Los canteranos en primera persona

Podrá discutirse sobre cómo trabaja el Fútbol Joven de Colo-Colo. Sus métodos futbolísticos, su forma física, sus tácticas… Lo que no puede debatirse, es que los chicos formados en la Ruca traen un sello: la garra, el ser ganadores. Jugar con el alma. Ser Caciques de verdad. Así vivieron el título de la 30 cuatro de los canteranos más destacados de la campaña. Obvio, con furia alba.

Luis Pavez

Nosotros los canteranos llevamos la sangre colocolina desde chico. Desde chico estamos en el Monumental, vemos todo el proceso desde dentro hasta llegar al primer equipo y es diferente a un jugador que viene de otro equipo. No de sentir la camiseta, porque eso va en cada uno, sino que es diferente porque uno las ha pasado todas aquí, sabe lo que es este club y lo que significa para todo Chile.

Llegué a los 8 años a Colo-Colo y nunca pensé que se me iba a dar tan rápido la oportunidad de ser campeón. Tampoco pensé siquiera en subir rápido al plantel estelar. Veía las cosas difíciles. Siempre subían solo dos o tres jugadores y nunca estuve cuando chico en algún grupo de proyección o algo así. Gracias a dios se me dio la oportunidad y qué mejor que siendo campeón.

El profe Tito nos daba la confianza. Nos decía que lo mismo que hacíamos allá abajo lo hiciéramos acá, que acá íbamos a tener más apoyo de parte de los jugadores de experiencia, como Justo, Paredes, el Pájaro, Julio… Nos repetía que estuviéramos tranquilos, que las cosas se iban a dar solas, con trabajo.

Yo soy colocolino de toda la vida. Por eso lo vivo así.

Claudio Baeza

Jugar por Colo-Colo significa muchas cosas. Primero, jugar por Colo-Colo es un sueño, sobre todo para nosotros que somos de la cantera. Significa mucho, encima salir campeón después de tanto tiempo y que se hable mucho de los canteranos. Eso está bien porque siempre se ha trabajado muy bien en las divisiones menores. Es una satisfacción enorme salir de la cantera y ser campeón. Nosotros conocemos la exigencia de jugar en Colo-Colo. Los profesores de cadetes te lo dicen siempre. Y siempre está esa presión. Desde la Sub 11 si no sales campeón se van rotando jugadores, llegan jugadores a pruebas, se van otros… Es mucha presión pero como somos jugadores de casa estamos acostumbrados. La única diferencia es que en cadetes se juega con pocas personas y acá a estadio lleno. Pero insisto: como somos jugadores de casa estamos acostumbrados a esa presión.

En mi opinión el tema de la presión no existe. Yo no siento presión jugando al fútbol ¡Si hago lo que más me gusta, lo que amo en la vida! No siento ninguna presión al jugar, sobre todo a estadio lleno. Eso es lo más lindo que me pudo haber pasado. Llegué a los 15 años y siempre tuve la esperanza y el sueño de lograr un título con Colo-Colo. Era un sueño poder salir campeón, levantar una copa y se me dio muy rápido. Solo tengo que saber aprovechar estos momentos.

Estoy muy feliz por haber sido campeón. Para mí Colo-Colo prácticamente me ha dado todo. Cuando llegué me dio la Casa Alba, me dio estudios, gracias a dios hoy puedo ayudar a mi familia… Para mí Colo-Colo, en pocas palabras, es todo. Me ha dado todo desde que llegué.

Juan Delgado

Para mí ha sido un proceso muy lindo, que uno ve desde chico y sueña con jugar en el plantel de honor de Colo-Colo, más consagrarse siendo campeón.

A nosotros desde chico nos incentivaban siempre con que teníamos que ganar todo, que todos los partidos se ganan, que en todos los campeonatos hay que luchar para ser campeón así que desde chiquitito aprendíamos eso. Ahora solo quedaba seguir haciéndolo.

Yo creo que nunca pensamos siquiera en el tema de que pesa la camiseta. Estamos acostumbrados desde chicos a usar la camiseta de Colo-Colo, más cuando uno es hincha del club.

Yo soy hincha de Colo-Colo desde chico. Llegué a los 11 años y siempre soñé que iba a pasar esto pero nunca pensé en que se podía hacer realidad. A mí, en lo personal, Tito siempre me dijo que estuviera tranquilo, que él sabía lo que yo podía rendir. Miguel también. Me dieron la confianza y siempre estuve tranquilo.

Ellos me dirigieron en Colo-Colo Filial y gracias a dios no fue muy fuerte el cambio. Ellos me ayudaron a llevarlo bien, así que se hizo de la mejor manera.

Siempre yo he vivido el fútbol de la misma forma. No marca mucho la diferencia para mí el entorno. Sí marca la diferencia convertir un gol en estadio lleno y en un clásico como me pasó el año pasado, pero siempre disfruto jugando, más si es por Colo-Colo.

Felipe Flores

Ser canterano de Colo-Colo significa tener una mentalidad ganadora, y que en la cancha que uno juegue sabe que tiene que salir a ganar. Sea cadetes o primer equipo, se nos inculca que siempre hay que salir a ganar y no meterse atrás… Creo que esa es la ventaja que tiene uno después al llegar al primer equipo. Uno sabe que tiene que salir a jugar desde el primer minuto a ganar. Llegué a los 10 años y la presión nunca fue tema. Cuando uno debuta en Primera sí cuesta más el roce, el tema físico, porque no es lo mismo chocar con un profesional que chocar con uno de tu misma edad, pero el tema es más adaptarse a eso, porque la presión de la camiseta, la verdad que pasa a segundo plano, porque uno sabe que tiene que salir a ganar y tiene que tener la personalidad de, en cualquier cancha, tratar de hacerlo desde el primer minuto.

Acá en las cadetes de Colo-Colo uno viaja mucho. Agarra otro roce que es una ventaja que se da en Colo-Colo. Sea Sub 11, Sub 14 o lo que sea, vas al sur, pero es Colo-Colo y va a ir gente igual. A lo mejor uno va a jugar con Palestino, sin desmerecer a esos equipos, pero juegan sin gente. Acá desde chicos vas a jugar con gente, lo que también es una ventaja cuando uno llega al primer equipo.

Para mí Colo-Colo es todo. Cuando me fui de acá, mis más cercanos, mi familia y mis amigos, saben que yo dije que iba a volver. Gracias a dios tuve la oportunidad, después de dar una vuelta por varios equipos. Estoy contentísimo porque ésta es mi casa.