LA NUEVA ERA CON LOS HERMANOS ROBLEDO (1950-1960)


Tras seis años de espera, en el año 1953, Colo-Colo obtuvo su sexta estrella de la mano de su nuevo presidente Antonio Labán, la vuelta del entrenador Francisco Platko, y la repatriación dedos hermanos iquiqueños que jugaban en el Newcastle United inglés, Ted y Jorge Robledo, este último goleador del torneo con 26 tantos.

La llegada de estos jugadores significó un nuevo estilo de juego y más gente en los estadios. Junto a George Robledo –retratado alguna vez por John Lennon- sostuvieron la campaña Rogelio Núñez, Arturo Farías, Juan Aranda, Atilio Cremaschi y Caupolicán Peña.

Fueron 26 partidos donde el Cacique anotó 80 goles (por lejos la delantera más certera del campeonato) y recibió solo 32 (la valla menos vulnerable de todas). Faltando cuatro fechas para el final, un 8-3 ante Magallanes permitió festejar el título… 8-3 con 5 aportes de Robledo.

Al año siguiente, Colo-Colo compró una sede social en calle Cienfuegos Nº 41, en Santiago Centro, pero no pudo obtener el tan esperado bicampeonato. En 1954 el Cacique perdió el título en la última fecha, tras un 0-0 ante la UC. El 55 secundó al brillante Palestino (para muchos el mejor equipo chileno hasta ese entonces), hasta que volvió a los festejos en 1956.

Misael Escuti, Mario Moreno, Jaime Ramírez, Manuel “Colo-Colo” Muñoz, Enrique Hormazábal y Jorge Robledo, fueron algunos de los jugadores destacados de este Colo-Colo, armado solo con jugadores chilenos, pero con técnico foráneo. El uruguayo Enrique Fernández sabía de glorias como DT: ya había levantado copas con Nacional de Uruguay, Barcelona y Real Madrid.

Con dos fechas todavía por jugarse, un empate 1-1 ante Wanderers corona al equipo albo.

Ese mismo año, se adquirió un terreno de 28 hectáreas, ubicado en el sector sur de Santiago en la comuna de Macul, iniciándose la construcción del futuro Estadio Monumental.