Así lo viví

Fecha 16 - 20/04/2014 vs Universidad Católica Álvaro Salazar

Fue un clásico que siempre se vive de distinta manera. Además se jugó con una intensidad muy alta y que reflejó el nivel del partido.

El partido lo vivimos un poco de manera distinta, porque el título ya estaba conseguido, pero el condimento principal era demostrarnos a nosotros mismos que éramos los mejores y que teníamos que revalidar el título en un partido de esa trascendencia.

Desde un principio, cuando empezamos este torneo, supe que todos querían estar en cada partido, que ninguno quería salir. Y era obvio que Justo (Villar), por su importancia, no iba a abandonar ni siquiera teniendo el campeonato en el bolsillo. Pero se dio, una vez más, el tener que entrar.

Traté de disfrutarlo. Fue mi primer clásico a nivel profesional y sabía que el recuerdo sería inolvidable… Recuerdo que estábamos sentados en la banca todavía y Justo sufre el golpe. Justo no es de esos jugadores que se quede mucho en el suelo, o que exagere, así que apenas vi que se tomó la cara me dio ese cosquilleo en el estómago que dice que puede llegar el momento.

Después, cuando Wilson, el kinesiólogo, hace la seña de que me empiece a mover, supe que iba a entrar. Aunque se demoró un par de minutos en confirmar el cambio, sabía que iba a jugar porque Justo no estaba bien.

En esos pocos minutos que tienes para moverte y calentar un poco, comencé a ver a alrededor y pensé en lo lindo que podía llegar a ser ese momento. Solo pensé en disfrutarlo y no olvidar ningún detalle. Se me vino a la mente los años de esfuerzo y la preparación para ese tipo de momentos. Anteriormente también me tocó entrar en partidos complicados y con trascendencia, pero nunca en un clásico. En esa milésima de segundos recordé partidos anteriores con Católica y revanchas pendientes…

Es que viví un par de eliminaciones en playoffs con ellos, en Sub 16 y Sub 17. Un duelo personal con el Nico Castillo en todas las divisiones menores… Independiente de que el Nico no esté –conversando con él en la selección- ante Colo-Colo se juegan un partido aparte. Para el jugador de Católica es mucho más importante enfrentar a Colo-Colo que a la U.

En el partido mismo, no la tocaba mucho y ya tenía dos goles adentro. Rescato la fortaleza mental que tuve. En cinco minutos me hicieron dos goles pero igual después pude llevar el partido, concentrado, con la bandera en alto como dice el Rambo. Lo saqué adelante siendo un partido súper complicado. Con dos goles tan rápidos cualquier arquero se podría desmoronar. No me pasó.