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La columna del Capitán: Eternamente agradecido
Luis Mena

Cada campeonato se disfruta de una forma especial. Soy un afortunado de la vida y he podido celebrar 11 veces ya.
Hoy viví un momento de mucha nostalgia, mucho orgullo para todos quienes participamos en este plantel. Fueron más de cuatro años de mucha amargura y frustración.

Pero como buenos colocolinos hoy mostramos garra. La última parte del torneo hasta ahora, completa, apelamos a la garra, el orgullo, las ganas, el sacrificio de todos. Queríamos agarrar este título y no soltarlo. Es una alegría inmensa. Estamos muy orgullosos.

Nosotros y nuestras familias no la pasamos bien durante cuatro años. Y hoy podemos gritar que somos campeones.

Este campeonato en particular me tocó jugar menos y ciertamente lo viví de forma distinta. Pero igual me sentí muy pero muy importante. En esta celebración, mis compañeros me han dicho palabras muy afectuosas. Me han emocionado mucho. Me dicen que me quieren mucho. Que gracias por la palabras que les di siempre, de aliento.

No es fácil estar afuera y creo que fui un aporte para quienes vivimos eso: Disfrutar pero sin jugar tanto.

Cuando terminó el partido me metí a la cancha y como ocho compañeros corrieron a abrazarme. Fue muy emocionante. Y lo agradezco. Me pone orgulloso haber influido en algo a lograr este título.

En la columna pasada contaba que yo daba el grito final, antes de salir a la cancha. Hoy les recordé a mis compañeros los cuatro o cinco años que llevamos sufriendo. Recordé las amarguras y tristezas que vivimos. Y que hoy era el momento de cambiar esa historia. Dependía de nosotros. Y les dije que iba a ser difícil, por lo que debíamos ser más compañeros que nunca. Que debíamos estar más unidos que nunca. Y que no podíamos defraudar a toda la gente que estuvo con nosotros, a nuestras familias, y sobre todo a nosotros mismos.

Supe que Tito habló bien de mí en la rueda de prensa. No me queda más que agradecer y sentirme orgulloso. Porque me lo gané con el tiempo. Con esfuerzo, sacrificio y mucha humildad. Ya decía: Me tocó estar afuera, vivirlo desde afuera, pero soy un agradecido, también de la gente que coreó mi nombre y que reconocen en mí una persona importante dentro de este club.

Dejo grabado mi nombre con 11 títulos. Para mí eso es un orgullo tremendo. Para mí, para mis padres, mi señora, mis hijos que el día de mañana verán que tienen un papá que luchó y fue un triunfador en Colo-Colo. Eso no es nada fácil.

Por último, todos me hablan sobre el futuro. No sé cuál es la finalidad de retirarme ya. Todos los periodistas me preguntan lo mismo. Yo espero seguir ligado por muchos años a esta institución. Y lo digo en todo de broma: hay jugadores de 37 ó 38 años que están jugando, que lo están haciendo muy bien y digo: ¿Por qué no le van a preguntar a ellos si se van a retirar o no?

Me siento muy cómodo y Colo-Colo es una exigencia día a día. Aquí llegan los mejores y hay que tener una competencia sana. Me siento en buenas condiciones y quiero seguir en esta institución. Porque además, a Colo-Colo lo quiero enormemente.