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“Pajarito” Valdés prepara su mejor vuelo
Jaime Valdés

Entrenando a full en el Monumental y conociendo poco a poco a su nuevo club anda Jaime Valdés (32). Mezclando dos sentimientos: el de felicidad por el sueño cumplido y el de compromiso por el nuevo desafío que comienza.

Valdés es colocolino acérrimo. Pero también es un profesional completo que jugó más de una década a gran nivel en Europa. Por eso se alegra de estar en casa y proyecta también aportar para lograr la 30.

El “Pajarito” jugó con el Chapa Fuenzalida (en la selección) y Eduardo Lobos (en el Sudamericano y Mundial Sub 20 de 2001). A los demás los conoce viéndolos por TV conectado a Internet desde Italia. Dice que hay un buen equipo.

“Me siento muy bien, contento. Mis compañeros y el cuerpo técnico me recibieron muy bien. La gente me ha demostrado cariño desde que comenzaron las negociaciones. Estoy trabajando ya con el grupo y motivado para lo que se viene”, comentó Valdés, terminando la práctica de este jueves.

Sus pasos por Bari, Fiorentina, Lecce, Atalanta, Parma (Italia) y Sporting Lisboa, para él, quedaron literalmente atrás. Hoy solo piensa en una cosa. En su desafío más importante: Colo-Colo.

¿Cómo fue el recibimiento del plantel?
Muy bien, es un grupo de buenos muchachos, simpáticos, mi impresión fue bastante positiva. Estoy muy contento por el recibimiento que me han brindado hasta ahora.

Siempre has dicho que tu equipo es Colo-Colo, eres hincha del club
Siempre lo he dicho, nunca tuve ningún problema en mostrar mis sentimientos. Desde niño soy hincha de Colo-Colo. Por eso estar acá para mí es cumplir un sueño desde niño. Sé que ahora viene lo más difícil, estoy muy motivado porque sé que viene un campeonato difícil, donde el equipo no ha tenido buenos resultados últimamente. Esperemos cambiar eso.

Estabas muy chico para la Copa Libertadores del 91. Supongo te acuerdas más del equipo de Benítez en la segunda parte de los 90
Mis primeros recuerdos fueron los de la Copa Libertadores. Inolvidable, aunque tenía 10 años, me acuerdo que era un equipo… uf!! bastante bueno, compacto, agresivo, jugaba de igual a igual en cualquier lado. Me recuerdo la televisión chiquitita, blanco y negro, en mi casa con mi familia. Ahí vimos la final y después salimos a celebrar como todo el pueblo colocolino. En el barrio, arriba de los autos, con banderas.

¿Venías al estadio?
Sí, cuando tenía la posibilidad, ya con el carné de cadetes de Palestino, me recuerdo que tenía 14, 15 años cuando venía con algunos compañeros de cadetes, veníamos a ver los partidos de Colo-Colo. Había algunos problemas al entrar, porque el carné era de Palestino (sonríe) pero al final se podía entrar.

Cuando llega Emilio Hernández contaba que venía con el carné de cadetes de la U
Yo también. Venía siempre a la galería. Incluso después cuando venía desde Italia, de vacaciones, venía a ver partidos al Monumental con mi familia a la galería, a ver partidos de Colo-Colo.

¿Qué jugador de Colo-Colo te gustaba?
Había varios, muchos. Por Colo-Colo han pasado grandes jugadores. Barticciotto, Borghi, Etcheverry, Miguel Ramírez, Emerson, muchos…

Pero si tienes que elegir uno
Marcelo Espina. Aunque en general no tenía un jugador preferido. Me gustaba cómo jugaba el equipo.

Hiciste un muy buen torneo el 99 con Palestino pero después te fuiste rápido a Italia ¿Pensaste que tu carrera iba a ser cómo ha sido hasta ahora?
Yo no me esperaba hacer una carrera, para mí, tan exitosa. Iniciar en Palestino no fue fácil, llegué a los 10 años y jugar un año y medio en Primera División, andar bien, hacer cosas importantes, con 18 años estaba recién empezando y todo salió muy rápido, lo de Italia. Me costó mucho al inicio, el adaptarme al equipo de Italia. Para mí fue un cambio muy fuerte, pasar de Palestino, que juegas con muy pocas personas y no te presiona nadie, llegar a un fútbol tan competitivo como el de Italia. El Bari en ese tiempo llevaba 50 mil personas por partido de local… Fue completamente distinto, la gente súper fanática. Fue un cambio fuerte. A medida que fue pasando el tiempo me fui adaptando y estaba convencido que tenía capacidades y cualidades para jugar allá. Me mentalicé en que tenía que triunfar y pude permanecer 13, 14 años jugando a gran nivel.

Era una época en que salvo Salas y Zamorano, iban jugadores chilenos a Europa pero volvían a los seis meses
Exacto. Yo no quería volver. Sufrí mucho, sobre todo al inicio. Llegas allá, no sabes hablar italiano, te cambia todo de un momento a otro. Sufrí bastante, aparte que llegué lesionado. Estaba en la Sub 23 que después fue a los Juegos Olímpicos y quedé abajo por una fractura al quinto metatarsiano. Llegar ya aparte, era difícil. Aperré, sabía que tenía condiciones para estar allá. Me costó, veía en los entrenamientos que podía estar y yo no quería volver. Si me costó tanto salir de Palestino, un equipo chico, estando allá yo decía: ‘Yo no salí de Colo-Colo, la U o la Católica’. Tal vez así habría sido distinto con todo el cariño que tiene la gente en los equipos grandes, sobre todo Colo-Colo, lo habría sentido más. El hecho de estar allá, solo, sin conocer a nadie, echando de menos, pero como salí de un equipo chico fue una ayuda a permanecer tanto tiempo en Italia.

Te fuiste solo
Me fui solo, en ese tiempo no había mucho Internet. El único sistema de comunicación eran por teléfono y las llamadas salían demasiado caras. Estuve un año solo que fue el más difícil y después se fue conmigo mi polola de entonces, que ahora es mi señora.

Colo-Colo tiene nueva armadura (25)

De tus cuarto hijos, ¿alguno futbolero?
El más grande (Camilo), que tiene 10 años. Muy fanático, conoce a todos los jugadores. Él creció en Italia, conoce a todos los jugadores de Italia, del fútbol europeo. Para él el cambio no ha sido fácil. Allá estaba totalmente adaptado, con sus amigos, en una Escuela de Fútbol, en el colegio. Los amigos iban a la casa a jugar con él… No tenía muchas ganas de volver pero ya se le ha pasado un poco. Sabe que para mí era importante volver acá y lo hemos ido conversando y se está adaptando. Dice que quiere ser futbolista y nada más, pero tiene que mejorar bastante (se sonríe). Juega de mediocampista de contención.

¿Cuál es tu posición ideal?
Yo empecé como volante de creación. Y siempre jugué ahí, desde los 10 años hasta los 19. En Italia me fui acostumbrando a cubrir hartos puestos. Yo he jugado de delantero, abierto por izquierda, abierto por derecha, volante mixto, volante central. No tengo ningún problema. Vengo con toda la disposición a integrarme a este grupo. La intención mía es estar disponible para donde me necesite el entrenador. Donde quiera que esté voy a intentar hacer lo mejor posible.

No hay una posición donde prefieras jugar
No. A esta altura (risas)… No tengo preferencias. Lo importante es estar a disposición y cuando me toque jugar rendir al máximo.

Nos contabas lo difícil de adaptarte a la vida en Italia pero en el fútbol ¿Cuan difícil fue adaptarte a entrenadores distintos y una cultura futbolística distinta?
Me costó bastante. Yo era un jugador que en Chile jugó siempre libre. Llegué allá y esa situación no la vivía nadie. Me tuve que adaptar a la táctica, a pararme en un sector del campo de juego y permanecer ahí. No podía hacer lo que hacía acá, que era libertad, moverme por todo el frente de ataque. Allá era por una zona específica.
Los entrenamientos eran muy fuertes, cosas que acá no estaba acostumbrado a hacer y me fui adaptando. El ritmo es impresionante y en los partidos también es muy alto. Con tiempo fue, la gente de Bari se portó muy bien conmigo, me esperó siempre, nunca me metieron presión, nunca me apuraron. Eso me ayudó bastante.

¿En qué equipo crees que conseguiste tu mejor nivel en Europa?
Después del primer año, de adaptación, empecé a jugar con continuidad y empecé a rendir bastante bien, de buena forma, por Bari, por Lecce… por la Fiorentina estuve seis meses, ellos me compraron lesionado y no me pude recuperar, estuve cinco meses parado y cuando se abrió el mercado de invierno me fui a Lecce, porque quería jugar y en Fiorentina había poco espacio.
Las buenas actuaciones en Lecce me llevaron a Atalanta, un equipo de Primera, importante en Italia, con una gran hinchada y también me tocó jugar bastante y rendir bien. En ese momento estaba el interés de varios equipos grandes que al final no se concretaron.
Después, como había jugado bastante tiempo en Italia decidí probar otro campeonato y me fui al Sporting de Lisboa por un año. Me fue bastante bien, jugué casi siempre pero echaba de menos el campeonato italiano. Era distinto, más exigente, se vive la semana con bastante presión hasta el día del partido. El campeonato portugués no era lo que me esperaba y decidí volver. Tuve la posibilidad de llegar a Parma y poder continuar jugando y rindiendo de buena forma.

¿Crees que tu formación se complementa entre lo que te dio Palestino y lo que aprendiste en Italia?
Sí, seguro. Llegar a un equipo chico como Palestino, donde te reciben muy bien por el hecho de que sobresalía… Los técnicos, la gente me entregaban mucho cariño, y yo tengo también mucho cariño hacia ellos.
Después como futbolista toda la experiencia que conseguí en Italia, impagable. Jugar con muchos jugadores de calidad, exigiéndote siempre al máximo, domingo a domingo.
Ahora volver a Colo-Colo es una cosa muy linda, que esperaba desde niño, un deseo grande. Soy hincha desde niño, siempre dije que quería jugar acá. Ahora que se da la posibilidad voy a tratar de hacerlo lo mejor posible.

Jugaste junto a muchos cracks en Italia
Con Vucinic en Lecce, con Ledesma, Cassano en Bari y Parma, Perrota campeón del mundo en Alemania (2006), con Matías (Fernández)…

¿Hay algún jugador que te impresionó, de los que jugaron contigo?
Cassano, Vucinic. Amauri, un gran jugador. Después en la Fiorentina estaba Fabrizio Miccoli, que después era el capitán de Palermo. Simpático y buena persona, además. Ahora no recuerdo a los otros compañeros pero fueron muchos de buena calidad.

¿Y de los que enfrentaste?
Uf! Debuté jugando para el Bari contra Juventus en Torino y al frente estaba Zidane, Del Piero, Inzaghi, que para mí ya estar ahí dentro de una cancha con ellos era impresionante. Y verlos cómo jugaban, es una emoción tremenda.
Jugué contra Kaká, Maldini, Seedorf, Ronaldinho, Ronaldo, Zamorano, Salas. Muchos jugadores más: Cannavaro, Materazzi… fue una experiencia muy muy linda.

¿Tenías algún referente europeo?
Cuando recién llegué a Italia me gustaba mucho Totti, Baggio, Del Piero. El que más me impresionó fue Kaká, en el primer periodo que estuvo en el Milan. Siempre me gustó él como jugador de mediapunta.

¿Y técnicos?
Tuve muchos entrenadores. Todos saben que en Italia no se espera mucho a los técnicos. El resultado es importantísimo.
Me tocó de entrenador Tardelli, campeón del mundo, de Antonio Conte aprendí bastante, muy preparado. El que tenía en Parma, Roberto Donadoni, como persona espectacular y como entrenador también. Te enseñan y te dejan bastantes cosas.

Debes tener 50 mil anécdotas
Hay varias. Me tocó una muy buena cuando recién llegué. No hablaba italiano y cuando me recuperé de la lesión me mandaron a jugar con la juvenil. Entonces me tocó compartir pieza con un egipcio (Hany Said) que estaba haciendo Ramadán. Ahora lo entiendo pero en el momento no sabía nada. Era católico y no sabía que existía el musulmán, los que hacían Ramadán, nada. Entonces era de noche, nos fuimos a dormir, a descansar, no hablábamos nada porque él había llegado recién también. Apagamos la luz y como las 4 y media empiezo como a despertar y siento… (hace el sonido de murmullos). Y todo oscuro. Me levanto y miro y estaba él con un gorrito blanco, con una túnica toda blanca y estaba rezando, se agachaba, se paraba y (vuelve a hacer el sonido de un murmullo). Y yo decía: ‘¡¿Qué está haciendo?!’ (Risas). Prendí la luz y, más que una anécodota fue un susto… Después me reía bastante porque no tenía idea.
No me tocó más habitación con él (risas).
Al tiempo aprendimos a hablar italiano y conversábamos, yo le decía que me asusté, que no sabía qué estaba haciendo. Se reía también, muy simpático.

Jaime Valdés

¿Pediste muchas camisetas a los rivales?
Sí, siempre. Cuando jugábamos con los equipos grandes es normal que tú quisieras tener la camiseta de algún jugador. Siempre muy amables, siempre tenían la disposición de cambiar camisetas sin ningún problema.
Yo no era mucho de cambiar camisetas pero ahora, con mi hijo mayor, que le gusta coleccionar, le conseguí bastante los últimos tres años.

¿100?
Sí, más o menos. No se cuántas. Tengo de Roberto Baggio, Del Piero, Ronaldinho, Maldini, tengo Thuram cuando jugaba en el Parma. De los chilenos Sánchez, Isla, Arturo, David, Matías, tengo la de Zamorano, la de Salas no la encontré, me la sacó alguien, seguro (risas). Tengo muchas camisetas que las puede disfrutar mi hijo.

Y a tu hijo ¿qué equipo le gusta?
Colo-Colo. Allá en Italia le gustaba mucho Atalanta porque cuando yo llegué allá él tenía 6, 7 años y la hinchada es impresionante. Lo cautivó porque era una cosa impresionante la pasión que sentían por el equipo.

¿Tú te identificaste con algún club en Italia?
El primero que llegué, Bari. Me recibieron muy bien. Dejé lindos recuerdos y tengo también lindos recuerdos de ellos. En general en todos lados estuve muy bien. Guardo gratos recuerdos de todos los equipos donde estuve. Mi trabajo fue siempre entregarme por completo y siempre la gente me quiso por mi profesionalismo.

Creciendo en Italia, tu hijo se hizo hincha de Colo-Colo por ti
Ehhh, sí (sonríe). Por mí y por mi familia. Mi familia es toda hincha de Colo-Colo. Cada vez que veníamos de vacaciones lo traíamos al estadio. Y hablándole siempre de Colo-Colo, viendo los partidos por Internet de Colo-Colo…

¿En Italia seguían los partidos de Colo-Colo?
Al inicio no, porque no había comunicación ni para seguir los partidos, ahora sí, seguíamos las noticias, veíamos los partidos y seguíamos más al equipo.

Como hincha ¿Cómo veías a este Colo-Colo que no ha logrado obtener títulos?
He visto que se ha sufrido bastante, el hecho de no conseguir títulos del 2009, que en ese momento fue uno de los periodos más exitosos, llegando a la final de la Copa Sudamericana el 2006, que lamentablemente no se pudo conseguir. Pero desde ese momento hacia adelante he visto que el equipo ha tenido muchos problemas, se ha sufrido bastante.
Esperamos cambiar ese camino. Trataremos este año de salir a buscar el campeonato porque Colo-Colo tiene que hacerlo siempre, con los jugadores que estén. Momentos buenos, momentos malos Colo-Colo siempre tiene que pelear el campeonato.
Por eso mi motivación está al cien por ciento. Quiero aportar al grupo, que es bastante bueno. Tratar empezar el domingo ganando, un partido importante contra Audax, jugando en casa. Ojalá la gente nos pueda venir a apoyar.

Has pensado cómo será tu debut con Colo-Colo
Sí, sí, lo he pensado y por eso tengo muchas ganas de poder estar el domingo a disposición del entrenador. Seguramente va a ser una emoción, un partido especial para mi. Eso se deja de lado. Lo que cuenta es el resultado, el rendimiento y tengo muy claro que si yo no rindo, voy a empezar a tener problemas o voy a tener que salir. Yo soy un jugador más y no significa que por ser hincha de Colo-Colo puedo hacer lo que quiero. Eso no significa nada. Tengo claro que es un desafío muy grande. Vengo con la motivación cien por ciento de jugar y hacerlo de la mejor forma.

Conocías a Tito Tapia de alguna selección menor
Sí. Compartí con él la selección Sub 20. Yo tenía 18 años y no hablaba mucho, y él venía de Colo-Colo. A ellos (los colocolinos) los veía como jugadores importantes, por el hecho de estar en Colo-Colo, por el hecho de haber salido terceros en el Mundial Sub 17. Yo lo miraba… No hablaba mucho. No es que ahora hablo tanto tampoco, pero fue lindo compartir esos partidos con él y el resto de los compañeros.

¿Qué te ha comentado en los entrenamientos?
Hemos tenido poco tiempo para hablar pero está muy contento de que yo esté acá. Yo también estoy muy contento de haber tenido la posibilidad de venir.
Sé que es un técnico joven, que aspira a cosas grandes y espero yo con mis compañeros darle una mano para conseguir los objetivos.

¿Cómo proyectas lo que queda de tu carrera? ¿Te cierras a la opción de volver a Italia?
No creo volver a Europa. Vengo para quedarme acá en Colo-Colo y para rendir. Depende de mi rendimiento, pasa todo por lo que yo vaya a hacer dentro del campo de juego. Por eso no he pensado nada. Estoy pensando solo en el domingo y después en el partido siguiente.
Estoy muy motivado y concentrado en lo que puede ser mi rendimiento acá en Colo-Colo.

Qué significaría para ti estar al final del torneo, levantando la copa con la camiseta de Colo-Colo
(Piensa) Eso yo me lo imagino (y sonríe). No lo quiero decir porque no quiero ilusionar a la gente. La gente ya está desilusionada y yo no quiero venir a decirle palabras bonitas y después no rendir dentro de la cancha. Primero que nada quiero rendir dentro de la cancha, adaptarme lo más rápido posible, ser un aporte para el equipo y claramente, me gustaría salir campeón, a eso es a lo que aspiro. Pero hay que ir quemando etapas y es importante el primer partido, empezar ganando. No te puedo decir: ‘Saldremos campeones’ pero sí que vamos a luchar por conseguirlo. El campeonato es corto y empezando bien nos podemos meter en la pelea, como tiene que ser. Colo-Colo tiene que ir a buscar el campeonato siempre.

Qué nivel de desafío es este para ti. Tuviste uno al partir a Europa, luego mantenerte allá y ahora volver a Chile a un equipo como Colo-Colo
Este es un desafío muy muy grande para mí. Por el hecho de volver y a un equipo como Colo-Colo. Este va a ser el equipo más importante para mi carrera, de los que he jugado, por el sentimiento que le tengo a la institución, por el hecho de ser hincha desde niño. Pero eso queda aparte. Sé que tengo una gran responsabilidad, por el hecho de estar tanto tiempo afuera, en un fútbol tan competitivo. No será fácil pero estoy muy motivado a tratar de aportar al equipo. Tengo mucha, mucha responsabilidad porque los compañeros me ven como un jugador de experiencia y por eso trataré de aconsejar a mis compañeros, dar el ejemplo dentro y fuera de la cancha. Ojalá podamos partir bien y que podamos pelear el campeonato.

Tus compañeros altiro te hicieron sentir cierto respeto
Sí, seguro. Hay muchos compañeros jóvenes que aspiran a andar bien en Colo-Colo y salir a jugar al extranjero. El hecho de estar tanto tiempo jugando en Italia, en un torneo competitivo que acá se tiene la posibilidad de seguir domingo a domingo, muchos compañeros me han preguntado, muchas cosas, de lo que pasa allá, de lo que es y cómo se vive. Yo estoy muy contento de traspasar un poco mi experiencia a los compañeros que están acá.

¿Viste en Italia algunos partidos de Colo-Colo con Tito Tapia en la banca?
Sí. Tuve la posibilidad de ver los partidos por Internet. Sé que le gusta salir jugando, darle un buen trato al balón, mostrándose todos los jugadores, dando disponibilidad para jugar al fútbol. Los muchachos lo entendieron y tuvieron un cambio bastante importante desde que asumió Héctor. Ojalá podamos partir desde eso y seguir sumando y creciendo como grupo y en lo futbolístico.

¿Cómo viste el nivel del equipo? ¿Cómo lo has visto en estos días de práctica?
Primero que nada se está trabajando bien. Tuve una impresión muy muy buena de los entrenadores. A pesar de ser jóvenes son muy preparados, trabajan bastante bien. Los chicos tienen una disposición muy buena al trabajo.
No te puedo decir mucho más porque llevo solo dos días, pero la disposición que tienen al trabajo y la atención al cuerpo técnico es mucha.
Esperamos que puedan dar una mano al grupo para conseguir lo que todos queremos.

¿Piensas en la selección?
Mi motivación es solamente Colo-Colo. Nada más.