora del jugador que “dio la vuelta larga”. Que luchó para llegar arriba. Y todo lo anterior, por cierto, hoy es motivo de orgullo. A De La Fuente no le vienen con cuentos: La palabra ‘esfuerzo’ la conoce al revés y al derecho.

“En Huachipato me tocaba ir citado a casi todos los partidos pero era muy poco lo que jugaba, no entraba. Después de ese año que salimos campeón (N de R: en el Clausura 2012 no jugó ningún partido en el título acerero) tomé la decisión y pedí permiso para ir a préstamo. Me habló Luis Marcoleta para ir a Arica y lamentablemente no se dio como quería: No era mi momento o no reunía las condiciones y tampoco terminé jugando. Ronald Fuentes ya me había llamado para ir a Iberia y a la vuelta de Arica me volvió a llamar y me dice: ‘Ya, esta es la segunda y última vez que te llamo ¿Te vienes o no?’. Lo notaba tan convencido en su idea, en que iba a ascender, aunque me costó bastante tomar la decisión de ir, porque mi mismo entorno familiar me criticaba el tema de que me iba de Primera a Tercera División. Decían que esa división nadie la ve. Pero lo mejor de todo es que tenía el apoyo incondicional de mi mujer, que me dijo: ‘Yo voy contigo, donde tu vayai’. Creí tanto en las palabras del profe, tenía la convicción y a lo mejor no era atractivo el tema económico o de la división, pero iba a tener la posibilidad de jugar, que era lo que quería… Fue la mejor decisión que tomé. Me arriesgué, superé el miedo de ir a Tercera”.

¿Cómo fue jugar en esa tercera categoría, la Segunda Profesional de entonces? 
“Dentro de la división creo que era el equipo más sólido, en lo económico y en lo deportivo. Sin duda había cosas que yo por lo menos no había vivido. Huachipato tiene una muy buena fama de cadetes, es un club con infraestructura y en Iberia había muchas cosas diferentes: el tema del camarín, tenías que ir a entrenar a diferentes canchas todos los días, el tema de la ropa… Yo particularmente no le ponía mucha atención a eso. Yo lo que quería era jugar, jugar y jugar.
Igual, a pesar de que no están las comodidades de un equipo de Primera División, nunca nos faltó nada. Sí había que hacer esfuerzos de tener que ir en tu auto a entrenar a una cancha que está a 40 minutos, por ejemplo, pero yo lo compensaba con el tema de jugar. Estaba tan feliz jugando, el profe me había dado una confianza tremenda, así que para mí estaba todo perfecto, era lo que necesitaba en ese momento”.

Les va bien con Iberia
“Terminamos teniendo un año increíble con Iberia, peleamos durante todo el año el ascenso con Puerto Montt, vivimos un partido épico, histórico, en el Chinquihue a estadio lleno, donde el único resultado que nos servía era ganar, y ganamos de visita 1-0 (N de R: penúltima fecha; si ganaba Puerto Montt era campeón). Y terminamos ascendiendo en el último partido ante Melipilla de local. Después de todo eso, claro, la decisión fue acertada. Hoy en día sin duda que lo veo así, claramente fue el punto de quiebre, el cambio desde que empecé a jugar. Ahí comenzaron los buenos momentos y las buenas temporadas”.

El 28 de enero de este año, Ronald De La Fuente entrenó por primera vez con Colo-Colo. Al día siguiente fue presentado en la sala de prensa del Monumental y 24 horas después jugó de titular en el amistoso ante Everton. “Sí, han sido días muy ajetreados, un cambio de vida cien por ciento pero estoy feliz, con ganas que este sea un gran año para todos. Siempre pensé y trabajé para ir creciendo. Había otras posibilidades para ir al extranjero, pero cuando apareció esta opción de venir a Colo-Colo, obviamente fue súper motivante y atractiva. No lo pensé mucho: Es difícil decirle que no a Colo-Colo. Es un honor y una responsabilidad tremenda defender esta camiseta”, cuenta.

Ronald De La Fuente comenzó a los seis años a jugar fútbol en el Club Unión San Francisco de la Liga Talcahuano Centro. Al año fichó en el Unión San Vicente, uno de los clubes más antiguos de la liga chorera y con sede en el cerro donde se crió De La Fuente (“así se escribe mi apellido, con la D, la L y la F en mayúsculas”). A los 8 años se probó en Huachipato y siguió jugando a dos bandas, “hasta que ya me cancelaron el permiso en el ‘Huachi’”, recuerda.

¿Comenzaste como delantero, no? 
“Sí, delantero izquierdo, el 11 que le decían en el barrio. Me gustaba como jugaba Iván Zamorano, Marcelo Salas, los referentes de esa época. Me gustaba esa posición, fue la que me acostumbró mi papá desde chico; era zurdo y tenía condiciones, si antes era bueno (risas).
Me fue súper bien en esa posición, hasta que me subió al primer equipo el profe Arturo Salah. Pero cuando llegó Jorge Pellicer él me dice que tengo condiciones para jugar de lateral. Yo estaba dispuesto a aprender y creo que le dio en el clavo, es mi puesto preciso”.

¿Te costó pasar de juveniles al primer equipo? 
“Yo estaba acostumbrado a tener regularidad y protagonismo dentro de las diferentes categorías en cadetes, y en el último año de juvenil no fue así, jugaba poco (N de R: con Carlos Pedemonte como DT). Después el profe Arturo me empezó a llamar al primer equipo a entrenar y ni siquiera era titular en mi serie, entonces yo creo que por ahí pasó el tema de volver a reencantarme y motivarme. Estaba bastante bajoneado por lo que estaba viviendo y ahí con el profe Arturo como que cambié el chip y me motivé”.

¿Recuerdas tu debut, en 2011? 
“Sí, con Audax en La Florida (N de R: 1-1). Arranqué de titular. Tenía los nervios que viven todos al principio. Fue un partido difícil, debuté de lateral, que no era lo que estaba acostumbrado de toda mi vida, pero con el apoyo de Jorge Pellicer, de mis compañeros, creo que respondí a lo que ameritaba la situación”.

Alcanzaste a vivir una época donde los experimentados marcaban distancia
“Me tocó compartir con jugadores más grandes, como de la vieja escuela que se le dice y que obviamente marcaban una diferencia con los más jóvenes que recién íbamos subiendo. Más de alguna anécdota pasaba: Que te estabas duchando, venía un grande y te echaba. ‘Esta es mi ducha’ (decía). Te pasabas a la de al lado, venía el otro y te decía: ‘No, esta es la mía’. Y ahí tú, todo enjabonado, con champú, esperando que se bañaran todos (risas). Al último te bañabas tú…
De repente te retaban, te pegaban mucho en los entrenamientos, cosas que sin duda sirvieron para uno hacerse más fuerte en todo sentido. Después fuera de la cancha todo súper bien, no tenga nada que decir”.

¿Quiénes eran los experimentados? 
“Me tocó compartir con el ‘Liebre’ (Jaime) Riveros, el ‘Turco’ (Edgardo) Abdala…”

Tipos rudos
“Serios, serios… Déjemoslo en (tipos) serios (risas). Pero bien, bonitos momentos”.

Con ya tres temporadas regulares en Universidad de Concepción ¿Sabías que darías el salto a un equipo grande o al extranjero? 
“Sin duda. Tenía esa confianza, más allá de que se diera o no, era por la manera en que yo trabajo, nada más. Estoy tan confiado en la manera en que trabajo, me entrego tanto por mi trabajo, que yo sabía que tarde o tempano la oportunidad se iba a dar. Tenía que hacerlo bien en el equipo donde estaba, buscar esa oportunidad y gracias a dios –nombro a dios porque sin él creo que nada sería posible- se dio. Después de varias temporadas súper regulares en la U. de Conce, de buenos campeonatos con el grupo, en relación con lo que se exige en un equipo como la U. de Conce, se termina dando esta oportunidad que era lo que yo buscaba, lo que esperaba.
Sin duda llegó en el mejor momento de mi carrera, donde me siento más completo, donde siento que toda la vuelta larga que me di, me preparó de muy buena manera para estar en un club como Colo-Colo”.

Hablas de la “vuelta larga” ¿Qué pasa con jóvenes que con mucho talento se quedan en el camino? ¿Falta sacrificio? ¿Qué les dirías, desde tu experiencia? 
“Hay un dicho que dice que no siempre los más talentosos son los que llegan a jugar al fútbol profesional. Y para mí, ese es un claro ejemplo, porque yo siempre fui destacado dentro de cada serie juvenil, pero nunca fui el más talentoso, nunca fui el que la rompía, siempre fui destacado por mi perseverancia, mi sacrificio. Obviamente de la mano va el tema técnico, talento había que tener para estar en esa posición, pero sin duda para mí la clave, o lo que yo podría aconsejar según lo que yo he vivido, es entregarse el cien por ciento ¡pero siempre! Y no lo digo en una manera… ¡es que es fácil decirlo! Es fácil decir que hay que entregarse, que hay que entrenar duro, mojar la camiseta, pero cuando estai ahí es cuando hay que hacerlo. Cuando estai pasando por malos momentos y nadie te ve. O cuando te toca jugar poco, no hay que cambiar. Yo personalmente nunca cambié. Y ahora en la posición que estoy, me doy cuenta: ‘Pucha que valió la pena’.
A lo mejor cuando no estaba tan considerado con un técnico antes, seguía trabajando igual, me seguía preparando, para esperar esa oportunidad y cuando llegara, aprovecharla. Estuve preparado. Para mí, el sacrificio, la perseverancia, las ganas ¡las ganas! las ganas de querer crecer en lo deportivo, sin duda son la clave.
No hay que generalizar igual y pensar que todos los jóvenes hoy en día no tienen ese sacrifico, esa hambre. He visto muchos compañeros que sí la tienen. Pero sí siento que, de repente, ahora se da un poco más fácil el paso de la juvenil al primer equipo. Por ahí entonces algunos jóvenes, no quiero generalizar, se sienten cómodos muy rápido o sienten que se les hizo muy fácil el paso de cadetes al profesionalismo, y por ahí no valoran, no se dan cuenta, lo importante que es estar en un plantel profesional ¡que no es fácil! No es lo mismo que estar en cadetes. De llegar, llegan muchos, pero estar ahí, jugar y ser regular, es muy difícil.
Yo creo que pasa por ahí los casos que no aprovechan esas oportunidades. De repente puede que se dé más fácil que antes”.

¿Cuáles son los mejores técnicos que tuviste?
“De todos aprendí mucho. El profe Arturo Salah fue el que me subió al primer equipo, tengo un cariño especial por él y hasta el día de hoy cuando me lo encuentro, a pesar de que no debuté con él, le estoy muy agradecido. Y obviamente aprendí mucho de él.
El profe Jorge Pellicer me cambio de puesto, así que también marcó una etapa importante de mí, se dio la paciencia de enseñarme, de aprender nuevas funciones, el tema de la marca que yo no estaba acostumbrado para nada.
Pero, sin duda, los técnicos que más me han marcado han sido Ronald Fuentes y Francisco Bozán.
Ronald Fuentes porque estaba aprendiendo de un defensor de élite. Él cuando me llevó a Iberia de lateral, sabía que mi problema mayor era el tema de la marca, y él se dio el tiempo, me enseñó todo. Aprender de un mundialista es un tremendo honor. Estoy muy agradecido de él porque aprendí muchísimo, me dio confianza. Él se fue a la U. de Conce y medio año después me llevó.
Me faltan palabras de agradecimiento, pero no por ser chupamedias, sino porque… Mira, yo sé que ir a la U. de Conce fue por mi trabajo, estoy seguro que fue por eso, pero son esos técnicos que te van marcando porque te dan la confianza y te dicen: ‘¡Oye, dale, juega, que si la embarrai yo mañana sigo confiando en ti!’. Entonces, sin duda, que me marcó.
Y el profe Francisco es uno de los más importantes porque igual que el profe Ronald me dio una confianza tremenda y encontré con él una regularidad que él me hacía sentir que era yo en el equipo y 10 más. Entonces obviamente yo retribuía con el rendimiento, con estar a la altura de lo que él quería”.

¿Qué laterales izquierdos te gustan en Chile y el extranjero? 
“Marcelo es espectacular. Es mi ídolo en esa posición. Técnicamente el loco es extraordinario. Te controla pelotas imposibles, llega al gol, hace goles, tira centros, da pases gol, defiende muy bien… Nooooooo, es completísimo. De repente mi señora me reta porque estoy en la tele pegado viendo videos de Marcelo.
Jordi Alba también es extraordinario.
Y del medio nacional, creo que hay muy buenos laterales: Está el Nico Peñailillo, que me gusta como juega, está Beausejour que es un muy buen jugador, referente en la selección; Dilan Zúñiga, que se fue a México, muy buen jugador y Ronald De La Fuente po, no hay que dejar de nombrarlo (risas)”.

Contemos las malas también ¿Qué puntero derecho te complica? 
“En el torneo pasado me tocó Eduard Bello de Antofagasta: muy buen jugador, desequilibrante, de esos que no sabís pa donde va a ir.
Los grandotes siempre son difíciles. En Unión estaba Tobías Figueroa: pesao, te chocaba hasta que te aburría.
Soteldo igual es un buen jugador.
Son jugadores imprescindibles, que de repente sabes lo que van a hacer, pero son rápidos, son vivos y te cuesta. Ahí hay que pasar la afiladora nomás y buscar soluciones (risas).

¿Cuáles son tus metas? Supongo que consolidarte en Colo-Colo y llegar a la selección
“Sin duda, varias veces me lo comentaron el año pasado, varios periodistas me preguntaban y la respuesta siempre es la misma: Yo feliz estaría en la selección, para mí es un sueño, como yo creo que es para cualquier futbolista chileno. Pero también sé y tengo claro que para eso tengo que hacer las cosas bien en el club donde estoy. Hace dos semanas era U. de Conce y ahora es Colo-Colo.
Mi principal objetivo es consolidarme acá, ganarme un puesto, ojalá continuar con la regularidad con que venía en la U. de Conce, mejorar mi nivel y eso estoy seguro y sé que es la manera de que se dé una oportunidad en la selección.
Si tú me preguntas si quiero estar, a ojos cerrados, y voy a trabajar para que esa oportunidad se dé.
Yo quiero ser el recambio de Beausejour, es la verdad, soy sincero, pero hay que ser mesurado y entender que primero hay que adaptarse al club donde estoy y hacer las cosas bien acá.
Las exigencias suben todas el doble: acá tenemos que ser campeones, tenemos que pelear todo, entonces de la mano de eso yo creo que se pueden dar oportunidades como esa”.

¿De Unión San Vicente a Qatar 2022? 
“Uhhhhh, un sueño seria po. Unión San Vicente ahí… todavía voy a ver sus partidos.
Sería un sueño, un sueño… Vestir la camiseta de la selección sería un sueño”.

Este martes fue presentado el nuevo refuerzo del Cacique: el lateral izquierdo Ronald De La Fuente (28 años). El exjugador de Universidad de Concepción se mostró feliz. “La responsabilidad es porque ponerse esta camiseta significa mucho. Estoy muy feliz, espero estar a la altura”, señaló.

“Uno tiene que tener el hambre de seguir creciendo. La perseverancia y el sacrificio son claves. No es lo mismo vestir la camiseta de Colo-Colo a la de cualquier otro club. Siento que estoy preparado, me di la vuelta larga. El plantel me recibió de la mejor manera… Pienso que hay grandes laterales. Espero ser yo el indicado para Colo-Colo. Hay que ser profesional, cuidarse. Estoy feliz que se destaque (su extenso número de partidos jugados sin parar)”, explicó el zurdo.

“Quiero agradecer a los dirigentes y funcionarios del club. Desde que llegué me han tratado muy bien. Sé al club que llegué”, cerró.

Marcelo Espina, director deportivo, aprovechó la presentación para aclarar algunos puntos: “Mario (Salas) se ha manejado con cautela en la observación del plantel. Mañana va a seguir evaluando, de hecho. Estamos tratando de achicar el margen de error (en contrataciones). Colo-Colo no tiene problemas en incorporar en relación a lo económico. Estamos negociando. No tiene nada que ver lo económico en por qué no contratamos (otros refuerzos). Queremos bajar el margen de error”.

Aquí el audio completo y sin cortes: