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Cavero-Sanhueza: Los crack albos que brillan en La Roja
Cavero y Sanhueza

En las canchas de Quilín corre un viento frío, las parkas y bufandas abundan en las tribunas semivacías, mientras en la cancha 1 juegan la Selección Chilena y Colo-Colo Sub 16. Los gritos desde el pasto se escuchan con claridad y el que más lo hace es Hardy Cavero (a la izquierda en la foto), central albo que es uno de los pilares de este combinado que se prepara para el sudamericano que se jugará en Argentina en marzo del próximo año.

En el otro borde del área, concentrado en anticipar, está Henry Sanhueza, otro de los colocolinos que son parte del equipo de Miguel Ramírez. Ambos son fundamentales en la línea de tres con que juega la Roja, líderes naturales que se complementan a la perfección en sus puestos.

La vida se les ha dado de manera similar. Ambos llegaron hace un poco más de un año a Colo-Colo. Dotados de gran talento, los dos llamaron la atención con rapidez de los técnicos del Popular y de Juan Pinto Durán. “Por el poco tiempo que tienen en un club profesional, han avanzado bastante. El trabajo base, que es fundamental, ellos lo tienen. No me cabe duda que estamos frente a jugadores que en el corto plazo van a jugar en Primera División”, dice Miguel Ramírez, el técnico que es un referente en el puesto de estas jóvenes promesas.

Las coincidencias siguen porque los dos vienen de regiones. Cavero es de Puerto Montt y Sanhueza de Constitución, los dos viven en la Casa Alba, comparten habitación, están dando exámenes libres y sueñan con jugar en el primer equipo del Popular: “Desde chico había soñado con esto. Ahora lo tengo que aprovechar nomás”, valora Sanhueza. Opinión similar a la de Cavero: “Esto es el sueño de todos y yo lo estoy viviendo”.

El cambio ha sido muy radical para ambos. Dejaron sus familias, sus ciudades y sus amigos. Pasaron de jugar en clubes de barrio y escuelas de fútbol a ponerse la camiseta blanca y a ser dirigidos por Miguel Riffo, Héctor Tapia y Miguel Ramírez: “Me cambió la vida”, dice Cavero, quien de paso elogia a sus entrenadores: “Ellos son excelentes profesores, jugaron fútbol y por lo mismo nos entienden más”.

Los elogios no paran ahí, porque ambos hablan muy bien del compañero de zaga: “Cavero es un buen jugador, tiene buena proyección. Como centrales nos manejamos bien con él, en Colo-Colo y la Selección”, dice Sanhueza. Hardy responde: “Todo bien con Henry. Nos entendemos súper bien, además que llegamos al mismo tiempo y compartimos pieza”.

¿Se sentirá reflejado en estos jóvenes el Cheito? “Ellos están mucho más avanzados que yo”, dice el ex capitán albo. “Estuve en una preselección y duré dos semanas. Fue mi único paso en una selección menor y ellos a los 15 años ya están en una selección estable”, concluye Ramírez.

En septiembre se definen los nombres con los que esta selección comenzará la recta final de su preparación. En esa lista seguramente estarán Cavero y Sanhueza, dos proyectos que cada vez son más realidad y que hoy brillan cada fin de semana en las canchas de Pedrero.