Nuestra historia 4: La estrella 15, pasando por la nueva Ruca para llegar al Colo-Colo de América

A inicios de los 80 Colo-Colo recuperó su tranco ganador, equiparando la aparición vertiginosa de Cobreloa. El regreso desde Europa de Carlos Caszely en 1978 le dio otro aire al equipo. En la temporada 79 se logró el primer título nacional en siete años; aquella había sido una sequía extensa, dolorosa, extraña y acompañada por otra intervención más de la institución, en 1976.

El título del 79 entregó una medalla más, pero también un equipo emblemático, inolvidable, con formación aprendida de memoria por los hinchas: Nef; Galindo, Herrera, Herrera, Díaz; Inostroza, Rivas, Vasconcelos; Ponce, Caszely, Véliz. Fue la oncena del renacer.

En 1986 el Cacique bajó su estrella número 15. Fue otro título nacional bello, porque sería la formación de un equipo que, ahora sí, podría conquistar América.

“Ese campeonato fue como la vida, un campeonato donde se vivió de todo. Hubo drama, tristeza, alegría, rabia, éxito. Me tocó la suerte de tener un grupo de jugadores excepcionales. En lo fútbolístico y en lo humano. Creo que fue el gran motivo de por qué fueron después campeones de América”, reconoce Arturo Salah, el entrenador en 1986.

Un interesante complemento a esas palabras hace Eddio Inostroza, ayudante del DT: “Se trajo a Arturo y el tema de él era la parte técnica, el manejo del balón, dominio del implemento. En la conducción, el pase, el control. Y para llegar a la parte táctica tienes que pasar por esa base. Y si esa base no es buena, no sirve. Y después trajeron a Mirko que era la parte táctica. El dominio del juego, la competición, la estrategia. Se hilvanaron esas dos partes”.

El Colo de los 80 había recuperado, además, su sitial en el palmarés. Si en los 60 y 70 sumó solo cinco títulos, los mismos que su archirrival Universidad de Chile, entre su regreso en 1979 y su peak en 1991 ganó seis de 12 torneos jugados. Y también vio nacer a figuras consulares de la historia, como Lizardo Garrido –el jugador del club con más partidos en la historia de la Copa Libertadores- y Jaime Pizarro, capitán insigne.

En medio de la consagración deportiva, el club pudo inaugurar ya definitivamente el Estadio Monumental tras la venta de Hugo Rubio a Europa. El nuevo recinto tenía, ahora sí, estándar internacional. Y, según los propios protagonistas, fue un escenario clave para ser el mejor de América. En la Ruca, de hecho, Colo-Colo pasó siete años invicto en la Copa Libertadores; fueron 20 partidos en línea sin perder.

El yugoeslavo Mirko Jozic había trabajado primero en las divisiones inferiores de Colo-Colo. Al tiempo tomó el primer equipo y dirigió al equipo a la gloria máxima.

El 5 de junio de 1991 Colo-Colo fue campeón de América. Fueron 105 días jugando en el torneo más inolvidable del fútbol chileno a nivel de clubes. El primer y único conjunto nacional que hasta ahora ha ganado la Copa Libertadores de América. De Arica a Magallanes todo el país festejó. No había y no hay dudas: ¡Colo-Colo es Chile!

(Durante toda esta semana de aniversario, contaremos la historia de Colo-Colo en 7 capítulos. ¡94 años de Eterno Campeón! #VamosCacique)

Nuestra historia 1: Un equipo que nació grande con David que se fue a los cielos

Nuestra historia 2: Platko, Robledo, la consagración y las revoluciones

Nuestra historia 3: Los temblores institucionales, la casa monumental y el equipo del 73