alturaarrow_down-red arrow_side badge-facebookbadge-instagrambadge-twitterclosedebutemail facebook gallery-nextgallery-prevgallerygoogle instagram lightbox-nextlightbox-prevlive-atajada live-cambio live-gol live-jugada-peligrosa live-offlive-player-in live-player-out live-red-cardlive-silvato live-tarjeta-amarillalive-tarjeta-roja live-timerlive-yellow-cardnacimientonacionalidadnextopenpagination_downpesopinterest prevquotesearchslide-nextslide-prevtimeline-left timeline-right twitter videoswhistle worldyoutube
Superclásico albo: Contundencia, jerarquía y goles
Paredes

El Cacique lo hizo otra vez. En momentos complejos el equipo muestra su calidad y jerarquía. Con la mente fría en los momentos calientes y con Esteban Paredes rompiéndola como cada vez que juega un clásico nuestros guerreros se impusieron claramente a una confusa Universidad de Chile.

Los azules eran favoritos y parecía que responderían a esa chapa cuando muy temprano en el partido se pusieron en ventaja con gol de Pinilla, tras un tapadón de Orión en mano a mano con Soteldo.

Pero el local fue poco más que ese envión inicial, prácticamente no llegó más y el partido se jugó como quiso el Cacique. Colo-Colo agarró el control del partido, cortó los avances de Pinilla, Soteldo y Araos muy lejos de su propio arco, mientras Baeza atacaba todos los espacios que le entregaba la espalda de David Pizarro. El empate parecía lo más justo y éste llegó a los 35′ tras una hermosa jugada colectiva que finiquitó con su calidad habitual el Tanque Paredes.

El propio capitán empezó a liquidar el partido apenas comenzado el segundo tiempo con un golazo que se recordará por muchísimos años: Entró por derecha, enganchó hacia el centro y la clavó en un ángulo. Herrera sólo pudo mirar. Fue una puñalada para los azules que se siguieron desangrando con la expulsión de Bose tras agresión a Baeza.

Emocionalmente la U estaba sobrepasada y así quedó claro con el encontrón del propio Bose con Pinilla y luego con la expulsión de Reyes que también golpeó a Opazo. Difícil de entender que en la misma jugada el lateral albo haya sido expulsado si sólo fue la víctima de la agresión.

La polémica quedó totalmente olvidada cuando Claudio Baeza liquidó el partido con otro golazo. Arremetida de 60 metros del volante para recibir una asistencia maravillosa de Valdivia. Su definición de crack, picándola sobre Herrera, terminó por ponerle el broche de oro a un partido memorable.

Fue otra demostración de grandeza para el Popular que festejó en el codo norponiente con la hinchada alba que desbordó el sector.

¡Grande Cacique y gracias por una nueva alegría!