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Lucho Mena. DT. Campeón. Invicto
Luis Mena

Con la humildad que lo caracterizó en su época como jugador, Luis Mena asume sus nuevos logros como entrenador. “Es importante, me pone orgulloso, pero sé que hay otras cosas más importantes”, aclara de entrada el excentral, por siempre ídolo y referente del Cacique. Acaba de consagrarse campeón de la categoría sub 15 con un récord impresionante: 20 partidos jugados, 19 ganados y sólo uno empatado que se definió por penales en favor del Cacique.

Invicto, demoledor, impresionante. Pero esos números son sólo eso para Mena, números que no dan cuenta de todo el trabajo que realizó junto a su cuerpo técnico durante este semestre. Más allá e la copa y el invicto y los nueve seleccionados chilenos, lo que realmente le importa a Lucho Mena es formar buenos muchachos, tipos sólidos que lleguen preparados mental y futbolísticamente a las ligas mayores del fútbol chileno. Tal vez por eso recalca su mensaje de admiración hacia ellos: “Jugar en el fútbol joven es muy difícil, levantarse muy temprano, ir al colegio, almorzar rápido, entrenar hasta que se hace de noche y luego volver a la casa para estudiar, comer y dormir. Me saco el sombrero ante ellos. Yo pasé por eso y sé lo que cuesta”, recalca.

Pero aunque el desarrollo de los futbolistas es lo primordial, conseguir un título, el primero como DT tiene un sabor especial y los sentimientos se confunden ante la primera meta cumplida: “Me siento orgulloso por el trabajo realizado, porque siempre es gratificante ser campeón en Colo-Colo, pero ahora desde otro lugar. Me tocó ser campeón como jugador, pero ahora tiene un sabor especial porque me preparé para esto, para tener buenos resultados”.

Entonces aparece otra vez en las palabras del Multicampeón, como para que no se nos olvide, la verdadera motivación por la que dirige cada día a este grupo: “Más allá del campeonato, me siento muy contento por la evolución de los niños en la categoría. El año pasado sufrieron al no poder ganar las finales con Católica por diferencia de goles y Wanderers que era la espina clavada que tenían ellos. Pero este año lo logramos en un campeonato demasiado sólido, de veinte fechas ganamos 19. Me llena de satisfacción la evolución de los muchachos en el proceso que llevamos con Javier Jeison el PF y Claudio Rivera el ayudante de INAF. Ver que tenemos nueve jugadores en la Selección, algunos de ellos que ya se pensaba que no podrían estar ahí, verlos cómo juegan, cómo se entrenan, cómo sueñan con ser futbolistas profesionales me pone muy orgulloso.

¿Qué significa en concreto esa evolución?
A mí me preocupa que ellos mejoren en sus características individuales, en lo técnico y lo táctico. Pero lo que más me interesa es que crezcan como personas y en eso han mejorado muchísimo. Cuando recibí la categoría había reclamos porque algunos eran conflictivos. Pero ahora todos hablan bien de ellos, comprometidos, educados y es difícil porque en un grupo de 28 sólo juegan 11. Hemos logrado la unión de grupo, que todos tiren para el mismo lado. Ese compromiso se demostró en la final porque estaban todos en la celebración, los que no citamos, los lesionados y eso habla bien del grupo y lo que se está formando, jugadores integrales que lleguen al Primer Equipo a triunfar.

¿Es una generación especial en cuanto al talento?
Ellos vienen jugando juntos la mayoría desde los ocho años y están acostumbrados a ser campeones. Hay muchos jugadores con mucha proyección y eso no se da generalmente. Tenemos nueve seleccionados chilenos y es una categoría con un talento especial. Ahora el orgullo máximo será cuando lleguen a jugar profesionalmente. A eso apuntamos nosotros.

¿Es muy difíl dejar a jugadores talentosos en banca?
No sólo eso, también es difícil armar la nómina. Hay mucho talento y tienen hambre de lograr cosas importantes. Algunos se desesperan porque juegan menos, otros se desesperan porque no están en la Selección. Hace poco conversaron con Jorge Valdivia sobre su trayectoria como jugador, también traje al Kalukle Meléndez, a Dabrowski, a Claudio Baeza, a Esteban Pavez. Y hay una frase de Claudio Baeza que nos quedó a todos grabada, él dijo: Yo no era un jugador proyectable para el club. Pero él con esfuerzo, sacrficio y perseverancia se posicionó y ahora es titular indiscutible. Lo mismo pasa con Arturo Vidal que no jugaba siempre y hoy es uno de los mejores jugadores de fútbol del mundo.

Luis Mena y la Sub 15 2017

¿Qué es lo que hace la diferencia y permite que un jugador llegue a ser profesional?
Es un tema de mentalidad. Jorge se los dijo, hoy en día con el talento no te alcanza. Hay que tener de todo un poco, pero la mentalidad es determinante cuando se pone a disposición de los sueños. Yo lo viví con Alexis y Arturo Vidal. Vidal quería ser el mejor del mundo y eso sigue en su cabeza. Se necesita una mentalidad ganadora, ir siempre al frente. Antes el que era bueno jugaba, hoy hay un sinfín de otros factores que influyen en que lleguen arriba como la nutrición por ejemplo.

Ahora, la mayoría no va llegar. Lo habitual es que de cada generación un par juegue en el Primer Equipo
Pasando a una categoría como la sub 15 ya estamos hablando de un nivel competitivo, pero ellos tienen claro que son pocos los que llegan porque también ha pasado en generaciones anteriores donde ha habido mucho talento. Pero también saben que con el trabajo y dedicación que le están poniendo es más probable que lo logren.

¿Ha sido muy distinto a lo pensado ponerse el buzo de técnico?
Lo primero es que acá en Colo-Colo tienes las condiciones para realizar tu trabajo. Obviamente uno siempre quiere más, pero hablando con técnicos de otros equipos nosotros contamos con canchas, implementos, cosa que en otros lugares no pasa. A veces no tienen donde entrenar, ni camisetas, ni lo mínimo para trabajar. Así que por ese lado estoy contento. También ha sido muy lindo el recibimiento de los niños. Que yo haya jugado en Colo-Colo debe ser especial para ellos. Además el equipo de trabajo es muy bueno con Javier Jaison que es joven, pero ya tiene una trayectoria importante en el fútbol joven y también en el fútbol profesional (fue jefe del área física en Santiago Wanderers).

¿En qué etapa como entrenador estás?
Uno nunca debe dejar de aprender. Eso es parte fundamental del crecimiento de cada persona. Me siento muy tranquilo donde estoy. De la categoría que yo tenía el año pasado ya hay diez jugadores subidos de categoría, eso habla del buen trabajo que hicimos porque al final estamos promoviendo jugadores.

¿Qué pasos quieres dar en tu carrera como entrenador?
Mira, uno cuando estudia esto y se prepara, siempre se prepara para lo más grande. Y lo más grande en este caso es dirigir el Primer Equipo. Pero hay que quemar etapas, aprender más para en el futuro dar el salto. Hoy no me quita el sueño, estoy muy contento con mi trabajo en la sub 15, hay grandes desafíos para este segundo semestre y ya se verán las cosas más adelante. Pero como lo hizo Tito Tapia, como lo hizo Jaime Pizarro, o Barti después, lo máximo es ser campeón como entrenador después de haber sido campeón como jugador con el club en el que eres referente.

¿Cómo tiene que ser el jugador de Colo-Colo?
Tienen que ser luchadores, entregarse por entero, querer esta camiseta y eso se lo tenemos que inculcar desde chiquititos. Que sepan porqué hay un luto en la camiseta, porqué los colores son blanco y negro, porqué David Arellano está en la entrada. Tienen que saber quienes son los jugadores de Colo-Colo de Todos los Tiempos, tienen que aprender el himno. Eso tienen que internalizarlo y nosotros inculcar estos valores.