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Exclusivo, Rodrigo Millar termina con su silencio: "Sé lo que valgo como jugador"
Millar habló de todo

De Arauco a Santiago, de Huachipato a Colo-Colo, de Once Caldas a la selección, de ser actor de reparto a llevar la jineta del Popular. La historia futbolística de Rodrigo Javier Millar ha sido cambiante y al parecer no dejará de serlo. Ahora vive un momento complicado en el Cacique, pasó de ser ídolo del club, figura reconocida y querida, sobre todo después de su excelente mundial a vivir una crisis deportiva en Colo-Colo que lo dejó como uno de los más resistidos por la hinchada.

Un reproche difícil de entender para un jugador que siempre es titular. Indiscutible para Astengo, Barticciotto, Tocalli, Cagna, Gallego, Basay y Luis Pérez, el Chino tiene claro que el fútbol es así y que sólo con fútbol se puede revertir esta situación. “Sé lo que valgo”, dice el 14 y de verdad se nota que es así. Su tranquilidad y sus convicciones se reflejan tanto en el campo llevando el ritmo del equipo en la cancha y fuera de él, cuando se saca fotos con los hinchas, firma camisetas y también cuando contesta las preguntas más difíciles.

Las pifias del público, una situación que a cualquier jugador lo abatiría, para él son un estímulo para querer estar en la cancha. “Nunca he faltado. Para mí hubiese sido súper fácil después de las cosas por las que pasé y de la silbatina que me llevo, decir que me lesioné y que no puedo jugar. Pero es todo lo contrario, siempre quiero estar. Si hay una cosa que tengo clara es que quiero a este club mucho más que varios de esos que me vienen a gritar”.

De todas formas ha sido un semestre difícil para ti
Cuando el equipo no funciona bien es difícil que un jugador se destaque. Pero me lo tomo con mucha tranquilidad igual que cuando las cosas me salieron muy bien nunca perdí la cabeza, ahora que las cosas no están tan bien tampoco voy a hacerlo. Sé que es fútbol y que más allá de cualquier cosa acá mandan los resultados y los resultados no han sido del todo buenos.

¿Te afecta cuando la gente te empieza a gritar?
Me da más lata por mi familia porque tengo una hija grande que ya entiende todo, mi señora siempre viene a los partidos. Pero siempre lo he dicho, la gente que paga su entrada tiene derecho a expresarse de la manera que le parezca. Ahora he sido súper claro, saliendo del estadio Monumental no acepto faltas de respeto, no tolero que se me griten cosas…

Hace un tiempo publicamos una nota que te mostraba como uno de los jugadores con mejores mediciones físicas y futbolísticas dentro de la cancha según el programa Prozone. ¿Crees que son un poco injustas las críticas de la gente?
Los que saben de fútbol, saben cómo es el tema. Yo sé como juego y la calidad de jugador que soy. Los números están ahí y son claros. Me interesa lo que opine la gente que trabaja día a día conmigo. Desde que llegué, el único año en que no fui titular indiscutido fue con Claudio, en el primer año. Pero desde que volví de Colombia siempre fui titular en este equipo. Le pueden preguntar a cada uno de los técnicos, y no soy amigo de ninguno, por qué me ponen, por qué juego siempre.

En su momento te defendió Caroca. Dijo que le parecía mal que te putearan cuando tú eres un crack.
Por eso te digo, yo valoro mucho las cosas que dice la gente que trabaja conmigo a diario. Ellos saben qué clase de jugador y qué persona soy. La gente no me ve entrenar a diario y no saben lo que he hecho para estar. Yo podría decirle al técnico de turno que tengo problemas familiares y así cobro mi sueldo, nadie me grita, nadie me ve. Pero yo no soy esa clase de persona, estaría traicionando mi esencia. En este semestre no me perdí ningún entrenamiento. El día que me putearon porque no entraba tenía el tobillo hinchado, casi me habían fracturado de una patada. Y eso me molesta más que cuando me silban por perder una pelota. Pero a veces uno hace cosas que la gente no sabe y que no le interesan tampoco. A ellos les da lo mismo si a uno le duele la cabeza o la guata. La gente quiere que Colo-Colo gane.

¿Por qué te pasa eso de siempre querer estar?
Por lo mismo, por el cariño que le tengo a este club. Independiente de las cosas malas, le tengo un cariño súper especial a este equipo. Las cosas más importantes de mi carrera me pasaron acá: Jugué copas internacionales, fui campeón cuatro veces, fui a la selección, fui a un mundial y eso se valora mucho, por lo que le tengo un cariño muy grande a Colo-Colo.

¿Sientes que todo el tiempo tienes que estar demostrando lo buen jugador que eres?
No soy llorón, pero me ha tocado duro. Igual ya estoy acostumbrado, cuando era chico me complicaba, llegaba a mi casa y me daba pena. Ahora no, cuando llego a la casa tengo que cuidar al Matías (Su segundo hijo), no me da tiempo para pensar.

Da la impresión que tu tranquilidad tiene que ver con que sabes que tu juego no es tan vistoso.
La gente qué me critica: que no corro, que no mojo la camiseta. Pero yo no llegué a Colo-Colo porque tranco con la cabeza o porque me tiro al piso como Gary Medel. Mi manera de jugar es distinta, hago jugar al equipo, soy el desahogo de la mayoría de mis compañeros… Acá he crecido como jugador, le he agregado facetas a mi juego como el quite, pero mi manera de jugar es la misma.

Tiempo de revancha

Rodrigo Millar

El mal momento de Colo-Colo pasó a ser crítico el fatídico día del cinco a cero. Pero la frase hecha, el cliché futbolístico funciona mejor que nunca cuando estamos a días de un nuevo superclásico: El fútbol siempre da revanchas y el Chino lo sabe: “Para la gente perder con la U es mucho más doloroso que cualquier otra cosa”, dice. Y para cobrarse revancha hay que aprender de los errores cometidos. En eso estuvieron estas semanas de para por la selección.

¿Sacaron lecciones del 5-0?
Tenemos la espinita clavada y si hay alguien a quien le duele lo que pasó es a nosotros. Nosotros somos los que salimos a la calle y nos enrostran los hinchas de la U el 5-0. Entonces qué mejor que sacarse la espina en una semifinal. Obviamente hay que sacar lecciones de lo que pasó ese día, de las cosas que hicimos mal. Me parece que hasta la expulsión de Olivi era un partido parejo en situaciones. No había tanta diferencia. Y después del primer gol nos vinimos abajo y pasó lo que nunca esperamos que pasara.

¿Cómo ves al equipo para el domingo?
Bien. Tuvimos un par de semanas donde Lucho trabajó las cosas que tenía que trabajar. El equipo tiene muy en cuenta lo que pasó en el último clásico. Para nosotros sería súper importante dejar en el camino a la U y llegar nuevamente a una final. La U es un muy buen equipo pero tiene falencias.

¿Cuáles?
Te deja espacios, marcan en línea. Si uno está preciso con la pelota puede hacer mucho daño. Ese fue uno de los errores graves que cometimos en el Nacional, no supimos administrar el balón, la perdíamos muy rápido. No estuvimos precisos en la puntada final. Cuando uno le hace un gol a un equipo como ése, te atacan mucho más y por lo mismo te dejan muchos más espacios. Y nosotros tenemos jugadores rápidos, potentes y goleadores.

¿Va a ser raro jugar con el estadio vacío?
Feísimo. Un clásico más encima con todo lo que conlleva un partido de semifinal entre Colo-Colo y la U. El Monumental cuando está lleno es una hermosura. Lamentablemente pagan justos por pecadores.

¿Te molesta el momento de la U?
En realidad yo no soy de ese tipo de personas que se echa a morir por cosas que le pasan a otros. El fútbol chileno hace mucho tiempo que no tenía un equipo instalado en fases decisivas de la Copa Libertadores, así que algo habrán hecho bien. Claramente a nosostros nos gustaría ser los que estuviéramos ahí, pero bueno, el momento de nosotros es distinto. Tenemos que enfocarnos en ser campeones y poner a este club donde merece estar.

La jineta y el orgullo de ser colocolino

Chino de capitán

Durante el año pasado fuiste capitán del equipo ¿Te ilusiona volver a llevar la jineta?
La jineta sólo la puede llevar uno, pero dentro de la cancha sé que soy uno de los jugadores más importantes que hay. Me tocó ser capitán en un momento y como lo dije cuando me tocó fue un orgullo llevarla, ser capitán de este equipo es un orgullo para cualquier jugador y si tengo que volver a ser capitán no tengo ningún problema.

¿Te sientes colocolino?
Sí y creo que todos los jugadores que estamos acá nos gustaría retirarnos en Colo-Colo. Pero sabemos que es súper complicado. Este es un club que necesita resultados, que los procesos se acaban, que los momentos de los jugadores cambian…

También has tenido una evolución como jugador. Cuando llegaste lo hiciste como enganche y de a poco te fuiste retrasando
Sí. Lo que pasa es que nunca fui enganche. En Huachipato tenía un técnico que me decía juega de la mitad para adelante. Pero siempre me he sentido más cómodo viniendo desde más atrás con la cancha de frente. La gente que me conoce sabe dónde rindo más.

Y esa posición en la cancha ayuda a que puedas jugar por más años.
Eso lo tengo claro. Tengo la fortuna de que lesiones graves no he sufrido y Dios quiera que no me pase nada. Voy a jugar hasta que mi cuerpo me diga basta. Me siento muy bien físicamente. En el equipo actual debo ser de los mejores físicamente. No lo digo yo, lo dicen los números. Acá o en otro lado quiero jugar al fútbol porque es lo que me apasiona. Atrás, adelante o dónde sea.

¿Cómo te proyectas? ¿Te gustaría jugar afuera? ¿Seguir jugando en Colo-Colo?
El bichito de ser campeón en este club no se pasa nunca y tenemos la posibilidad en este torneo de sacudirnos de todo lo que pasó y salir campeones nuevamente. Igual salir del país es una cuenta pendiente para mí. Así que si tengo que irme de acá me gustaría hacerlo con otro campeonato y siendo más querido por la gente.

¿Tu ideal es ser campeón y salir de Chile?
La ilusión de jugar afuera es una deuda pendiente. Entonces me gustaría salir del país pero en un equipo en que yo sienta que puede ser más que Colo-Colo. O sea irme a jugar a un equipo que no esté a la altura de este club creo que sería un retroceso. Independiente de lo económico. Esas son cosas que uno tiene que poner en la balanza. Si no la idea es seguir acá, me queda un año de contrato, cambiar lo malo por títulos, clasificar a una copa internacional y el próximo año ver qué pasa con mi futuro.

¿Qué proyección le ves a los juveniles que ahora están en el primer equipo?
Hay varios jugadores que vienen de abajo que si se lo proponen tienen un gran futuro. Bryan (Rabello) para nadie es un descubrimiento. Es un chico que nos ha ayudado mucho a nosotros, que lo más probable es que dure poco en el fútbol chileno por sus condiciones. Manolo Bravo cuando le tocó jugar lo hizo de muy buena manera. A mí me gusta mucho el “Negrito” Páez, tiene fuerza, es guapo. Hay varios que suben a entrenar con nosotros que tienen mucho futuro. Igual hay que llevarlos con calma, a veces uno escucha que tienen que jugar sólo los juveniles y no sé si es tan bueno porque no siempre pueden llevar ese peso y los terminan quemando. La suerte es que con nosotros lo han hecho bien y se están ganando su lugar en el primer equipo.

¿Hay alguno de esos juveniles con el que te sientas un poco más reflejado?
Hay uno que le dicen el Chuky (Ariel Martínez), un juvenil, que me dijeron que jugaba parecido a mí. Así que lo voy a ver y le voy a comprar el pase (risas).

¿De todo el tiempo que llevas acá en Colo-Colo cuál o cuáles jugadores son los que más te han impresionado?
El Chupete es de otro planeta. Es extraordinario, te define pelotas que crees que no tiene por dónde y te las mete al ángulo. Y el que me sorprendió mucho fue Lucas Barrios, yo lo conocía, pero no me había tocado jugar con él. Era impresionante lo que cambiaba de los entrenamientos a los partidos. En las prácticas hacíamos una pared y te devolvía un melón. Pero después en los partidos era extraordinario. El tipo tenía una fuerza, una potencia, cabeceaba, hacía tijeras, no… Impresionante.

Detrás del Chino Millar, en la nueva sala de prensa, un mural recuerda a los grandes ídolos del Cacique. Ahí está Arellano, Robledo, Chamaco y Cazely. También está Chupete y Matías. Millar mira con respeto esa muralla histórica: “Todos estos eran muy buenos”, dice y se queda contemplando en silencio. El Chino tiene claras sus convicciones y ahora tiene una nueva. Con el tiempo quiere quedar en la historia del club del que es hincha y quien sabe, tal vez, en unos años más, encontrar su figura en un mural como éste.

El próximo lunes publicaremos la segunda parte de esta entrevista exclusiva. Aquí les dejamos una cuña de adelanto:
“Jugaré el mundial de 2014 estando en Colo-Colo”