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La obsesión de Kily Vilches con ser campeón
A fondo con Kily

Cuando jugaba en las canchas de tierra de su natal Quilicura, Christián Alberto Vilches se creía Oliver Atton, el 9 y figura de los Supercampeones. “Ronaldo me gustaba mucho también, aunque no quiero decir que tengo las características de él”, dice entre risas. “Siempre me han gustado los jugadores que son buenos con el balón”, agrega Vilches quien charló con nosotros el día después de la derrota ante la UC. Un tema que aún no digiere y que aborda con crítica.

Antes, en su amor por Oliver Atton, está el Kily –por Quilicura pero enchulado con la K- que comenzó su carrera como volante ofensivo y que estuvo a punto de jugar por el archirrival en 2004.

“Entrené tres meses en la U con Víctor Hugo Castañeda. Después llegó Héctor Pinto que me tenía considerado para el primer equipo de esa pretemporada 2004, pero preferí Palestino”, recuerda el hoy zaguero del Cacique, casado recientemente con Jocelin Rodríguez y padre de Alanis, Javiera y Sofía.

El polémico duelo con Católica, su obsesión con ser campeón y su lejanía -por ahora- con la Roja… Aquí, el Kily Vilches a fondo.

¿Cómo analizas el partido de ayer?
Me parece que en ciertos puntos influye totalmente el árbitro. Hubo un claro penal y creo que fueron las únicas dos personas en el estadio (Osses y su asistente) que no vieron que fue penal. Lo demás me pareció que fue un partido parejo, nos creamos ocasiones, quizás no tan claras como las de Católica pero nos acercamos al arco.
Con un empate no se hablaba de si alguien era digno o no de algún triunfo. Era lo más justo.
Me parece que contra nosotros siempre sale lo malo de Osses. No sé con qué intención lo hará pero siempre salimos perjudicados nosotros.

Tú, que eres un jugador tranquilo, casi te sales de tus casillas
En primera instancia me contuve. Había tenido dos jugadas muy similares donde (Nicolás) Castillo me choca, se hace hacia atrás y me desestabiliza. Y en el segundo forcejeo sobre la misma jugada también yo lo pecheo y es donde él controla el balón, lo controla con la cara. Me parece que fue un roce de juego nomás, pero él lo interpreta de otra forma. Cobra falta, lo que a mí no me parece. Estuve a punto de mandar la pelota muy lejos, de salirme de mis casillas pero me contuve. Pero ya después vino una tercera jugada que también fue igual, y ahí ya me sacó los choros del canasto, y no pensé más en la amarilla, en nada, lo único que quería era descargar mi ira de alguna forma y mandé la pelota lo más lejos posible.

¿Qué le dijiste a Osses?
Le dejé en claro que habían sido roces de partido, estábamos en un forcejeo mutuo. Me parece que todo el rato cobró a favor de Castillo o de Sosa o de Bueno.

¿Se perdió el campeonato Kily?
Yo estaba muy esperanzado en este partido. Era fundamental conseguir los tres puntos acá, nos abría muchísimas puertas y ahora se complica mucho, dependemos de muchísimos resultados. Pero nosotros queremos terminar bien. Si en algún momento se llega a abrir una ventanita, que lo veo muy difícil, vamos a pelear hasta el final.

Para eso hay que ganar todos los partidos, ¿esa es la consigna ahora?
Claro, esa era la consigna en realidad desde antes, ganar todos los partidos para tener alguna chance. No podíamos darnos el lujo de perder uno y lo hicimos ayer.

¿Cuál es tu análisis más general de lo que ha pasado con Colo-Colo?
Yo ya voy a cumplir dos años en Colo-Colo y creo que esto es algo que se arrastra desde hace un poco más de tiempo, dos años antes creo yo. Donde no se consiguen resultados, donde está la presión que Colo-Colo necesita campeonatos, la prensa se encarga mucho de hundir más a Colo-Colo, pisotearnos cada vez más, y entiendo perfectamente que es su pega, con esto venden. Me parece que es por un tema de confianza. El que te estén machacando de todos lados, dentro de la cancha, fuera de la cancha, en la calle, es algo que te va generando dudas, dudas de la calidad de jugador que podís llegar a ser o que eres o que fuiste. Creo que eso te pasa la cuenta.
Es un tema psicológico más que futbolístico. Si tú ves, los jugadores que hoy en día tiene Colo-Colo han brillado en todos los equipos donde han estado, han llegado como grandes figuras.
Poco a poco el jugador va perdiendo la confianza y quizás deja de demostrar lo mucho que demostró en algún otro equipo.

En lo personal, ¿te pasó algo particular en este tiempo?
Al principio prestaba mucha atención al qué dirán en la prensa, de cuál era la evaluación que tenían sobre mí. Poco a poco llegué a entender que esto es solo resultados. Si Colo-Colo gana, el equipo anda bien, independiente si tú anduviste mal en el partido, si Colo-Colo ganó, todos jugaron bien. Y al revés, cuando se perdía, por muy bien que jugaras, éramos los peores. Llegó el momento en que dije no veo más televisión, no veo prensa y me enfoco en lo que yo creo y en recibir críticas de personas cercanas a mí para mejorar.
Siento que no tenemos el apoyo que deberíamos, el apoyo que necesitamos.

Hay partidos en los que no has andado mal, pero ciertamente no has brillado como Audax ¿Cuál es tu análisis personal?
El otro día estuve viendo un video que tenía de Audax y mi primera impresión fue: ‘Puta que era bueno’. Uno empieza a razonar y todo esto de que los malos resultados opacan cualquier buena actuación que tú puedas tener. No quiero decir que yo he andado bien en todos los partidos, pero sí creo que he tenido partidos muy buenos que no se ha destacado. Y he tenido partidos malos y se ayuda a que más se machaque a que no he andado tan bien.
Sí hay una diferencia a lo que jugaba en Audax a lo que he jugado hoy. Yo trato de entregarme cien por ciento en los entrenamientos, en los partidos. Mi lema es, por así decirlo, salir tranquilo pero sé que lo entregué todo en la cancha. Perdimos pero lo entregué todo. Esa tranquilidad a mí me ayuda bastante para enfrentar el día a día.
Pero insisto, sí hay una diferencia entre el Kily de Audax y el Kily de Colo-Colo, pero me parece que es todo esto, la mala racha que hoy en día vive Colo-Colo, por ende nadie brilla.

Ahora, ¿sientes que afecta lo psicológico o hay decisiones tuyas en la cancha que a lo mejor ahora estás haciendo mal?
No. Creo que eso es una de las buenas cosas que yo he mantenido: Los movimientos, a la hora de hacer las coberturas, es algo que no he perdido. Sí a la hora de tomar decisiones con el balón, por ahí me he equivocado. Pero tampoco es que en Audax no me equivocaba… Lo que pasa es que acá en Colo-Colo todo tiene mayor resonancia. Te equivocai una vez y lo ve todo el mundo. Lo bueno lo agrandan mucho, lo malo también. No hay término medio.

Kily en acción

”Hoy no pienso en la selección”

Tienes buen fondo físico (Fleitas te destacaba en la pretemporada junto a Esteban Pavez), técnica para salir, buen juego aéreo, muchas características de las que uno supone busca Jorge Sampaoli en la selección ¿Te das cuenta de que podrías ser el líbero, por qué no, de la Roja?
Sinceramente y humildemente creo que podría tener alguna posibilidad. Pero es lo que hemos conversado: mientras no salgamos de este hoyo en el que estamos sumergidos en Colo-Colo es muy difícil que se fijen en uno, en cualquiera de los que estamos acá. Los resultados te van opacando día a día.

¿Piensas en la selección?
Hoy en día la verdad que no. Quiero primero brillar en Colo-Colo, salir campeón en Colo-Colo, que es un sueño que he tenido desde pequeño, desde que me inicié en el fútbol, soñé con llegar acá y poder levantar un trofeo, saber qué se siente, estar rodeado por 50 mil personas agradecidas de un triunfo… Ese es uno de los sueños que tengo y en lo que estoy enfocado en estos momentos.

¿Eres colocolino de chico?
Sí, toda la vida.

Mi obsesión de ser campeón con Colo-Colo

Saliste campeón con Quilicura pero de Cuarta División ¿Tienes una obsesión de salir campeón en Colo-Colo?
Sí… Es que, como te digo, es un sueño. Cumplí uno de mis sueños de llegar al equipo más grande, al equipo de mis amores desde pequeño, fue un sueño hecho realidad. Hoy en día estoy jugando, soy titular y me falta lo otro que es levantar una copa con Colo-Colo.

Piensas solo en ser campeón con Colo-Colo, más que la selección o jugar en Europa
Estoy pensando solo en mi presente. Mi presente es Colo-Colo y si en algún momento me llego a ir quiero tener la satisfacción de haber podido levantar un título con Colo-Colo.

¿Qué recuerdas de Cuarta y Tercera División con Quilicura?
Tenía muy buenos amigos, ninguno llegó al fútbol profesional. Daniel Burgos, amigo mío, padrino de matrimonio, trabaja como profesor de Colo-Colo en las Escuelas de Fútbol… él fue compañero mío. Tenía de compañeros muy buenos jugadores que pintaban para estar en el fútbol profesional pero no llegaron. En Quilicura jugaba de volante mixto, era bueno (risas), hacía goles. En Tercera y Cuarta División te das cuenta de lo mucho que tienes que querer el fútbol, si tú quieres llegar a ser alguien.
A mí se me abrió el apetito y no se me va a olvidar nunca un partido que fuimos a jugar a Quillota contra San Luis B, en Cuarta. Jugamos de preliminar y después nos quedamos a ver San Luis vs Trasandino por la Tercera División y ahí dije: ‘Este es mi camino, yo voy a ser futbolista sea como sea, a cualquier costo’. Vi el juego de ese partido, toda la gente, estadio lleno, un verdadero clásico, hermoso… Y me encantó eso. De ahí que en mi mente siempre tenía ser futbolista. Yo a cualquier costo quería conseguir ser futbolista.
Me mentalicé en ser el mejor, en el tema físico, el sacrificio, todo… tratar de ser siempre el mejor

¿Y qué te dejó Segunda División?, estuviste ahí con La Calera
Es un torneo fuerte, mucha lucha, mucho sacrificio, careces de muchos implementos deportivos. Se hace una lucha constante en todo ámbito. No tienes para entrenar, no duermes en buenos hoteles, no tienes buenos viajes. Es un sacrificio de principio a fin.

¿Te acuerdas cuánto ganabas en Deportes Quilicura?
En Cuarta me daban 10 lucas mensuales que con suerte te alcanzaba pa la micro. Era por amor al arte nomás. Y después subimos a Tercera y nos dicen que nos van a dar 80.000 pesos mensuales de los cuales nos dan tres veces en el año. Era amor al arte, amor al fútbol… Y mi papá y mi mamá fueron los que me aguantaron ahí en ese tiempo. ¿Nombres? Cecilia González y Patricio Mancilla son mis padres. Él me crió desde los 5 años, me entregó todo, para mí no hay otro (padre) que no sea él.

¿Cómo te proyectas?
Mi mente es Colo-Colo. Mientras no salga campeón en Colo-Colo no quiero pensar en otro equipo. Si salgo campeón, veré si tengo otra meta o algo, pero en estos momentos quiero cumplir esa (meta) solamente, que es salir campeón.

Eso se llama obsesión
Quizás (risas), estoy obsesionado.