Etiqueta: Libertadores 1991


Juan Carlos Peralta llegó a los siete años a Colo-Colo y a los 23, fue campeón de la Copa Libertadores de América. El ex jugador fue uno de las alternativas que más minutos sumó en el equipo de Mirko Jozic y recordó lo que fue la histórica campaña de 1991 que los llevó a conquistar el tan anhelado trofeo.

¿Cómo recuerda la campaña?

Son 29 años ya donde ningún equipo ha podido ser campeón y creo que ha sido muy largo el camino para poder volver a obtener nuevamente una Copa Libertadores. Para mí era muy difícil poder asimilar que estábamos disputando la Copa, pero sangre no me faltaba y fue un camino muy largo, con partidos muy complicados y lo que nos unió fue el grupo donde habían jugadores experimentados y jóvenes donde la gran mayoría eran canteranos de Colo-Colo.

Usted era uno de los jugadores jóvenes del plantel ¿Pensó que tendría tanto protagonismo?

Lo que pasa es que uno trabaja para ser titular y si el técnico lo ve y dimensiona las capacidades que necesita para enfrentar un partido en Copa Libertadores, ya que jugábamos miércoles y domingos y para nosotros los defensas, era importante tener un acondicionamiento físico bueno, ya que jugábamos con marca individual, nos aferramos a eso y nos dio resultado en la gran mayoría de los partidos, ya que no nos hicieron muchos goles, hicimos goles y en eso se nota el trabajo que veníamos realizando y en lo personal, me lo fui ganando con cada partido que jugué.

¿Cómo recuerda a Miko Jozic?

Para un técnico debe ser difícil darle la posibilidad a un joven que dispute partidos en La Bombonera, Paraguay, Uruguay, Quito es una responsabilidad grande. Creo que Mirko marcó una parte importante en mi vida, ya que me dio la posibilidad de poder jugar la gran mayoría de los partidos y estoy agradecido de la oportunidad que me dio.

¿Cuál fue el partido más complicado de la campaña?

Para mí el que disputamos ante Universitario donde Daniel Morón ataja el cabezazo de Balán González. El partido contra Boca también fue complicado. Nosotros hicimos un buen partido de visita y no teníamos porque perder, ya que fallamos varios goles y el penal vino temprano. Acá ellos quisieron ensuciar el partido, pero nosotros no caímos en el juego de ellos y esa fue la llave clave para ser campeones.

Lizardo Garrido: “Ganar la Copa Libertadores en el Monumental fue como estar en un cuento de hadas”

¿Cuándo se convenció que podían ser campeones?

Nosotros íbamos paso a paso, pero cuando empatamos con Olimpia era un paso muy importante, porque en casa era difícil que nos hicieran daño. Teníamos que dejar la Copa en casa, levantamos la Copa y todos fuimos felices.

¿Qué recuerdos se le vienen a la mente de la final del 5 de junio?

No dormí nada la noche anterior, se me hizo muy largo el día, pero íbamos muy concentrados en que teníamos que culminar muy bien esa carrera, porque no fue fácil. Uno recordó los momentos complicados que se vivieron y luego conquistar la Copa Libertadores siendo tan joven, creo que es mérito de todos mis compañeros y la gente colocolina.

¿Fue clave no perder de local para ser campeones?

Bastante. En la casa nuestra es muy difícil que nos derroten, en la Copa Libertadores no lo hicieron y nosotros, estábamos convencidos de lo que estábamos haciendo y nos hicimos respetar con buen juego y eso fue clave.

¿Qué fue lo primero que pensó cuando terminó el partido?

Uno tendría que estar en mi lugar. Yo lo viví cinco minutos antes del final del partido, con el estadio lleno, las antorchas prendidas y uno empieza a mirar con el 3-0, ya que con el 2-0 se alivianó la cosa, más la expulsión de González, que era un jugador importante y pudimos manejar un poco más el partido.

Y una vez terminado se vienen muchos recuerdos, el recorrido de la llegada a los siete años a Colo-Colo y lograr esa hazaña fue tremenda.

¿Se imagino que iba a ganar la Copa Libertadores?

Uno tiene la intención de poder ganar todo, pero es un camino largo y complicado. Cada vez que pasábamos eran rivales más complicados y siendo tan joven, campeón, fue algo que marcó mi vida.

Dabrowski y Colo-Colo 1991: “Fue lindo ser el goleador de ese torneo, pero más importante lo que conseguimos como equipo”

Lizardo Garrido es el jugador que más partidos disputó en la historia de Colo-Colo. Su exitosa carrera comenzó en 1975 en el profesionalismo y fue es uno de lo más defensas más emblemáticos del Cacique.

El “Chano” era el jugador con experiencia en la defensa del Eterno Campeón en la campaña de 1991 donde contaba con dos jóvenes a su lado: Miguel Ramírez y Javier Margas. El ex zaguero repasó lo que fue la conquista de la Copa Libertadores en el mes que se conmemora un año más de la conquista de aquel tan anhelado torneo.

¿Cómo recuerda la campaña de la obtención de la Copa Libertadores?

Nos costó bastante porque empezamos medio timoratos al principio y si uno recuerda como fueron pasando las etapas, nos costó y eso que era un equipo ensamblado, con oficio, experiencia y con el golpe que sentimos el año 90 y más las incorporaciones se hizo un equipo con mucho oficio y experiencia.

A diferencia de mis compañeros que ellos pensaron que se podía ganar la Copa después que le ganamos a Boca, pero yo creo que después que le ganamos a Nacional el equipo estaba para instancias finales, ya que los uruguayos eran duros, fuertes y les ganamos 4-0 de local y noté que podíamos lograrlo.

Poco a poco fue acrecentando, la gente se entusiasmo y era un privilegio estar en ese grupo que podía darle un triunfo tan grande al país.

¿Cuánto influyó en la campaña no perder de local?

Cuando perdimos 1-0 con Boca, varios de nosotros nos abrazamos, pero no por la derrota, sino que el resultado era remontable, ya que el equipo se hacía muy fuerte en el Monumental. Nosotros crecíamos mucho con más de 50 mil personas alentando y pese a que no éramos un equipo numeroso, todos tenían claro cuando tenían que entrar, el mejor ejemplo fue el ingreso de Luis Pérez en la final.

¿Cómo fue para usted tener a dos compañeros de zaga muy jóvenes?

Eran dos jugadores muy fuertes, conversábamos mucho, eran mis dóberman que tenía y mis compañeros me molestan. Tenía que estar muy atento a las coberturas, tenía que darle posibilidad de pase.

La fuerza y cabezazo de Javier Margas, el rechazo de Miguel Ramírez y yo colocaba la tranquilidad, me gustaba salir jugando y había un complemento de que había juventud en esas marcas y harta experiencia conmigo y Daniel (Morón).

Dabrowski y Colo-Colo 1991: “Fue lindo ser el goleador de ese torneo, pero más importante lo que conseguimos como equipo”

¿Para usted, cuál fue el partido o llave más complicada en la Copa Libertadores?

Con Universitario con el cabezazo en el último minuto que atajó Daniel Morón fue el más complicado. Hubo partidos que a la gente marcó, pero no tengo ninguna duda que está el de Nacional, de Boca de visita y la final.

¿Qué tan importante fue anotar dos goles en poco tiempo en la final?

Los dos goles fueron claves, porque había una presión del medio, de la gente que creía que la Copa ya estaba ganada, porque veíamos la televisión y todo Chile estaba preocupado del partido. Nosotros en el almuerzo notábamos algo de nerviosismo y responsabilidad que teníamos ante todo el pueblo colocolino y todo el país y eso se notó en los primeros minutos.

Afortunadamente apareció el Luis “Chico” Pérez con la pared con Rubén Espinoza y después con el golazo. Él no había jugado y esa era la grandeza del equipo que todos estábamos en la misma sintonía, después vino el gol de Leonel (Herrera) y fue una alegría maravillosa, ya que tenía que ser Colo-Colo el que por primer vez ganara la Copa y no podíamos defraudar a tanta gente.

¿Se sintieron campeones en el entretiempo con un resultado a favor y un jugador más?

No. Nosotros éramos gente con harto oficio y estaba el tema que Olimpia ganaba las finales y fue más presión entre nosotros donde nos dijimos que no habíamos logrado nada, que quedaban 45 minutos.

Ante de los partidos, Marcelo Oyarzún (Preparador físico) daba una charla y esa charla en la final existió un silencio impresionante, ya que lo que nos habló fue maravilloso y nos dijo que éramos todos “Rambo” y todo el mundo desde sus puestos, fue importante para este logro.

¿Se imaginó en algún momento ganar la Copa Libertadores?

No, de verdad que no porque yo me iba fijando metas en el fútbol y lo mío costó mucho. Yo me fui a préstamo en el año 77 a Colchagua, después a Trasandino de Los Andes, después me fui a Colchagua nuevamente y después llego el 80 a Colo-Colo y cuando uno se va tres veces a préstamo, chao, te dan el pase.

Pero empecé a jugar, fui titular indiscutido, fui al Mundial, pero lo primero que tenía pensado en mi vida y en el fútbol era tratar de ser titular en Colo-Colo, ese era mi objetivo. Tuve una carrera muy rápida, muy exitosa y de que yo iba a terminar ganando una Copa Libertadores, era una utopía pensar eso, que siendo titular, con 60 mil personas, la Copa en el Monumental, es un cuento de hadas.

Eduardo Vilches y la conquista de la Libertadores: “Era el momento de escribir la historia”

 ¿Cuánto influyó Mirko Jozic para ganar la Copa Libertadores?

Para nadie era un misterio y sostengo que Mirko (Jozic) por resultados es el mejor entrenador que hemos tenido y lógicamente que fue clave. El sistema de juego y pese a que no era de los que andaba encima de uno, te hablaba o felicitaba. Era una persona que hacía su pega donde al principio tuvimos bastante problemas por su forma de ser, pero Mirko leía muy bien los partidos.

En la final todo el mundo estaba preocupado porque no estaba Patricio (Yáñez), Rubén (Martínez), Ricardo Mariano (Dabrowski), pero Mirko estaba súper tranquilo, puso al “Coca” (Gabriel Mendoza) de puntero, puso a Luis Pérez, después a Leonel (Herrera) y no tengo dudas que fue fundamental en la conquista de la Copa Libertadores.

Una vez finalizado el partido ¿En qué o qué fue lo primero que pensó?

Mi familia y segundo todo el esfuerzo que había puesto en esta profesión tan bonita desde que me inicié, de todo lo que me costó y sacrifiqué, ya que en ese momento estaba en la cima. Lo otro que era importante para nosotros fue en la satisfacción que le dimos a los hinchas, quienes disfrutaron y gozaron  en todo el país y que estaban todos contentos.

Patricio Yáñez y la Libertadores: “Brindamos una alegría tremenda para el momento que vivía el país”

Ricardo Mariano Dabrowski llegó a Colo-Colo en 1987, dos días después jugó su primer partido y anotó su primer gol con el Cacique iniciando así una carrera goleadora con esta camiseta.

Fue el goleador del Colo-Colo Campeón de Copa Libertadores 1991 a pesar de perderse los últimos cuatro partidos por lesión. Conversamos con el “Polaco” sobre Arturo Salah, Mirko Jozic, la pretemporada en La Leonera y toda la campaña de ese equipo que consiguió el logro más importante en la historia del fútbol chileno.

¿Cuánto merito tiene Arturo Salah en el equipo que se formó para la Libertadores de 1991?

Arturo Salah se hizo cargo de Colo-Colo en 1986 y cada año que pasaba él iba potenciando el equipo. Creo que su trabajo previo al año 1991 fue muy importante.

En 1990 cuando Arturo deja el equipo para irse a la selección chilena y llega Mirko (Jozic) en pleno campeonato, al final del torneo cuando logramos el título, Arturo bajó a camarines y se abrazó con Mirko, eso demuestra el reconocimiento de este último a lo que hizo Salah y también de Arturo para felicitar todo lo que Mirko potenció del equipo.

¿Cómo fue la llegada de Mirko Jozic al club?

El europeo como entrenador es un poco más distante que los sudamericanos. Había varios que lo conocíamos antes cuando llegó a trabajar en las divisiones menores del club.

Cuando comenzó a trabajar en el primer equipo la relación al principio fue complicada por varios factores, como por ejemplo el idioma. Pero creo que la virtud estuvo tanto de parte de él como del plantel en tener una adaptación rápida y cuando vio el grupo humano y el buen equipo que tenía, todo fue más fácil.

¿Qué recuerdos le trae la pretemporada en La Leonera?

Yo diría que esa pretemporada potenció todas las ganas de revancha que teníamos por lo que nos ocurrió contra Vasco da Gama en 1990.

Fue un trabajo durísimo lo que hicimos en La Leonera, en un lugar que no tenía muchas comodidades, pero que nos permitió forjar nuestro carácter. Lo que teníamos como virtud en el equipo es que de lo malo siempre salíamos adelante. Ese trabajo en la pretemporada junto a los amistosos que jugamos nos ayudo a conseguir los resultados que esperábamos.

¿Cómo recuerda el debut de la Copa Libertadores de 1991?

Fue un partido duro en Concepción, que empatamos 0-0 y donde me expulsan porque el árbitro se apresura al echarme porque yo tire un insulto al aire tras perder un gol y él pensó que lo insulté. Yo lo hablé con el árbitro, quedó todo bien y me dieron una sola fecha de castigo.

Luego jugamos de local, ganamos 3-1 y comenzó nuestro buen camino en el torneo, sobre todo de local que es muy importante en la Copa.

Eduardo Vilches y la conquista de la Libertadores: “Era el momento de escribir la historia”

Todos sus compañeros dicen que el partido más difícil fue contra Universitario de Lima en el Monumental.

Lo que pasa es que veníamos de una fase de grupo bien trabajada y viene la llave contra Universitario. En la ida en Lima empatamos 0-0 donde me anularon un gol que estaba habilitado.

En la vuelta, de local en el Monumental, jugábamos bien y ganábamos uno a cero, luego vino el empate de ellos y nosotros ponemos el 2-1 con un penal de Rubén Espinoza.

Estábamos bien y vino el famoso cabezazo de Balán González en el último minuto que Daniel (Morón) la atrapa en la línea. Se produjo un silencio espectral en el estadio porque tanto a nosotros como a los hinchas pesaba lo que había ocurrido el año anterior contra Vasco da Gama.

Cuando terminó el partido y pasamos a la otra fase fue como sacarnos una gran presión de encima y nos potenció psicológicamente.

No pudo terminar de jugar la parte final de la Copa Libertadores por una lesión.

En el partido contra Nacional de Montevideo salgo rengueando por una molestia, me hicieron un tratamiento médico y cuando viajamos a Buenos Aires para enfrentar a Boca Juniors, en uno de los entrenamientos me seguía molestando, hablé con Mirko para que no perdiera un cambio. Me moría de ganas de jugar pero tenía que pensar en el equipo.

En Santiago me empecé a preparar para la revancha, probé en la práctica de fútbol porque me sentía bien y en una jugada levanté la pierna y se me cortó el tendón lo que me provocó un desgarro en el aductor de la pierna izquierda. Tenía mucha bronca y me di cuenta que me perdía la semifinal con Boca y la final en el caso de clasificar.

A pesar de no jugar los últimos partido usted fue el goleador de Colo-Colo en esa Copa Libertadores.

Eso es algo personal y queda para las estadísticas. Jugué nueve partidos y convertir seis goles, fueron seis partidos en los que no pude estar: uno por suspensión, otro por descanso y la parte final por lesión. Si hago un promedio de los goles que hice, podía haber convertido un par más y ser el goleador del torneo.

Me queda la sensación de ser el goleador del equipo campeón de esa Copa Libertadores, pero es más importante es el logro colectivo de conseguir la copa como equipo.

¿Qué significó ser campeón de la Copa Libertadores junto a ese equipo?

Formar parte de un equipo como Colo-Colo es un orgullo, jugar mucho tiempo en un equipo como ese es un doble orgullo y cuando tuviste la posibilidad de formar parte del equipo que hizo historia con el torneo más importante del club a uno lo llena de satisfacción.

Patricio Yáñez y la Libertadores: “Brindamos una alegría tremenda para el momento que vivía el país”