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La 17 cae y definirá con el Milan el paso a cuartos
Himno vs Kashiwa

Colo-Colo enfrentó a un rival sucio, que se plantó en la cancha con el ánimo de destruir. Los japoneses entraron decididos a sacar a nuestros muchachos del partido y lo consiguieron. Y aunque en los primeros diez minutos fueron ellos los que encajonaron al Cacique en base a derroche físico y roce, no eran capaces de generar situaciones.
Sin embargo una falta inexistente cobrada por el árbitro fue más que suficiente para el equipo asiático. Con una jugada preparada buscaron fuerte al primer palo, Ariel Tapia rechazó el balón, pero la pelota rebotó en un delantero rival y se metió en el arco popular siempre bien defendido por el gran Samuel Antilén.

Fue todo lo que mostraron los japoneses. A partir de ahí, hicieron tiempo, simularon faltas y hasta se burlaron de nuestros jugadores. Casi nada se pudo jugar desde entonces y el error de nuestros jóvenes valores fue caer en ese juego planteado por los asiáticos. Entramos en la fricción, en la discusión estéril con el árbitro y en la rabia generada por la impotencia. Las respuestas no las buscamos en los argumentos que nos hacen fuertes, como el toque por bajo y la elaboración paciente. Por el contrario levantamos mucho la pelota, fuimos al choque y terminamos presos de la ansiedad y el nervio que supone ir abajo en el marcador con partidos más cortos (sólo duran 60 minutos).

De todas formas Colo-Colo generó posibilidades principalmente gracias a los desbordes por izquierda de Suazo y Gutiérrez. El mejor Cacique se vio en los últimos quince minutos del primer tiempo donde Lagües y Salas estuvieron cerca del empate.

En el segundo tiempo el equipo encontró profundidad con las pelotas cruzadas y con el regreso de los tres atacantes habituales: Briones, Salas y Díaz. Sin embargo esa profundidad no logró nunca mezclarse con claridad y pulcritud. El árbitro cobró un penal a favor del Cacique, pero luego echó atrás su decisión. Nadie en la cancha entendió el cobro.

Pero no nos podemos engañar, más allá de las armas del rival -en el límite de lo antideportivo- y los fallos arbitrales, el equipo nunca pudo imponer sus términos, la pelota pasó mucho tiempo en el aire y nuestro habitual juego a ras de piso no apareció en la cancha del ASD Sedegliano. Ahora viene el Milan, un partido inmejorable para demostrar el equipo que somos, una verdadera final donde el Cacique debe ganar o ganar para conseguir su clasificación a los cuartos de final del torneo.

Colo-Colo 0-1 Kashiwa Ryukei

Colo-Colo: Samuel Antilén, Oscar Peña, Johny Ibacache, Ángel Rojas, Gabriel Suazo; Ariel Tapia (40’ Iván Morales), Celín Valdés, Cristian Gutiérrez (32’ Benjamín Briones), Jorge Lagúes; Luis Salas, Luciano Díaz (35’ Juan Vargas). DT: Claudio Rojas.

Tarjetas amarillas:
Cristian Gutiérrez
Ángel Rojas

Estadio: Campo Comunale de Sedegliano