Patricio Yáñez y la Libertadores: “Brindamos una alegría tremenda para el momento que vivía el país”

Patricio Yáñez a lo largo de su carrera se caracterizó por su gran rapidez y su calidad como jugador, nadie la puede cuestionar. Debutó en San Luis de Quillota, pero rápidamente emigró a España donde jugó en Real Valladolid, Real Zaragoza y Real Betis.

En 1990 regresó al país donde jugó en el archirrival y al año siguiente llegó a Colo-Colo, donde quedó en la historia del club al ganar dos títulos nacionales, una Copa Chile, la Copa Libertadores, Recopa y Copa Interamericana. Su liderazgo fue tal, que en 1994 fue el capitán del equipo.

Yáñez, quien jugaba con el dorsal 17 repasó la campaña de la conquista de la Libertadores de 1991 donde por lesión, se perdió las finales ante Olimpia de Paraguay.

¿Cómo recuerda el 5 de junio de 1991?

Es una fecha muy importante, ya que es el último momento donde todas las camisetas y todo el país estaba pendiente de Colo-Colo. Tengo un recuerdo muy maravilloso de llegar a un grupo de jugadores fenomenales y de tantas cosas que uno aprendió y yo sentía claramente que ya existía la confianza de que este grupo podía ganar la Copa Libertadores de América.

Se trabajaba en función de eso, de estar preparado lo mejor posible, sabíamos que la tarea era difícil, pero existía la mixtura adecuada con gente con experiencia, con años y la gente joven, entonces, era muy buena la comunicación diaria, mucha amistad, desde el ‘Garra’ Velásquez, los utileros y esa fue la base, más la base de trabajo físico y lo que nos entregó Mirko Jozic, fueron clases, ya que nunca hubo una mala cara de una persona y esos, fueron los cimientos para lograr los objetivos.

¿Lo molestaron mucho por venir del archirrival?

Existieron las bromas típicas, pero conocía a varios del grupo, a los referentes. Lizardo Garrido y Raúl Ormeño me recibieron bien. Al principio fueron las bromas en el bus, de que me había equivocado, pero todo en un ánimo súper positivo. Inclusive, el hincha de Colo-Colo, nunca sentí un reparo por venir de la U, nunca.

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¿Cuál cree usted que fue la llave o partido más complicado durante la campaña?

Con Universitario, claramente con los peruanos porque los jugadores tenían en la mente lo que había ocurrido el año anterior y ese partido fue el punto de inflexión de decir, pasamos esto y nos vamos por un tubo. En la ida empatamos a cero y la revancha fue muy pesada donde no miramos en menos a Universitario, pero nuestros propios pensamientos podían bloquear lo que teníamos que hacer.

El 2-1 es un penal que me hacen, que ahora es imposible que lo cobren, ya que lo van a revisar y  habría realizado el gesto y decir que no. El Monumental jugaba un papel importante y la gente metía presión y Colo-Colo con su accionar de juego sentía confianza y tras ese partido se mantuvo la humildad y sencillez.

¿Cómo describe a Mirko Jozic?

Un seco tácticamente. Un hombre que se adelantó a los sistemas tácticos que hoy en día se ven y un técnico que tenía una clara lectura de los rivales. Eran charlas muy cortas las de Mirko, era muy concreto, entregaba lo global, línea por línea, luego individualmente. Era una persona muy humana y sabía cómo mantenernos concentrados, mentalizados.

Fue un ejemplo de una muestra distinta, diferente y que sorprendió al resto de los equipos de Sudamérica y que aprendimos a conocerlo. Yo desde Europa venía con la mano de los técnicos al estilo Mirko, que trabajan de poca relación, de un buen saludo, una buena conversación en lo técnico y táctico y en base a eso, se ganó el cariño y admiración de todo el plantel.

¿Se imaginó ganar la Copa Libertadores y quedar en la historia del club?

Lo tenía clarísimo. En una de las conversaciones que tuve con el maestro Elías Figueroa y estando en la U, me dice “Pato si te quieres retirar del fútbol y quieres quedar en la historia del fútbol chileno, tienes que jugar en Colo-Colo”.

Si no hubiese jugado en Colo-Colo no tendría el cariño, el afecto, admiración y respeto que tengo hoy en día. Estuve lesionado todo el año, me lesionaron entre el (Eduardo) “Lalo” Vilches y el (Raúl) “Bocón” Ormeño, después que me recuperé, jugué a buen nivel y me quedó claro el mensaje, ya que hasta el día de hoy lo recuerdo.

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¿Sufrió en la final ante Olimpia por no poder jugar?

La sufrí harto, ya que el Estadio estaba lleno y no teníamos ubicación. El partido lo ví con Vladimiro Mimiza y Carlos Caszely, parado, comenté un poco y lo viví con mucho nervio, por querer asegurarlo rápido.

Colo-Colo sufrió un par de contra donde nos quedamos mirando, pero después estaba destinado el ‘Chico’ Pérez que no había jugado en la Copa y aprovechó la oportunidad. Vino el primero, luego el segundo y después era todo festejo. Era el nerviosismo de que no se escapara, pero en el plantel había confianza, ya que con todos los inconvenientes, quedó demostrado el trabajo de Marcelo Oyarzún, Mirko Jozic y los dirigentes y todos disfrutaron la Copa Libertadores.

¿Cuando terminó el partido qué fue lo primero que pensó?

En ese momento vienen a la mente todos los esfuerzos, ya que todos piensan que el futbolista tiene una vida color de rosa, pero la vida del futbolista no es fácil. Me di un abrazo con el “Nano” Romero y nos acordamos cuando partimos.

Se viene a la mente la familia, mi papá es colocolino, mi mamá que era de la U y se hizo colocolina, se me vinieron a la mente los consejos de mi padre, mi familia y hermanos y sobre todo, que estábamos brindando una alegría para el momento que vivía el país que fue tremenda.

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