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El intenso paso a paso de Tito Tapia
Héctor Tapia

Hace tres años no pensaba en dirigir y hoy está a cargo del equipo más importante de Chile. Héctor Tapia se toma con calma su rol de director técnico de Colo-Colo. Dice que aprende, día a día. De Salah y de Riffo. De sus ex técnicos. De Carvallo y Benítez. De Pellegrini, Bielsa, Sampaoli. De todos.

La vorágine no lo nubla. Será porque a los 15 años ya jugaba en Primera y sumaba partidos en toda América, Europa y Japón, en el mítico Mundial Sub 17.

Y porque “no se nubla” lo que más repite es el “paso a paso”. A sus 36 años está ahí, viviendo cada semana y se niega a pensar más allá del duelo ante O’Higgins, otra de las finales. Aunque en el fondo, tiene claro (y muy claro) lo que quiere. Él mismo lo cuenta en una larga entrevista.

Aprendí un montón de Gustavo Benítez

¿Cómo fue el domingo para ti, cómo viviste el triunfo ante Cobreloa?
Muy tranquilo, para lo trascendente que era el partido y todo, para este momento, con mucha tranquilidad. Aparte que lo disfruté harto. Fue un buen partido, el equipo jugó bien. Ganamos y nos hace seguir en la lucha.

¿No había un gustito especial?
Mi familia también vino y el partido en sí fue muy emocionante. El gol de Felipe (Flores) al último minuto fue dramático. Pero muy tranquilo, yo creo porque me había tocado ya estar con Gustavo (Benítez) y estando con él vivía mucho el partido. No fue algo así tan-tan… no fue como una primera vez, ya lo estaba viviendo. Cuando estaba con Gustavo (Benítez) vivía mucho los partidos desde la banca.

Tampoco sentías “presión” por el debut
Más que por el tema del debut, la presión estaba porque necesitábamos ganar, sumar los tres puntos. Saber que al frente teníamos un equipo complicado, que la semana fue complicada. Eso era, no que me preocupara pero estaba ahí presente. Por el debut no: Uno le da una cierta tranquilidad el cómo uno los ve en la semana (a los jugadores). Ya habían hecho una semana muy buena, todos. Lo disfruté, estábamos muy tranquilos con Miguel (Riffo). Habíamos hecho todo en la semana para que el equipo tuviera todo para ganar y afortunadamente así fue.

Cuando empezaste a trabajar con Gustavo (Benítez) dijiste que querías aprender ¿Qué aprendizaje sacaste?
¡Un montón! Gustavo a mí me dio la posibilidad de consolidarme como jugador de fútbol acá en Colo-Colo y ahora en este proceso anterior aprendí un montón de él. Cosas tácticas, humanas, la relación con los jugadores, el cómo planificar, cómo ordenar los entrenamientos.

¿Te cambió respecto a lo que hacías antes con Filial o la Sub 19?
No sé si me cambió pero tener a una persona referente delante de mí, con la cual yo salí campeón y que vi cómo armó, desarmó, cambió esquemas tácticos, cómo creó un grupo, para mí era importante estar ahí y ver eso. Ver cómo empezó este proceso, desde el primer día hasta el último, es un aprendizaje total.

¿Qué cosas tácticas aprendiste de él?
El ver a Miguel (Riffo) y a Gustavo manejar el aspecto defensivo y yo poder ver cómo lo trabajan es estar con dos referentes que dominan mucho el tema. Eso es bueno. Incluso ahora estoy trabajando con Miguel y para mí él trabaja muy bien a la defensa, le da una seguridad tremenda y se vio en el juego del fin de semana. La defensa se vio con mucha presencia y personalidad, salieron jugando casi todas las pelotas y eso fue vital para lo que fue el juego en sí durante todo el partido.

¿Te sientes más preparado como técnico respecto a 4 meses atrás, cuando empezó el proceso con Gustavo?
Yo creo que de todas maneras. Día que pasa uno va aprendiendo cosas. Uno nunca termina de aprender en este trabajo. Y te vuelvo a decir: tener a un referente, a una persona con experiencia, con títulos en el cuerpo, sin duda que uno aprendió.

¿Te sientes preparado para hacerte cargo del equipo más allá de un interinato?
A mí me lo han preguntado varias veces, pero en este momento, yo estoy viviendo la semana, no me voy más allá, y no me quiero distraer con cosas más allá. La semana pasada yo no estaba pensando en O’Higgins, estaba pensando en Cobreloa. Eso era lo más importante para mí. Esta semana es O’Higgins, fundamental volver a ganar para cumplir nuestros objetivos que es meternos en la Liguilla. No vamos más allá. No estamos pensando qué vamos a hacer la próxima semana, o cuando nos toque jugar con la U o con Católica. No. Estamos todos en el cuerpo técnico muy pendientes, y se lo tratamos de transmitir a los jugadores: el jugársela a concho en cada entrenamiento para jugársela también el fin de semana. Ese es el partido más importante para nosotros.

Llevas 3 años dirigiendo y siempre repites que estás empezando y quieres ir paso a paso. Coincides en que estás tranquilo con esto de dirigir al primer equipo, que no estás “vuelto loco” como se dice, con la situación
Es que no me anticipo a nada. Trato de hacer lo mejor posible mi trabajo e ir quemando etapas de a una. Ahora, tuve la fortuna de que me dieran la responsabilidad de dirigir a un grupo extraordinario de jugadores, con una tarea súper difícil por delante, de tratar de meternos en la Liguilla, y yo encaro ese desafío con muchas ganas y muchas expectativas. Pero siempre las cosas han llegado de a poco, yo no las he buscado. Lo único que trato de hacer es ir paso a paso. Y lo veo en mi compañero de trabajo, Miguel (Riffo). También, las cosas han llegado solas, no hemos buscado nada. Si ahora se confió en nosotros para sacar esto adelante, es un súper desafío. Contentos, se dio el primer paso con Cobreloa y ahora estamos pensando solamente en O’Higgins.

Hace un año y medio ante la afirmación de que dirigirías al primer equipo en algún momento, me dijiste: ‘Claro que me gustaría pero estoy contento donde estoy (en la Sub 17)’ ¿Pensaste que llegaría tan rápido?
No. Nunca he deseado que a la gente que está acá “arriba” (en primer equipo), le vaya mal para yo llegar. Trabajo en el club, nací acá, jugué acá, ahora me toca ser técnico en diferentes etapas acá, y deseo que a la gente que está acá le vaya bien. En ese tiempo (hace un año y medio) estaba Omar Labruna y siempre deseé que le vaya bien a él. Además tengo amigos en el plantel y automáticamente se relaciona que si le va mal, le va mal a ellos. Con Omar no tuve una relación de conversar mucho, pero estaba trabajando en el club en el que yo estoy y si le va bien al primer equipo, le va bien a todas las áreas para abajo. Así que claramente no me imaginaba estar en un año acá. Menos cuando llegó Gustavo.

Siempre has dicho que los cadetes tienen que ganarse la oportunidad. Tú debutaste a los 15 años y supongo que aparte de ganarte tu oportunidad hubo un técnico –Ignacio Prieto- que te trajo, pese a los 15 años
Don Ignacio me dio la posibilidad de debutar. A mí me subió al primer equipo Vicente Cantatore. El grupo que subió que fue Manolo (Neira) y Ariel Salas, veníamos del Mundial Sub 17, habíamos sido terceros en el Mundo, llegamos acá y salimos campeones con nuestra categoría, entonces lo que tienen que haber considerado ellos es que demostrábamos que teníamos posibilidades, que podíamos empezar a alternar con el primer equipo, que es fundamental, no llegar y sacar a un jugador de la juvenil y ponerlo a jugar en el primer equipo. Creo que tiene que haber un paso, un relacionarse con los jugadores. Lo que ha hecho Claudio (Baeza), Lucho Pavez, por dar dos nombres y que han tenido una buena evolución. El fin de semana tuvieron un muy buen partido y así hay que llevarlo. Lucho venía demostrando hace rato, Claudio también. Hay otros que también vienen demostrando hace rato pero se tienen que dar los espacios, el momento.

Este fin de semana también Juan (Delgado) fue titular
Juan también venía alternando hace bastante tiempo y yo consideré que para ese partido era la persona que yo necesitaba para ese puesto.

No dices: ‘Jugaré siempre con un número fijo de cadetes’
Lo que pasa es que para armar el equipo, en este momento, yo considero primero contra quién voy a jugar. Después de eso, veo cuales son los mejores 11. Lo que yo necesito ahora es ganar, no tengo otra.

¿Esa fue una de las cosas que aprendiste de Gustavo? ¿El de fijarte en el rival también para armar tu equipo?
De todos. De Gustavo, de los antiguos entrenadores, de lo que converso con mi grupo acá. Soy una persona que pido mucha opinión, que escucho a la gente que tengo al lado y en conjunto hacemos los entrenamientos, el equipo. Dio resultado y esperemos que este fin de semana dé resultado de nuevo.

¿Harías debutar a un jugador de 15 años?
Si tiene las posibilidades, sí. Si tiene las condiciones para jugar, sí. Ningún problema.
Pero te vuelvo a decir: el momento lo dice todo. En este momento yo no puedo arriesgar con alguien de 15 años que no haya estado acá (entrenando con el primer equipo). Es ponerlo en riesgo a él, ponerme en riesgo a mí, poner en riesgo al grupo que estoy dirigiendo ahora, porque están todos metidos en la tarea que nos propusimos, que es clasificar (a la Liguilla).
Yo no tengo el tiempo ni el momento para probar, para inventar cosas. Yo venía de hace tiempo entrenando cuando debuté, no es que me pusieron de repente a jugar.

¿Tienes algún grupo de jugadores en mente que comenzarán a entrenar con el primer equipo?
El grupo de abajo, Sub 19 o Sub 20 (Filial), ellos tienen un desgaste tremendo. Están jugando su campeonato Sub 19 y también más o menos el mismo grupo está jugando la Segunda (División). Primero es ahí donde tienen que demostrar el que pueden estar acá. Se supone que la Segunda es un nivel inferior al que estamos jugando nosotros. Ellos se tienen que destacar ahí. Si no consiguen destacarse ahí es difícil el paso para acá.
Ahora uno también estuvo ahí y conoce el desgaste que hay. Miguel estuvo hasta hace una semana a cargo de ese grupo. Sabemos los rendimientos que ellos tienen. Nosotros vinimos a verlos el fin de semana por la Sub 19, ayer (martes) por la Segunda y sabemos que tienen un desgaste tremendo atrás. Por ejemplo, ayer jugaron con Malleco, que se prepara solo para ese partido. Pero el grupo que jugó por Filial tenía 6 jugadores que jugaron el fin de semana con Coquimbo (por la juvenil). Eso uno lo sabe. Y sabe lo que pueden rendir.
Pero hoy hubo otro grupo de la Sub 19, Sub 17, unos 6 jugadores que entrenaron con nosotros y es bueno. Han tenido un buen nivel de entrenamiento y ha servido para que los jugadores grandes los conozcan, sepan la gente que viene y a los más chicos les sirven para alternar. Lo que te digo, tienen que tener un paso progresivo, natural. No acelerar para nada los procesos salvo que uno vea que lo pueden hacer.

Siempre admiré a Miguel Riffo

Miguel Riffo y Héctor Tapia

Miguel decía que lo aconseja Borghi ¿A ti te aconseja alguien?
(Piensa). Yo dejé muchos amigos en el fútbol y generalmente uno conversa con ellos, pero… ¡Con Miguel hablo harto! Me ha tocado trabajar mucho con él. Lo encuentro una persona con mucha capacidad, nos llevamos bien, nos conocemos desde chicos. Siempre lo admiré por todo lo que tuvo que superar. Fuimos compañeros de equipos, hicimos pieza juntos (en las concentraciones). Tenemos una buena relación y cuando tengo que consultar algo, lo tengo a él, está el Rambo (Ramírez), el Gualo (Míguez, PF) ¿Otra gente? Claro, también. Sigo teniendo relación con Fernando Carvallo, con Marcelo Peña, que son los más cercanos.

No tienes un “padrino”, o alguien a quien llames…
(Piensa) ¿Cuándo tengo dudas? (Piensa). Es que… no he sentido la necesidad, sinceramente. Cuando crea que hay algo que no tengo la respuesta o que no estoy seguro y la gente que está a mi lado tampoco me la da, ahí seguramente consultaré con alguna persona que tenga más años en el fútbol. Hay un montón, el mismo Gustavo que todavía hablo seguido con él, Fernando Carvallo, con el Bichi (Borghi) también me llevo bien.

Hablaste con Gustavo después de que se fue
Sí. En la semana hablamos, no acerca del equipo. Sí de la situación, siempre le mandó muchos saludos al equipo… Cuando él se fue yo no quería seguir.

¿Él te convenció?
Influyó mucho en el que yo siguiera.

¿Por qué dudaste en seguir?
Porque estaba trabajando con él, porque no lo veía bien como que él se fuera y yo siguiera, como “candidato”, por decirlo así. Dependió mucho lo que hablé con él y con don Arturo (Salah), que es otra persona que la tengo acá. Si tengo alguna duda, lo tengo a cinco pasos y le voy a preguntar algo.
Pero como te digo, hasta el momento, no he tenido problemas.

Tienes una buena relación con Miguel pero ¿es cierto que él te gana en tenis-fútbol?
Noooooooooo. Todavía no. Vamos ahí, parejos. A lo más él tiene un partido más ganado que yo.

En otra entrevista me decías que si tuvieras solo esas dos opciones, preferías ganar 5-4 a ganar 1-0 ¿Sigues pensando eso?
Sí, lo sigo pensando así. El fútbol yo lo siento de una manera ofensiva. Lo que sí, ahora me estoy desarrollando en otro nivel. Si voy ganando 1-0 y faltan 10 minutos obviamente voy a proteger el resultado. Más en este momento, No me voy a volver loco y atacar con más gente para hacer el segundo gol. Pero generalmente mis planteamientos van a ser de ir a buscar el partido, porque no siento el fútbol de otra forma.

¿Qué no le puede faltar a tu equipo?
Un buen trato de balón, una buena conservación de balón, cuidar la pelota.

Eso es Carvallo…
Carvallo, el Coto (Sierra), Arturo Salah, el mismo Gustavo. Yo tuve técnicos que le daban mucho énfasis a cuidar la pelota.

¿Por qué?
Porque incluso cuando yo jugaba: me gustaba más tener la pelota que andar corriendo detrás de ella. Pienso que a mis jugadores les gusta lo mismo. Tengo muy buenos jugadores, seguramente les gusta mucho más jugar con el balón en los pies que andar corriendo detrás de él.

Hay otros que prefieren tirarla hacia arriba pero argumentarán que están más rápido en la zona contraria
Eso depende, en mi punto de vista, solamente de los jugadores que tú tengas. Si tienes jugadores para hacer eso, y no para hacer lo otro, uno tiene que acomodarse a los planteles que uno tiene.

No te sientes tan dogmático, entonces. Jugar siempre con un 4-3-3, por ejemplo
No. Incluso jugando abajo (en cadetes), jugué con 2 arriba, jugué con 1 solo arriba. Jugué con 3 atrás, 4 atrás. Me tocó, con esto de estar cumpliendo en la 19 y en Segunda, dosificar y también tener muchos jugadores lesionados. Ante eso, siempre trabajé en la semana pensando en sacarles el mayor provecho a los jugadores que tenía disponible. Y si ante eso, tenía que jugar con un solo delantero, lo hacía.

Le pedí a Claudio Rojas, DT de la Sub 15, que me dijera qué pregunta te haría. Me dijo que te preguntara: ¿Cómo ataca y cómo defiende tu equipo?
Depende. Yo trato que sea un ataque construido, pero depende mucho de los jugadores que tenga y con el rival que me toque jugar. Yo eso lo trabajo en la semana. Si me toca jugar con un rival que trata de presionar mucho, que lleva su línea de 4 demasiado arriba, obviamente voy a buscar que vengan los pelotazos cruzados y que los jugadores hagan movimientos para romper esa presión que puedan ejercer ellos. No tengo un ataque cuadrado, y que eso es. Depende quien esté.
¿Y cómo me gusta defender? Yo creo que la mejor forma de defender es no entregarle la pelota al equipo rival. Y eso qué te genera: que tu línea defensiva está bien arriba, lo más lejos de mi arco. Y tratar de recuperar la pelota lo más arriba, cerca del arco rival.

Algunos detractores de extremar lo de “tener la pelota” dicen que se termina jugando para el lado
Yo no estoy diciendo tener mucho la pelota. Lo que estoy diciendo es que hay que cuidar la pelota.

¿Cuál es la diferencia?
Si puedes llegar con tres toques al arco rival y hacer el gol… Yo no estoy diciendo que hay que tener la pelota 20 minutos. Estoy diciendo que hay que cuidar la pelota, no perderla a cada rato. Para mí es diferente. Si juegas 20 minutos y diste puros pases hacia los lados, no va con mi forma de ver el fútbol.
Aunque te vuelvo a repetir: depende mucho de los jugadores que tú puedas tener. Si no tienes buenos delanteros, por ejemplo, y te quieres basar en llegar bien construido arriba, obviamente te vas a demorar más que teniendo un delantero como Mauro Olivi, por ejemplo, que es tremendamente rápido y que tienes que estar constantemente habilitándolo. Él te “rompe”. Esa es la diferencia que veo yo. El cuidar la pelota es diferente a tenerla. Si yo puedo llegar con dos pases al arco rival, cuidé la pelota y fui efectivo. Eso es lo que veo yo.

Tú tuviste muchísimos técnicos porque pasaste por muchos clubes ¿Sientes que fue un plus?
Sin duda. Si hubiese tenido un solo técnico en mi carrera, me habría marcado y vería el fútbol un poco como eso. Para qué me iba a quedar tanto tiempo en un club si no me gusta cómo juega el técnico.

Esa fue una decisión. El ser medio “nómade”
No, se dio solo. A los 19 años me quedé con el pase en mi poder y salvo cuando lo vendí a Lille (Francia), que me quedé ahí tres años, cada fin de año tenía que renovar y ver dónde iba. Por eso tuve la suerte de estar en Italia, con buenos técnicos tanto los que me tenían como los que estaban alrededor. Siempre me gustó mucho observar especialmente cómo jugaban los otros delanteros, cómo cumplían funciones tanto ofensivas como defensivas. Y Brasil… Me tocó estar en una etapa en Cruzeiro donde pasaron 4 ó 5 técnicos en un año. Cada uno te va dejando algo.

¿Desde ahí ya sabías que ibas a ser técnico?
No. Sinceramente yo me metí al Inaf y dije: ‘Por si acaso, algún día’. Yo me retiré y estaba haciendo otras cosas. Y mientras estudiaba Jaime (Pizarro) me llamó y me invitó a este proyecto. Y dije: ‘¡Bueno, vamos!’. Y ahí me empezó a gustar.
Pero antes de eso, sinceramente no. No me veía dirigiendo, no me veía estando en esto. No me lo planteaba. Me retiré y pasó un año hasta que empecé a dirigir, y en ese año no lo busqué. Incluso me retiré y no me relacioné con gente del fútbol. Empecé a trabajar en el Estadio Italiano, entre otras cosas me dio un tiempo por tener (una empresa de) pasto sintético, escuelas de fútbol por aquí, por allá, veía muy poco fútbol, casi nada, salvo Colo-Colo con la U o la Católica. Pero eso de que me sentara el sábado a ver solo fútbol, no, para nada.

¿Y ahora?
Noooooooooooo, ahora se fue al otro extremo. Estoy obligado a ver el fútbol. Ver nuestros partidos un montón de veces.

¿Viste Colo-Colo vs. Cobreloa?
Me lo entregaron ayer (martes) y ya lo vi una vez. Y yo creo que de aquí al partido con O’Higgins lo voy a ver una o dos veces más.

¿¡El mismo partido!?
El mismo partido

¿Por qué?
Porque vas viendo cosas, detalles. Cómo nos llegaron, qué movimientos hicimos nosotros, qué movimientos podríamos haber hecho para terminar mejor la jugada. Yo en base a lo que nos equivocamos también planifico los entrenamientos.

¿Y eres de ver otras ligas?
De repente, cuando tengo tiempo. Pasa que también trato de dedicarle un poco de tiempo a mi familia. Pero sí, cada vez que puedo ver al Barcelona, a la Juventus, a la Selección, la veo. Por ejemplo hoy día el partido de la Católica (vs. Sao Paulo), lo voy a ver, me voy a enfrentar con ellos en un tiempo más.
Me dedico más a ver al rival que voy a tener el fin de semana y los partidos que jugamos nosotros.

Pellegrini marca un camino a seguir

Héctor Tapia

¿Qué equipo o técnico te gusta ahora?
No sigo a nadie… Es lógico que cuando están dando al Barcelona da gusto verlo. El de antes y el de ahora. El Bayern también lo he visto algunas veces, la Juventus.

Sigues a Guardiola…
(Se sonríe) ¡Es que juegan bonito! No es por seguir a Guardiola, juegan bonito. Y ver sobre todo en este inicio, ver qué estilo iba a imponer. Un estilo parecido al del Barcelona y si era así, cuánto tiempo se iba a demorar el Bayern en jugar parecido. Eso me llamaba la atención.
Después sí ver qué decisiones toma y cómo hace jugar y desempeñarse a los jugadores dentro de la cancha.
Ahora, también teníamos a Bielsa, Sampaoli, el Bichi (Borghi) con la selección. Eso uno lo ve y con el tiempo empieza a ver los partidos no como hincha, sino del aspecto de cómo aprender y fijarse cómo lo hacen los técnicos de más experiencia.

¿Eres de sentarte a ver fútbol con una libreta?
No (sonríe). Y siempre, después uno dice, ‘pucha, esto todo lo debería haber anotado’. Porque se te van ocurriendo entrenamientos y de repente te salen bien. Después, con el tiempo, dices: ‘Esa vez ¿qué hice? ¿Cómo lo hice?, ¿cómo entrené?’. Generalmente uno ve en qué está fallando e inventa algo en cuanto a trabajo para hacerlo, repetirlo y corregirlo.

Tienes 36 años. Arturo Salah llegó a Colo-Colo y fue campeón el 86 con 36 años. Pedro García fue campeón acá el 81 con 35 años. Más atrás también hay un par de técnicos campeones con 31 años. Justo Villar, por otro lado, tiene tu misma edad ¿Crees que la edad no es tema?
No es tema. Lo primero, que podría decirse que por ser joven los jugadores no me respetan, no he tenido nunca problemas con un jugador.
Yo me encontré con un grupo extraordinario en lo humano. Y eso ha sido fundamental para poder trabajar tranquilo.
Si uno tiene 36 años y empieza a comparar, y yo pudiera tener la carrera que tiene Arturo Salah, sería un sueño. Pero no me anticipo, todo con calma. Que se den solo las cosas. Nada me apura.

Ni te pregunto cuánto tiempo te quieres quedar, pero si siguen los triunfos…
No me voy más allá. Yo vivo la semana, me preparo para la semana. En este trabajo, donde estoy ahora, para mí lo más importante es la semana. Y disfrutar. Porque además poder trabajar con un amigo y tener un buen resultado, es bonito. Ojala poder coronarlo bien. Tengo la certeza que vamos a meternos en la Liguilla. De lo que depende de nosotros tengo la certeza que lo podemos hacer. Eso me tiene contento, muy satisfecho.

¿Qué te dice tu familia (Patricia su esposa y Anastasia y Florencia, de 15 y 11 años, sus hijas?
Ellas no son muy futbolizadas. Pero me acompañaron a Brasil, Italia (en giras con cadetes) y comenzaron a ver los partidos de ellos (Fútbol Joven). Empezaron a ver a Colo-Colo y vibran. Llegar a casa y que te digan: ‘Viste el gol, cómo lo hizo, si no tenía como hacerlo, y la gente que estaba emocionada’… ¡Bien! Que tu familia comparta y cuando antes de esto, no tenían el más mínimo interés, es bonito. Y ahora les gusta venir al estadio, se entretienen.
Con mi señora estoy desde los 15 años. Empezamos a pololear, nos fuimos a Italia juntos, en Francia, Brasil… La señora del jugador tiene una vida muy desgastante, se lleva todo el peso familiar sola. Donde me tocó jugar tenían una lengua diferente. Entonces ella se llevaba todo el gasto de las niñas en el colegio, que no entendían… Ella quería que terminara de jugar y a otra cosa… Ahora vive lo mismo. Pero si ella me ve contento, ella está contenta. Le gustaría que estuviera más en la casa, pero esto te quita harto tiempo del día.

Mientras jugabas te apoyaba mucho tu viejo, que físicamente ahora no está ¿Cómo crees que él vería tu carrera de técnico?
Creo que estaría igualmente satisfecho que cuando me tocó jugar. Gracias a dios tuve una buena carrera, jugué donde juegan los mejores. Él tuvo la posibilidad de acompañarme y ahora ver el que el equipo un poco, en la cancha, hace más o menos lo que tú quieres, es lo más bonito que tiene esta profesión. Creo que estaría muy contento, contento… Ha sido rápido el tema. En tres años, estar acá, ha sido rápido.
Pero más que pensar en cómo ha sido mi carrera, estoy pensando en ganarle a O’Higgins.

No te detienes ni en lo más mínimo a pensar en lo que viene después…
Es que no hay pausa. Ayer vimos el partido de Segunda ante Malleco. Llegué a mi casa a ver el partido de Colo-Colo, después un rato con mis hijas. Hoy: entrenamiento, empezar a ver los videos con Miguel… No hay pausa. No he tenido tiempo de analizar. Todo ha sido muy rápido. Vacaciones rápidas, y ahora tampoco. Se le ganó a Cobreloa, ‘ya, qué bien’, pero ahora viene un partido mucho más importante ante O’Higgins.

Pero si se le gana O’Higgins, comenzarán a hablar más sobre tu futuro, incluso acá
No es mi propósito. Cuando se fue Gustavo, no era el propósito hacer una buena campaña para quedarme. El propósito era terminar bien lo que él empezó, que desafortunadamente no lo pudo terminar.
El club estaba pasando por una crisis deportiva y tenía que sacarlo de eso. Y si se podía meter a la Liguilla, teníamos que meternos. Esa es mi finalidad, no seguir acá. Ni siquiera lo he pensado. Lo único que quiero es que estemos juntos, unidos y sacar la tarea que hay que sacar.
Yo no soy el que analiza lo de buscar al técnico. Yo estoy dirigiendo a un grupo y mi labor es que se vean bien en la cancha, un equipo identificado con el club, que el hincha quiera a sus jugadores, y meteros en la Liguilla. Eso es. Tampoco va a ser un fracaso si no lo logramos hacer. Yo estoy súper contento con lo que llevamos. Pero hay que cerrarlo bien. Este club no puede no aspirar a llegar lo más arriba en las competencias que esté jugando. No se merece, y no se lo mereció Gustavo, estar en los lugares donde está. No se lo merecen los jugadores tampoco. Lo que quede de este campeonato tenemos que quedar lo más arriba posible.

Ni te pregunto cómo proyectas tu carrera. Si quieres dirigir en Europa o algo así
Los sueños que tiene uno y las aspiraciones están. Trabajo para llegar allá. Quiero tratar de lo que hice como jugador hacerlo como técnico. Cuando empecé esto esa fue mi finalidad. Pero no me apura nada, no es que quiera dirigir el próximo año en Europa.

Pero ese es tu objetivo, dirigir en Europa, en algún momento
Me encantaría.

¿Y la Selección?
Mira: Cuando empecé a jugar traté de ir quemando las etapas de a una. Lo primero que quería era debutar en el primer equipo, después ser seleccionado chileno, después jugar en el extranjero. Lo mismo es como técnico: ir quemando las etapas e ir subiendo. Más o menos ha sido así.
Obviamente quiero estar donde están los mejores, aunque no digo que acá no haya gente con capacidad. Quién iba a decir que Pellegrini cuando se fue a Ecuador, podía terminar dirigiendo al Real Madrid. Nadie lo sabe, más en esta profesión, de pronto para un jugador es más fácil…

¿Pellegrini es un espejo a seguir?
Sin duda. Así como cuando fui jugador Zamorano y Salas marcaron eso, más que eran referentes en mi puesto. Hoy día si está Manuel Pellegrini, obviamente. Y no solo él, los que están arriba. Vuelvo a repetir: yo tengo una persona con mucha capacidad al lado mío que hoy es mi presidente. Hasta hace poco tenía a una persona con mucha capacidad que era Gustavo, que trabajaba con él. Tengo un técnico más joven que yo, con mucha capacidad como es Miguel. Si uno se tiene que fijar en todos.
Y claro que Manuel Pellegrini es un referente, marca un camino a seguir, una línea. Y uno se tiene que fijar en las cosas buenas y malas de la gente que ha conseguido cosas en este deporte. Fernando Carvallo también, el Bichi, Gustavo, Sampaoli, Bielsa, de todos uno tiene que aprender. Uno no saca nada con meterse en una burbuja y pensar que uno es el mejor. No. De todos uno tiene que ver qué cosas buenas y malas hacen.

Héctor Tapia