Hugo González, Lizardo Garrido y Luis Mena tienen cientos de historias versus Universidad Católica. Aquí destacamos una de cada uno.

1988 y la semana en que un goleador Hugo González liquidó a la UC

En la Copa Chile 1988 (Copa Digeder) Colo-Colo eliminó a Universidad Católica en la ronda de semifinales. En la ida (miércoles 29 de junio) el juego terminó 1-1 en el Estadio Nacional ante 55.979 espectadores. A los 28’ Rubén Espinoza abrió la cuenta para los cruzados, con tiro libre, pero a los 61’ el defensor Hugo González anotó el empate tras tiro de esquina. Las bases estipulaban que en caso de empate se definía a penales. Allí ganó la UC 4-2 y con ello obtuvo un punto extra.

Sin embargo, en la revancha (3 de julio), también en el Nacional y ante 47.641 personas, las definiciones no fueron necesarias. Colo-Colo ganó 1-0… con otro gol de Hugo González (minuto 35), número 5 en la espalda, que celebró tomándose la camiseta y tirándose al piso mirando la tribuna Pacífico.

“Claro que me acuerdo de esos goles -dice Hugo González, 30 años después- porque fueron los únicos que hice en mi carrera (risas). Todos esos eran clásicos, con el Estadio Nacional repleto, con buenos jugadores en los dos equipos y tuve la suerte de poder concretar. En términos generales, eran partidos muy parejos, los planteles eran muy competitivos los dos. Recuerdo que en el primero fue una anticipación en el córner y se metió a un ángulo de (Marcos) Cornez. Después, robo un balón en sector nuestro, me fui rompiendo líneas, pude abrir hacia el costado, di el pase a Hugo Rubio, que llegó a línea de fondo, tiró el centro y aparecí y con un golpe de cabeza hice el gol ¡Un golazo!”.

¿Puede ser que Católica fuera su gran rival a fines de los 80?
“Claro, porque justamente como la U estaba en Segunda División, no nos topábamos con ellos. Y Católica era el rival más competitivo de ese momento. Eran partidos de mucha convocatoria, clásicos, donde se generaron buenos encuentros”.

¿Qué delantero lo complicaba?
“En esa época estaba el ‘Arica’ (Osvaldo) Hurtado, el mismo Lucho Pérez, aunque Lucho Pérez no hacía mucho, porque nos tenía un poco de temor (risas). El más complicado en ese momento era el ‘Arica’”.

¿Pegó alguna patadita en esos partidos, no?
“No una, varias (risas)”.

En esa semifinal de Copa 88, Colo-Colo formó Daniel Morón; Williams Alarcón, Lizardo Garrido, Hugo González, Luis Hormazábal; Leonardo Montenegro, Jaime Pizarro, Miguel Vargas (Juan Gutiérrez), Raúl Ormeño (Hugo Bello); Hugo Rubio y Ricardo Dabrowski. DT: Arturo Salah.

Lizardo Garrido y la goleada post Copa Libertadores 1991

Cuatro días después de que Colo-Colo obtuvo la Copa Libertadores de América, debía enfrentar a Universidad Católica por la 6ª fecha del Torneo Nacional. Y aunque el club albo solicitó aplazar el juego, los cruzados se negaron.

“Andábamos festejando, festejamos muchos días y Católica igual quiso jugar, pa pillarnos a nosotros medios baleados. Nosotros no habíamos entrenado nada po… ¡4-1 Colo-Colo! De eso me acuerdo (risas). Éramos una maquina más allá de entrenar o no entrenar”, recuerda Lizardo Garrido.

Con arbitraje de Hernán Silva y un Monumental con 31.083 espectadores controlados, Colo-Colo ganó 4-1. Formó con Daniel Morón; Lizardo Garrido, Juan Carlos Peralta, Javier Margas (46’ Agustín Salvatierra); Eduardo Vilches, Miguel Ramírez, Leonardo Soto, Jaime Pizarro; Marcelo Barticciotto, Leonel Herrera (89’ Raúl Castro), Rubén Martínez. DT: Mirko Jozic

A los 11’ anotó Rubén Martínez, empató a los 18′ José Percudani pero en el segundo tiempo vino la furia alba. Leonel Herrera (58′), Rubén Martínez (68′) y Marcelo Barticciotto (72′) dejaron el 4-1 final.

¿Les picó el orgullo que Católica no haya querido mover el partido?
“Nos molestó porque andábamos con la Copa pa todos lados, fuimos a La Moneda, no entrenamos nada y se pidió postergar el partido. Católica a lo mejor pensó en una ventaja futbolística, que nosotros andábamos en otra y bueno, tuvimos que aceptar. Entrenamos un ratito y nos concentramos. Entramos a la cancha y…”

Cobraron
“Nos enojamos… Se enojó la tropa y fueron cuatro. Lo digo en broma igual… Es que ese equipo era difícil, era difícil que nos pudieran ganar”.

Luis Mena y el Campeón en la Quiebra

En el Apertura 2002 Católica ganó el torneo y empezó como favorito el Clausura. A la final del segundo campeonato del año, llegó Colo-Colo, que clasificó a duras penas y la UC. El miércoles 18 de diciembre el Cacique venció 2-0 en el Monumental, con goles de Marcelo Espina y Luis Ignacio Quinteros, este último casi al final del partido. En Católica se fue expulsado Miguel Ramírez.

Por eso la vuelta estaba con cierta tendencia, más allá que Pablo Lenci marcó de cabeza a los 8 minutos y dio ilusión a los cruzados. La clave estuvo en el empate, cinco minutos después, vía lanzamiento penal de Marcelo Espina. Ya en el segundo tiempo, dos goles de Manuel Neira dejaron el marcador 3-1, que acortó Albert Acevedo a cuatro minutos del final. 3-2 definitivo con una Católica que se descontroló tras el empate parcial y vio expulsados a Jorge Acuña y Daniel Pérez.

La formación de la revancha fue con Eduardo Lobos; Luis Mena, David Henríquez, Miguel Aceval; Marco Millape (80’ Francisco Huaiquipán), Braulio Leal, Raúl Muñoz, Rodolfo Madrid (85’ Gonzalo Fierro); Marcelo Espina; Manuel Neira, Luis Ignacio Quinteros. DT: Jaime Pizarro.

“No llegamos de buena forma a los playoffs, pero empezamos a sacar la chapa de equipo de playoffs. Teníamos la espinita clavada del Apertura y Católica era un gran equipo. Nos juramentamos como grupo, ganar. Nos conocíamos todos de las divisiones inferiores con dos caudillos como Espina y Barti. Tuvimos mayor jerarquía, ellos se volvieron locos y quisieron imponer otro tipo de cosas que no les venían bien. Le pudimos dar una alegría a los hinchas colocolinos con un título muy recordado: el Campeón en la Quiebra”, recuerda Luis Mena.

¿Fue clave la ida?
“Teníamos muy claro que había que hacerse sólidos en casa. Fue un partido redondo en el Monumental, ganamos de forma contundente. Nosotros fuimos de menos a más en el torneo. En la vuelta ellos tenían la obligación de salir a buscar el partido. Y teníamos que aprovechar los espacios para en la contra poner la lápida. Ellos eran un buen equipo, pero éramos letales con espacios: Teníamos gente rápida arriba como Nacho Quinteros y Manuel Neira. El haber empatado rápidamente después del gol de ellos, fue clave. Ellos como que se entregaron y no supieron manejar la ansiedad y la frustración de que empatáramos el partido tan rápido. Tuvimos calma después para manejar distintas situaciones”.

¿Católica es un rival especial?
“Es un partido que se transformó en un clásico. Católica es de los equipos que más complica a Colo-Colo en el Monumental. Además el que gane este domingo queda en la punta. Va a ser un lindo partido”.