Hablar de Justo Villar, es hablar de una persona que se ganó el corazón de los hinchas de Colo-Colo y que dejó un legado importante en el arco del Eterno Campeón.

Caballerosidad, solvencia, seguridad y sobre todo, ganador es la mejor manera de resumir al paraguayo, quien con el Cacique en el pecho conquistó dos torneos nacionales y una Copa Chile. El ex seleccionado y mundialista de su país, es uno de los ídolos de nuestro club y en el mes de aniversario, conversamos con él.

¿Con qué expectativas llegaste a Colo-Colo el año 2013?

La expectativa mía cuando llegué era de ir, conocer el club, posesionarme, venía de una etapa de un año y medio a dos donde no venía bien, sí en el último semestre en Nacional donde había sido campeón y partí a Colo-Colo.  Me daba mucha curiosidad el estar en Colo-Colo porque sabía de la importancia que significaba de estar en un club grande, de lo que significaba Colo-Colo, pero no lo magnifiqué hasta cuando lo vivir en carne propia.

Mi participación fue siendo cada vez más importante hasta que fuimos campeones y fuimos peleando todos los años  los campeonatos y la experiencia mía sin dudas fue de la mejor que me tocó en mi carrera.

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Un club grande siempre tiene un punto débil como es eso y cuando uno consigue posesionarse bien, ganar en confianza, no es un puesto muy fácil acomodarse en un club grande. Por ahí en los momentos que había pasado el club, que no era una situación no muy buena y por consiguiente terminaba repercutiendo en la portería.

Me toca participar el primer semestre donde comenzamos con Gustavo Benítez y terminamos con Tito Tapia y se iba mostrando un toque diferente de lo que era el equipo y al año siguiente ser campeones hizo valer mucho la participación mía y de todos los que participábamos en el equipo.

¿Cómo describes ese año 2014 donde se arma un equipo con muchos experimentados y otros jóvenes que pertenecían al club?

Se escuchaba mucho en la calle que Colo-Colo no podía lograr la 30 y era cuestión de convencerlos un poco, de conseguir y compactar las ideas del entrenador y el equipo que se armó y tener jugadores de jerarquía que conocían el club, tener batallas importantes con chicos que fueron saliendo que fueron importantes en el equipo, se armó una base de la cual incluso hasta hoy estando de esa época y pienso que esa base fue fundamental para lo que vino después en Colo-Colo.

Vivir un poco lo que se venía viviendo en los seis meses anteriores y luego el orgullo de ser campeón de un campeonato que había sido tan esquivo para Colo-Colo, es un orgullo.

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¿Qué significa para ti Colo-Colo?

Para mí hay un antes y un después. Primero porque había intentando contar conmigo en el 2006, luego en el 2011y no se pudo dar, pero siempre me quedó una expectativa de lo que podía hacer en Chile y cuando se dio la posibilidad, quería probar y ver si podía aportar grandes cosas a un equipo grande.

Y el después es otra cosa por la relación que me quedó con la gente compañeros, gente que trabaja en el club y principalmente con la gente. El reconocimiento de la gente es algo que alimenta a un jugador de una manera increíble y Colo-Colo tiene eso, que pocas veces lo pude sentir.

¿Qué se siente ser uno de los jugadores que nunca perdió un Superclásico cuando jugó?

No me había tocado pasar y es una estadística más que nada. Pienso que coincidieron momentos con el equipo como el nuestro que fue creciendo y a pesar que el equipo de la U venía bien en algunos momentos no supo cómo ganarlos y gracias a Dios me tocó a mí y es algo que quedará en mi memoria, porque la vivencia que tuve son las que me van a marcar para siempre.

¿Cómo resumes tus años en Colo-Colo?

Venía en una etapa para cerrar mi carrera, Había tenido la posibilidad de jugar en Argentina, España, Mundiales, ser campeón en mi país con clubes no tradiciones,  fui campeón en los equipos donde estuve y eso me llena de orgullo, porque no es fácil ser campeón en equipos que no son grandes.

Quería cerrar prácticamente en Colo-Colo y también jugó un papel muy importante la familia, ya que cuando la familia está feliz, a uno se le  simplifica mucho más. Encontré amigos y compañeros buenos, con gente muy esforzada, el peso que tiene el estar ganar partido a partido porque la gente lo necesita es exigente y con la gente con la que me encontré fue maravillosa y disfruté esos tiempos de mi carrera en el club no lo voy a olvidar más.

Por qué no se dio el retiro en Colo-Colo…

Siento que me retiré en Colo-Colo, no puedo olvidar del último partido que jugamos en el Monumental cuando le ganamos a Universidad Católica 2-0 y todos sabemos que en el minuto 85 fue la lesión de la rodilla y nunca pude volver. Ese, siento que fue mi último partido realmente, que me retiré en casa, ganando un clásico, pero las circunstancias de la vida me dieron otras cosas y sin dudas lo que vivimos ahí, siento que soy parte del club, no porque yo lo diga, porque sé que la gente lo dice y me siento hincha del club.

Dejaste grandes amigos en el plantel en tus años por el club ¿A cuáles recuerdas más?

A mi me tocó estar con el “viejo” apenas llegué, Luis Mena, ese si que es histórico.  Estar con él el Chapa Fuenzalida, luego más adelante con Julio Barroso, Gonzalo Fierro, Emiliano Vecchio y muchos otros compañeros que terminaron siendo importante. Con Esteban (Paredes)  jugábamos golf, Wilson (Ferrada) y esas o cosas uno no se olvida. Pudimos tener momentos buenos y otros no tan buenos, pero queda la amistad y las cosas intimas que vivimos.

Cuando se dio tú salida, los hinchas no querías que te fueras ¿Cómo lo sentiste en ese momento?

Pienso y de acuerdo como yo lo siento, siento que no me fui nunca del todo. Sigo teniendo relación con utileros médicos, compañeros y no siento que me fui, siento que en algún momento pueda volver y espero volver o como hincha.

Para mí fue buenísimo sentir el cariño en ese momento, ya que sentía que podía darle más al club pero que no tenía tiempo y que la gente reconozca lo que uno hizo por el club y por eso, digo que no pienso que me haya ido del club por ese cariño y aprecio mutuo que queda en el club, hace que uno disfrute un logro o lamentando la decepción de alguna derrota. Hasta el día de hoy sigo disfrutando cuando Colo-Colo sale campeón y sentir ese apoyo en ese momento fue muy gratificante.

Felices 95 años Colo-Colo