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Justo Villar: “Es difícil que pueda terminar mi carrera en otro club”
Justo Villar

Resulta inevitable preguntarle a Justo Villar, quien acaba de renovar su contrato con Colo-Colo, si éste será su último club. Y no es que uno lo quiera retirar ya, pero el arquero paraguayo ha mostrado tanta identificación con el Cacique que para todo albo sería un orgullo que él eligiera cerrar su carrera con nuestros colores.

Así que sin tanto rodeo lo enfrentamos y le preguntamos: Justo, ¿es Colo-Colo tu último club?

“Yo creo que sí. Veo difícil que pueda terminar en otra parte si no es acá. Pero falta mucho para eso…”, se apura a responder.

Hay una sonrisa. En Justo y en quien hace la entrevista. También en los exclusivos testigos del momento en que extendió por dos años su contrato. Tenemos Justo para rato.

Y es que el arquero paraguayo, de enorme experiencia internacional, con pasos por Argentina y España, con tres mundiales a cuestas con su selección (uno de ellos de destacada actuación individual, en 2010), necesitó apenas un año para ganarse el cariño de la gente, para transformarse en líder del plantel, para levantar un título demasiado esquivo, para anotarse en la historia alba, y para, en definitiva, convencerse a sí mismo de que este sería un buen lugar para planear un futuro sin guantes.

Sabemos que venir a Colo-Colo era para ti algo pendiente, después de algunos intentos fallidos, pero ¿qué es lo que te atrajo de venir a Chile?
Yo tenía una idea de Chile de mis visitas con la selección u otros clubes. Conocía Santiago, Iquique, La Serena y Coquimbo, y siempre me gustó lo que veía: un país que intentaba progresar y bastante organizado en comparación con otros. Acá muchos dicen ‘falta un montón’ y claro que falta, pero si te pones a comparar encontrarás que es abismal la diferencia que existe con los demás países, en materia de infraestructura, de organización, de que las cosas se hacen… Conozco la realidad de mi país, donde a veces se promete un 100% y se hace un 20, y no hay control y las cosas quedan en la nada. Chile es un país muy serio en ese sentido y ahora, viviendo un año acá, lo he podido confirmar.

¿Te sientes cómodo?
Por ahí pueden decir ‘es que vive en un lugar acomodado o lindo’. Pero yo también viví en poblaciones y conozco poblaciones de otros países y sé que acá en Chile se nota la diferencia. Yo me fijo en cómo se siente la familia, los hijos y ellos están muy felices de estar acá y eso hace que las decisiones que uno pueda tomar tengan la influencia de ellos.

¿Está en tu cabeza la idea del retiro? ¿Es algo que pienses o que hables con jugadores que quizás ya pasaron por eso?
Yo creo que lo mejor que le pasó a Lucho Mena, por ejemplo, es esta transición que está viviendo, donde no pasa de ser jugador a pensar en qué tiene que hacer ahora que se retiró. Uno carga con un ritmo desde los 13 ó 14 años, en que sales de tu casa y vienes a entrenar y jugar, y pasar de eso a tener que quedarte en casa sin saber qué hacer… Lo más correcto, creo, es ya buscar el camino que uno tiene que seguir cuando llegue el momento de colgar los botines, o los guantes en mi caso, jaja.

A veces consulto y hablo con Marcelo (Ramírez) y con otra gente que se ha retirado, y la mayoría me dice lo mismo: que estire lo más que pueda este momento, porque después no existe el volver a jugar.

¿Independiente de cómo estés cuando llegue ese momento? A veces es mejor retirarse del fútbol a que el fútbol te retire…
Cuando pasa eso hay que acelerar el proceso que ya tienes asumido. Si estás bien y estás convencido de qué harás cuando te retires, lo más fácil sería eso, tomar la decisión, aunque estés bien. Yo también pienso en que puedo tomar la decisión de dejar el fútbol aunque me sienta aún con ganas de jugar. Porque lo contrario puede ser alargar la angustia.

Depende mucho de cómo te sientes. Y hasta ahora me siento muy bien, se siente como estar en casa. Sé mucho de la historia de Colo-Colo y hoy se me identifica por ser parte del último campeonato, y uno quiere alargar eso lo más que pueda. Y no solo me siento bien yo, sino también mi familia.

La Libertadores para entrar en la historia

Justo Villar

¿Te enorgullece haber inscrito tan rápido tu nombre en la historia del club?
Ojalá pudiera entrar en la historia del club siendo campeón de América. Mucha gente es campeón y se inscribe en la historia con varios títulos. Pero ganar una Copa Libertadores es otra cosa. Eso sí te deja en la historia. La Libertadores es la ilusión que tenemos todos. Es un deseo de todos juntos.

¿Tenemos los argumentos para ilusionarnos?
No es que sea una Copa Libertadores accesible. Siempre será difícil para cualquier club. Hay muchas cosas de por medio: un buen plantel, los viajes, un poco de suerte también. Algunos dicen que la suerte no existe y que la base del éxito está en trabajar. Y estoy de acuerdo, pero a veces una pelota pega en el palo y sale, y otras pegan en el palo y entran. Así que un poquitito de suerte viene bien.

Tenemos un plantel que tiene una mezcla de jugadores con mucha experiencia, que son los que están jugando, y otros quizás con menos pero de buen nivel, por algo están acá. Yo tengo mucha ilusión, no de hacer una buena campaña, sino de (se detiene a pensar)… Uno pide con la boca lo que quiera y soñar es gratis: Colo-Colo es un club grande, no estamos en cualquier club, quizás hace mucho tiempo que no pelea cosas importantes, pero ahí está el caso de Olimpia que hace 10 ó 12 años no era campeón en Paraguay (N. de R: 10, entre 2000 y 2011) y luego lo hizo y después jugó la final de la Libertadores (2013), algo que no hacía hace mucho tiempo. Colo-Colo es un club que si se mete en la pelea y está bien puede hacerlo. Ésa es la ilusión que tengo.

Es una nueva oportunidad para ti, luego hacer toda la campaña de Nacional de Paraguay y clasificarlo a la Copa, pero sin poder jugarla…
Me tocó jugar la Copa con Libertad cuando recién empezaba a hacer sus armas, no era el equipo respetado que es hoy. Después me tocó con Newell’s en una etapa de transición con muchos cambios. No nos fue muy bien. Pero hoy siento que no tengo mucho tiempo como para después decir que ‘el año que viene tendré otra oportunidad’. Quizás nunca tenga otra oportunidad, es ahora o nunca, así que hay que intentarlo.

Fe en la albirroja

(Foto: Asociación Paraguaya de Fútbol)
Justo VillarSolo una cosa podría cambiar el deseo de Villar – y de los colocolinos-, de terminar su carrera en Colo-Colo. La selección paraguaya le quita el sueño al arquero y eso se nota cuando habla de sus ganas de, incluso, volver a jugar un Mundial.

“Quizás llegue el momento en que mi selección me requiera y yo tenga que buscar oportunidades en otro club para mantenerme activo. Puede pasar también. Hoy es muy temprano para saber lo que vendrá”, explica Villar.

“Si consideramos la edad, éste tendría que ser de los últimos contratos que firme, pero depende mucho de las ganas que tenga, de cómo esté. Y hay un condimento importante, que es la selección. Yo sé que tengo edad para ayudar, quizás no activamente dentro de la cancha, pero sí de otra manera dentro del vestuario. No pierdo la esperanza de estar en un cuarto Mundial, pero dependerá mucho de lo que suceda con la elección del próximo entrenador”.

¿La selección podría hacerte cambiar de idea?
Si estoy en la selección aportando de la manera que sea, es porque estoy en un club y jugando. Pero hoy todo está en duda. En diciembre hay elecciones para la presidencia de la Asociación Paraguaya de Fútbol y también ahí se definirá seguramente un nuevo entrenador. Todo eso marcará lo que será el futuro de la selección. Tengo fe en que se harán bien las cosas, los cambios necesarios para reencausar esto y volver a los lugares donde estuvimos en los últimos años con la selección.

El Villar después del fútbol

¿Te ves como futuro entrenador?
No lo siento. Y si no lo sientes, es como que no te saca el 100%. Es lo mismo que en la cancha, no puedes hacer las cosas a medias. Tengo un amigo, Gustavo Morínigo (actual DT de Nacional de Paraguay), que siempre me dice ‘alguna vez nos vamos a juntar y hacer algo’. Y sí, pero le respondo ‘yo te ayudaré de otra manera, vos preocupáte de los partidos’ (risas)… Sí creo que puedo aportar cosas concretas desde afuera, pero no me veo siendo entrenador.

¿Qué te motiva?
Me gusta organizar, ver los detalles. Sé lo que al jugador le gusta y lo que no, en eso me siento bien.

Justo Villar¿Te imaginas en algún cargo del tipo nexo entre un plantel y la dirigencia?
Sí, eso me gusta, pero también para eso necesito prepararme. Hoy el mundo está muy exigente y acá en Sudamérica ese rol todavía no es muy fuerte, como en Europa. Hay mucho por hacer. Muchas veces el entrenador se tiene que ocupar de muchas cosas que lo desvían de su real objetivo, que es la cancha.

¿Y esta idea es nueva o te da vueltas desde hace tiempo?
Desde hace años que observo las falencias que tienen los clubes. He pasado por muchísimos entrenadores que hacen más del trabajo que tienen que hacer, desde ver el sueldo de un jugador o de hablar con la dirigencia… no hablo precisamente de Colo-Colo, sino de otros clubes por los que pasé.
Viví una experiencia muy buena con el profe del Tata (Gerardo) Martino, Elvio Paolorosso (PF de Newell’s cuando Villar jugó allá). Lo conocí como PF pero me encantaba su manera organizativa de trabajar y hoy veo en la selección que no existe ese nexo. Creo que un cuerpo técnico necesita muchas veces encontrar todo listo para trabajar, igual como lo encontramos los jugadores.