De promesa a realidad, de volante a central y de central a volante otra vez. Claudio Baeza ha vivido un 2015 de ritmo frenético con Copa Libertadores, Selección y un título donde fue pieza clave, jugando todos los partidos, jugando todos lo minutos, de jugador de reparto a futbolista protagónico. Un año fundamental en la vida de este veinteañero de personalidad tímida fuera de la cancha y temperamento de crack dentro de La Ruca: "Este semestre ha cambiado por un tema de posición porque en el campeonato anterior también fui uno de los jugadores que más jugó, pero jugando de volante. Ahora jugué de central la mitad del torneo y además lo ganamos".


¿Te da mayor valor como futbolista jugar de central?

Sin duda, el jugador moderno debe poder actuar en distintas posiciones, eso se ve en Europa y lo ven los técnicos. Así que te valoriza como futbolista.


¿Compartes que has crecido como futbolista?

Sí, sobre todo este campeonato por el hecho de jugar de emergencia en una posición a la que me aferré. Lo hice bien e incluso me nominaron a la Selección. Uno siente también que le da mayor seguridad a los compañeros y al técnico. Eso te lo dan los partidos, los campeonatos. Además estoy rodeado de jugadores de elite.


A veces te molestabas el año pasado por no ser siempre titular, hoy pareces inamovible ¿Te sientes así?

La verdad es que para mí el campeonato pasado y el antepasado, o los tres del profe Héctor Tapia me hicieron muy bien porque no me quiso quemar. Me fue dando de a pocos minutos y eso me lo tomé con mucha calma, a pesar que siempre uno quiere ser titular. Ahora en este campeonato me sentí muy importante, pero nunca un titular inamovible.


Pero sí pareciera que en la cancha tú ratificas que eres un pilar del equipo

Sí, yo trabajo y me entrego al máximo para poder darle esa tranquilidad al equipo. Siempre me voy a entregar al 100% para darle más títulos a Colo-Colo. Pero nunca me voy a sentir indiscutido con ningún técnico.


¿Ha sido este tu mejor año?

Sí, me siento así. Este ha sido el mejor año aunque el anterior también fue bueno. Pero ahora estoy en mi mejor momento futbolístico, fui llamado a la Selección. El primer llamado es muy importante o muy difícil y eso te demuestra que estás en los planes del técnico.


¿Se abre el apetito con un llamado a la Selección?

Sí, a mí me pasó a la vuelta de la Selección estuve con mayor motivación para exigir mi físico y mi mentalidad. Porque en la Selección no basta el 100%, necesitas el 1000%. Ahora yo pienso en estar bien y hacer las cosas bien en Colo-Colo. Tengo que hacer las cosas bien acá.


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A comienzos de temporada, aún sin conocer demasiado a Sierra y en medio de la pretemporada, Claudio Baeza vio como Paulo Díaz caía lesionado, mientras Leo Cáceres no podía salir de una rebelde lesión arrastrada del semestre anterior. Entonces Sierra, sin especialistas a la mano, vio en él cualidades para ser el hombre que sofocara la emergencia. Sin muchas palabras, sino que con hechos concretos Baeza y Cuerpo Técnico comenzaron una relación de confianza mutua que trajo réditos al equipo: "Son muy buenas personas y un muy buen cuerpo técnico, ellos me transmitieron mucha confianza. Porque es muy complicado llegar a Colo-Colo y no tener centrales por las lesiones para empezar la Copa Chile. Él confió en mí y yo le respondí de buena manera, entonces me bancó a muerte. Eso es lo que me queda porque él, aunque se haya recuperado Leo (Cáceres) o Paulo Díaz, siguió dándome confianza. La verdad es que yo igual manejaba el puesto, había jugado con Héctor Tapia en la juvenil y en un partido, contra Arica creo, los últimos 30 minutos. Así que cuando me lo dijo me sentí con mucha confianza, no dudé nunca. Me daba lo mismo si era de central o lateral, yo quería jugar y transmitir energía positiva al entrenador.


¿Cómo es jugar con Julio Barroso?

Se te hace muy fácil jugar con él. Yo siempre le digo 'Caudillo' porque te transmite toda su seguridad y liderazgo. Es complicado jugar en un puesto que no es tu posición y adaptarte a esa posición. Pero él me lo hizo más fácil.


En la línea defensiva apareció Cristian Gutiérrez ¿Cómo lo has recibido ahora que estás en el otro lado, como parte del Primer Equipo?

Siempre que sube algún juvenil, intento darle toda la energía positiva, como lo hicimos con el Guti. Yo antes siempre me lo llevaba al estadio cuando subió al Primer Equipo y aunque no tengo tanta experiencia lo aconsejaba, le decía cómo tenía que ser, cómo era el grupo, que tenía que dejarlo todo para poder jugar. Y creo que él me escuchó y pudo rendir.


¿Hay algún partido clave dentro de este campeonato?

Para mí todos fueron muy importantes. Está el Clásico, pero el Clásico siempre es importante. Diría que el partido ante la U. de Conce fue clave porque había que ganar sí o sí. Peleaban el campeonato y se hacen fuertes cuando vienen al Monumental.


El largo y sinuoso camino al éxito

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Hace tres años estabas en la juvenil de Colo-Colo, sólo te conocían tus compañeros y los entrenadores del fútbol joven ¿Te imaginabas todo lo que vino después?

La verdad es que no. He pasado momentos muy difíciles en el Primer Equipo. Cuando subí en 2012 con Omar Labruna me costó mucho estar al nivel de los jugadores profesionales. De a poco me fui adaptando. Después él (Labruna) lamentablemente se tuvo que ir, asumió Hugo González con Héctor Tapia, ellos ya me conocían y eso me permitió jugar más partidos. Después llegó el llamado a la Sub 20 y eso te da un plus paran que si llega otro técnico, como lo hizo el profesor Benítez, te vaya conociendo más. Así me fui ganando un espacio y ahora ya he ganado dos títulos, jugué una Libertadores y ahora viene otra más. Pero me lo tomó con calma porque sé que el fútbol es como un globo: se infla y se desinfla.


Además has vivido cambios en tu vida, vivías en Casa Alba, con compañeros de equipo. Ahora vives en tu departamento, tienes encaminada tu vida. Has dejado de ser un adolescente y ya eres un adulto

Sí, es un proceso que cuesta bastante. Yo me tuve que ir de la Casa Alba en 2012 cuando me subieron al Primer Equipo. Me tuve que ir a vivir con mi tía. Vivía lejos, me levantaba todos los días a las 7 de la mañana para entrenar, viajaba en metro, como un santiaguino más, como una persona normal. Me costó bastante. A medida que fui jugando el club se me acercó y ofrecieron pagarme un departamento. Yo les dije que estaba bien con mi tía. Pero ellos me ofrecieron esa ayuda y la acepté en ese momemento. Me fui a vivir con Ariel Martínez a un departamento cerca del estadio. Yo soy un agradecido de esta institución porque me lo ha dado todo, de los profesores también: Héctor Tapia, Miguel Riffo, Hugo González, Juan Soto, del PF Miguel Ramírez, de la asistente social, la Francisca (Roa), estoy muy agradecido de la gente de cadetes que me ayudaron mucho. Todo lo que he obtenido es gracias a todos ellos y también un poco de mi esfuerzo.


Hablaste del Chuky (Ariel Martínez) ¿Sigues teniendo relación con tus compañeros de generación?

Sí, siempre que viene Ariel, nos juntamos a comer. Con Víctor (González Chang) también que está en San Antonio, con Narciso (Cabrera) que también está allá, con Pablo Jara que está en Estados Unidos y que llega la próxima semana, con Matthias Villanueva. La verdad es que siempre estamos hablando y esperamos juntarnos en estos días.


¿Te gustaría enviarles un mensaje?

La verdad es que uno no sabe lo que le depara el fútbol. A mí hasta el momento no me ha tocado salir de la institución. Lamentablemente a mis compañeros sí, no tienen las comodidades que hay acá. Pero es que a veces el fútbol es muy ingrato, yo no me siento que estoy arriba, pero como ustedes dicen soy titular en Colo-Colo, he ganado dos títulos y todo ha sido muy rápido. Pero yo igual quiero dejarle un mensaje a esos compañeros: En el fútbol uno no tiene que rendirse jamás porque como te dije anteriormente el fútbol es como un globo, se infla y se desinfla, y a veces uno tiene que tomar el camino más largo para llegar a Colo-Colo y saltar al extranjero. Así que espero que lo de ellos sólo sea un tropezón y que más adelante puedan volver a Colo-Colo u otra institución grande y puedan saltar a Europa. Sólo con esfuerzo y sacrificio lo van a lograr. Espero que no se rindan. Si jugaron en Colo-Colo es porque son muy buenos, no cualquiera puede jugar acá. Aparte que ellos no son para estar en esos clubes, con todo el respeto que merecen esos clubes, el Chuky (Ariel Martínez) o Víctor (González Chang) son jugadores de primera. El mismo Matthias (Villanueva) es un verdadero crack, o Narciso (Cabrera) que es un tractor.


¿Crees que tu mentalidad es una de tus cualidades más importantes?

La verdad es que sí, puede ser. Creo que para jugar en Colo-Colo tienes que ser mentalmete fuerte, para aguantar críticas, aguantar rachas negativas porque en Colo-Colo pierdes dos partidos y hay crisis. O si juegas un par de partidos mal dicen que no eres para Colo-Colo. Así que hay que ser fuertes mentalmente. Además en Colo-Colo puedes perder algunas pelotas, pero si vas a trancar con la cabeza a la gente le gusta eso. A la gente colocolina le gusta que vayas a todas, que contagies a tu compañeros, que vayas para arriba. Y en Colo-Colo un jugador tiene que tener eso. Yo tengo eso y si además te rodeas de compañeros con mentalidad positiva, ganadora, esa mentalidad se te pega.


Como tú dices estás jugando con futbolistas de elite, mundialistas algunos de ellos. ¿Quién te ha acompañado, guiado, aconsejado en esta etapa?

La verdad cuando subí el que me ayudó bastante fue Pablo Contreras, lamentablemente se fue. El otro que me ayudó bastante fue Gonzalo (Fierro), estoy muy agradecido de él aunque a veces es gruñón dentro de la cancha. Eduardo Lobos también, muy agradecido de él, una excelente persona. Ahora también está Julio (Barroso), Jean (Beausejour) que es el que más me aconseja y me dice que hable más, Esteban Paredes, Luis Pedro (Figueroa), ni hablar de (Humberto) Suazo que era muy cercano a mí.


¿Qué significó para ti la partida de Chupete?

La verdad es que me dio pena. Yo compartí bastante con él, salíamos a comer... Me dolió bastante, acá en Chile a los ídolos se les olvida fácilmente. Es que para mí es un ídolo! Estar jugando con un ídolo al lado es lo máximo que te puede pasar, yo lo veía jugar en Colo-Colo 2006, en la Selección. Es como Paredes, o Justo Villar. Pero si a Justo desde que tengo memoria que lo he visto jugar en la selección paraguaya. Y yo se lo dije: 'Justo es un gusto jugar contigo'. A Jean también se lo dije. Y es que duele que un ídolo se vaya y más de esta manera. Yo a Humberto lo admiro mucho y lo quiero bastante también. Ya conocí al jugador dentro de la cancha y ahora lo conocí afuera. Es un amigo.


¿La salida de Humberto fue un momento clave?

Sí porque al grupo le llegó bastante. Sobre todo a mí y a Esteban Pavez que éramos los más jóvenes si se puede decir. Nosotros comentábamos siempre que estábamos jugando al lado de nuestro ídolo. Si no lo podíamos creer. Ahora ese dolor nos permitió hacernos más fuertes para ir a buscar el campeonato. La verdad es que la 31 se la dedicamos a él porque él también fue partícipe de esto.


Enfoquémonos en lo positivo ¿Qué te dejó Chupete?

Sólo con nombrarlo te da la sensación que va a marcar en cualquier momento. En los entrenamientos ves lo tranquilo que es para jugar, que te gira y remata, en el área no perdona. La verdad es que es muy difícil encontrar un jugador así. O como es Esteban (Paredes). Son distintos. Humberto era muy talentoso, remataba con izquierda o con derecha. En el primer entrenamiento no estuve, pero después lo vi en Colo-Colo (colocolo.cl) que le hizo un gol de rabona a Paulo, ¡se la picó de Rabona! Son jugadores que ven cosas que uno no ve. Como Esteban o Jean. Ven más que un jugador normal.


Desde este balcón Santiago está a nuestros pies, millones de hinchas albos están ahí ¿Qué te gustaría decirles?

A los que son hinchas de verdad de Colo-Colo, que sufren cuando el equipo pierde, los que van al estadio, que tengan presente que me voy a esforzar al máximo por esta camiseta, por esta institución y porque ellos se vayan felices a sus casas. Siempre he dado el cien por esta institución porque como te decía antes soy un agradecido del club porque me lo ha dado todo. Siempre quiero darle una alegría al pueblo colocolino.