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A principio del 2008, desde Racing de Argentina, llegó al Cacique un lateral izquierdo paraguayo por petición de Claudio Borghi. No era un jugador muy conocido por los hinchas, pero que con un trabajo silencioso, con mucha garra y amor por esta camiseta se ganó un espacio en el corazón de todo el pueblo albo. ¿Su nombre? José Domingo Salcedo.

Hoy, en medio de su labor como Asistente Técnico de Francisco Arce en Cerro Porteño, “Mingo”, como lo recuerda la fanaticada del Eterno Campeón, se da un tiempo para hablar y recordar su paso por Colo-Colo.

Los colocolinos te tienen mucho cariño. ¿Qué te parece todo lo que te demuestran los hinchas?

Es muy gratificante. Siempre que escribo algo o subo una foto con algo de Colo-Colo, hay algún hincha, incluso en mi país, que me está saludando. Es muy agradable el cariño que me entrega la gente de Chile.

Lograste dos títulos con Colo-Colo (Torneo de Clausura 2008 y 2009) ¿Cuál de los dos fue el más emotivo?

El del 2009. Si bien el 2008 también tuvimos altibajos, la forma como entramos a playoffs el 2009, porque veníamos mal y llegamos a un punto en que nos dijimos “tenemos que estar entre los ocho mejores y éramos campeones”. Fuimos a los tumbos, hasta que pudimos clasificar y ganar el título en la cancha de la Unión Española (Estadio Santa Laura).

¿En ese torneo el punto de inflexión fue el Superclásico?

Ganar el Superclásico es muy importante porque te da un envión anímico grande. Cada vez que yo jugaba o se acercaba un Superclásico sabía que lo íbamos a ganar. Ese partido era el momento donde nosotros teníamos que hacer un cambio para entrar entre los ocho mejores. Lo pudimos ganar, empezamos a levantar nuestro nivel, entramos a playoffs y salimos campeones.

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¿Qué significó Colo-Colo para tu vida?

Colo-Colo marcó un antes y un después en mi carrera y en mi vida. Estaba en Racing, hice la pretemporada allá y me vengo a Colo-Colo, con mi esposa embarazada de cinco meses. Mi hija nació en Chile y empezó una nueva etapa para mí.

Cada vez que me nombran a Colo-Colo me siento como un hincha por todo lo que viví ahí, por todos los amigos que hice, es un club muy importante en mi vida.

Hay una jugada que los hinchas siempre te recuerdan, cuando fuiste a trancar la pelota con cabeza…

Soy un tipo que siente mucho la camiseta y siempre traté de dar el máximo. Cuando no la podía recuperar con las manos o con los pies, el único recurso que había era la cabeza y no dude en usarla. Obviamente uno lo hace sin pensar, porque son segundo claves que uno tiene para recuperar el balón y solo me quedaba meter la cabeza.

Nunca pensé que después de tantos años se sigan acordando de esa jugada.

¿Crees que esa entrega que demostraste en esa jugada te permitió ganar el cariño de los hinchas?

Creo que sí, esa entrega y compromiso de no dejar ninguna pelota por pérdida, incluso que se iba para afuera y yo corría para no dejarla salir. Pero esa era mi forma de jugar y todo lo que hago lo trato de hacer así.

Recuerdo una anécdota. Cuando llegó al club, en una pretemporada en Osorno; llegué un día jueves y el domingo había un amistoso contra la Católica y aparezco en el equipo titular. Tenía un solo entrenamiento con el equipo y me acerco donde Arturo Sanhueza y le digo: “Arturo, vengo sin entrenar y me pone el ‘Bichi'” y él me dice: “Mira paraguita, vos entras y a la primera pelota éntrale con todo al que venga y ya estás tranquilo” y a la primera pelota que voy me lo llevo por delante al contrario, se arma una discusión, viene Arturo me defiende, comienza una pelea, se va expulsado Arturo, casi me voy expulsado yo también y así comenzó mi camino en Colo-Colo.

¿Podríamos decir que en esa jugada partió el cariño del hincha contigo?

Claro, lo que pasa es que yo venía recién llegando y Arturo (Sanhueza) me dijo que entrara, le metiera con todo y ahí dije esta es la mía. Técnicamente, capaz que me costaba un poquito pero lo suplía con ganas y entrega. Después de todos los años que pasé en Chile, podríamos decir que aprendí a jugar a la pelota y los últimos años de mi carrera ya era mejor jugador. En Colo-Colo aprendí a jugar a la pelota.

Por lo que nos cuentas, hiciste muchos amigos en el club.

Sí, el otro día estuve hablando con Luchito Mena, con Kalule (Rodrigo Meléndez), Víctor Vidal que sigue trabajando en el club; mucha gente con la que sigo hablando y no hemos perdido contacto.

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¿Sigues pendiente de Colo-Colo? Hace muy poco Esteban Paredes compañero tuyo de equipo, se convirtió en el goleador histórico del fútbol chileno. ¿Cómo te sientes cuando logran este tipo de cosas en el club?

Muy contento con Esteban (Paredes), yo ya estaba en el equipo cuando él llegó al club y desde el primer día notamos que su forma de entrenar, de definir y de encarar los partidos le permitirían ser un aporte para Colo-Colo. Ya todos vieron como le fue y todos los goles que hizo.

Hay muchos compañeros que jugaron en todo el mundo y uno dice, “yo jugué con él” y no creo que me fue tan mal en el fútbol.

Actualmente, estás comenzando tu carrera como técnico (Asistente Técnico en Cerro Porteño), ¿Te imaginas dirigiendo a Colo-Colo?

Yo sé que alguna vez voy a llegar a ser técnico de Colo-Colo. Eso está escrito y tarde o temprano llegaré ahí. Soy un tipo que me pongo metas y hoy estoy en una etapa en la que estoy aprendiendo, pero sé que de aquí a unos años, llegaré nuevamente al Monumental.

¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes con Colo-Colo?

Los campeonatos son el mejor recuerdo que hay. El 2008 y el 2009 fueron espectacular. Me quedo con ese momento del pitazo final en la cancha del Monumental, cuando le ganamos a Palestino. Son varios sucesos que quedan en el recuerdo y comenzamos a mirar con mis hijos. Todo eso es muy lindo.

¿Qué significó para ti jugar en Colo-Colo?

Para mí fue un honor vestir la camiseta de Colo-Colo. La conocí cuando tenía 16 años cuando fuimos a jugar un mundialito en Chile, que organizaba Católica. Salimos campeones de ese torneo con Cerro Porteño y ahí me regalan la camiseta de Colo-Colo. Después llegar al club me hizo pensar en que los caminos siempre están marcados.

¿Qué mensaje le darías a los hinchas que siempre te mandan su cariño?

Un tremendo abrazo para todos los hinchas. Es un placer y un orgullo que me escriban por las redes sociales. Pase lo que pase, siempre tienen que apoyar al club porque los jugadores dejan todo por esta camiseta. Nos vemos en unos años más.

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