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La Sub 15 entregó todo, pero no pudo ante el archirrival

Pese a que recién llegan a los 15 años, y algunos incluso menos, los equipos Sub 15 de Colo-Colo y Universidad de Chile saben que un clásico es un partido distinto, casi de vida o muerte.

Así de intenso fue el duelo de esta tarde en el Monumental, por los cuartos de final ida del Torneo de Apertura del fútbol joven, el que finalmente quedó en manos del archirrival.

Colo-Colo vendió cara la derrota. En la primera llegada, los azules se pusieron en ventaja y de ahí en adelante lo de los albos fue remar y remar.

Ese esfuerzo, comandado por el incansable Eduardo Novoa, rindió frutos pronto: gracias a dos goles (el segundo en la foto), el joven delantero puso al Cacique arriba por 3-2. El empate 2-2 transitorio – la U se había adelantado de penal- lo había marcado Matías Glausser, y parecía que las cosas se teñían de blanco.

Sin embargo, era un clásico y antes que terminara el primer tiempo, la visita empató y se puso arriba otra vez: 3-4, siete goles en 45 minutos.

La segunda fracción fue un partido aparte. Colo-Colo buscó el empate, pero las expulsiones de Miguel Rivas y Nicolás Higueras facilitaron las cosas para el archirrival que, mediante otro penal y un tiro libre que dio en la barrera y se desvió, cerró el marcador 3-6.

Glausser también salió expulsado, pero la U no llegó más. Con 8 hombres, el Cacique fue pura entrega, peleando todo balón hasta el pitazo final.

La rabia hizo agachar la cabeza a los jóvenes colocolinos, pero queda una semana para alzar la mirada y otros 90 minutos para dar vuelta el resultado. Otro clásico, que habrá que ganar.