Así lo viví

Fecha 7 - 14/02/2014 vs Rangers Julio Barroso

Fue un partido donde ellos trataron de salir a presionarnos, por la necesidad tal vez de los puntos que necesitaban. Fue difícil, se nos complicó más que nada porque cuando hicimos el gol no supimos ser inteligentes de cuidarnos, de la contra de ellos rápido.

Del saque de mitad de cancha tras el 1-0 nuestro tiraron un pelotazo y nos empataron muy rápido. Eso provocó que nos desesperáramos en algún punto.

En el segundo tiempo tratamos de salir a resolver un partido que sabíamos iba a ser duro. Gracias a dios se me dio a mí la oportunidad de hacer el gol y cambiar un poco el transcurso del partido que seguía complicado. A partir de eso agarramos confianza y se vio otro partido.

En los córner siempre uno sube con la convicción de que la pelota te va a caer. A veces se puede tener la suerte o no, pero siempre tienes que creer que te va a caer. Yo concentro con Emiliano y siempre hablamos de que él trata, en algunas pelotas, de buscarme. No fue un centro que cayó y estaba ahí. Emiliano siempre trata de tirar el centro buscando la intención del cabezazo. Entendí donde él la busca siempre y se dio redondo todo y lo que habíamos conversado con Emiliano. Con él siempre hablamos de la pelota parada.

Recuerdo que la marca mía estaba un poco lejos y me vino a marcar otro jugador. Cuando vino lo traté de empujar para sacarlo de la jugada. Arranqué rápido porque cuando te sacan de la jugada y el otro pica, es muy difícil agarrarlo. Hoy en el fútbol dar un metro en una pelota parada es un riesgo enorme. Traté de hacerle eso al que me vino a marcar, piqué rápido y cuando él llegó a marcarme ya la pelota me había caído en la cabeza. Ahí vi un poquito de ‘refilón’ al arquero que creo le tomó de sorpresa. Reaccionó tarde porque no lo esperaba. Fue muy rápida la jugada.

No voy a decir que busqué un palo. Fue una jugada rápida y metí el cabezazo con todo, donde saliera. Salió fuerte porque venía rápido.

Estas cosas de vivir el fútbol con un estadio lleno es un privilegio que pocos lo tienen y pocos saben disfrutarlo. Soy un tipo que ha trabajado duro para llegar a una institución importante como Colo-Colo y siempre creí que al vivir un partido con estadio lleno se sienten cosas especiales. Para mí fue en un momento donde el equipo me necesitaba, donde uno se siente importante. Ese convencimiento me generó unas ganas inmensas de celebrarlo, más con el marco que había. Se dio un festejo con euforia.