Categoría: Entrevistas


Para nadie es un misterio que el confinamiento por la pandemia del Coronavirus tiene a más de alguno con ansiedad insomnio o sin motivación. Esa misma situación también la viven los jugadores de Colo-Colo y por lo mismo, el trabajo de Antonio Ceresuela -psicólogo del Fútbol Joven– nos contó lo complicado y a la vez exigentes trabajos que ha realizado en la cantera de nuestro club.

¿Cómo han sido los trabajos durante la pandemia?

Primero ha sido complicado porque no es normal hacer secciones a distancias. Hay muchas complicaciones, ya que lo más importante de cualquier sesión psicológica es el vinculo, entonces el estar atrás de una pantalla afecta directamente el vinculo y ha sido un trabajo donde uno tiene que reinventarse para generar un vinculo con los jugadores y trabajar el objetivo principal, que es el bienestar del jugador y la salud.

¿Cuál fue la primera reacción que te encontraste por parte de los jugadores con la pandemia?

Al tener inicialmente como un criterio de que vamos a volver pronto generaba ansiedad, ya que ese era el discurso de los profes, pero a medida que se alargaba la situación iba desmotivando, incluso, coincide de que un grupo de jugadores se contactó conmigo cuando se declaró la cuarentena total en Santiago, ya que ven más lejano lo que ellos veían más cercano y complica el día a día.

¿Cómo ha sido la planificación durante este período?

Nosotros el viernes 27 de marzo nos juntamos con un equipo disciplinario del club donde la jefatura técnica nos comentó que el objetivo principal no está enfocada en el rendimiento, pero que nuestro trabajo complementario sino que en trabajar en el bienestar de los jugadores.

Nos juntamos dos veces en la semana donde se levanta primero la información de la salud donde nos cuentan a nivel nacional de la situación e interna del club y se realiza un trabajo complementario con charlas como la ansiedad por ejemplo, el área social viendo las situaciones de las familias, el área kinésica trabaja las posturas que podían molestar o afectar el trabajo físico del jugador y el área nutricional con lo planes de alimentación y seguimiento a los jugadores.

¿Qué síntomas te han manifestado los jugadores?

Problemas de sueño ligado al insomnio, autoconfianza, desmotivación ligado a seguir trabajando, el tema del miedo a padecer el virus o algún familiar, ansiedad para que esto pase luego, los problemas familiares que han tenido algunos jugadores, son los más comunes.

Los pies en la tierra y menos redes sociales: Los consejos de María Fernanda Valdés a los jugadores del Fútbol Joven

¿Estos problemas se reflejan en alguna edad en específico o es general?

Es general e incluso, me he contactado con psicólogos de Argentina, España, Portugal para preguntar como ellos han vivido la experiencia. En Argentina es similar a lo que pasa en Chile al igual que en México que les sirvió nuestra experiencia para trabajar más ordenados. En España me comentaron que los mismos problemas que identificamos, los tuvieron ellos.

¿Se tiene un plan ya si vuelve la categoría Sub 20?

En el caso de que vuelva la categoría Sub 20 o Sub 17, claramente optimizaremos el trabajo para potenciar el reintegro deportivo y focalizar el trabajo desde lo deportivo más que el bienestar, pero mientras eso no ocurra, vamos a seguir con este plan.

¿Le recomendaste series o libros a los jugadores para contener todos estos temas?

Trabajamos con un par de categorías técnicas de relajación, series vinculadas siempre a lo deportivo, libro es tema de cada uno. Nosotros entregamos herramientas y los técnicos las distribuyen, pero más que nada son cosas que los puedan desconectar de lo habitual.

Con los más grandes tuvimos charlas de ansiedad, les conté que era la ansiedad, les conté lo que era la ansiedad deportiva a la normal, pero sobre todo les decimos que se tienen que aferrar a lo que le da seguridad y tranquilidad.

¿Cuánto ayudaron las charlas que se han realizado para contener a los jugadores?

Esas charlas ayudan mucho, ya que permiten conocer experiencias y realidades de gente que tuvo éxito, pero es importante destacar que la excelencia no solo conlleva lo deportivo, sino que cómo se logró esa excelencia en base al esfuerzo, sacrificio, trabajo constante a madurar antes que el resto tomar buenas decisiones.

Paulo Escudey y los trabajos de la Sub 20: “Han sido extraordinarios para llevar adelante el proyecto 60-40”

 

 

 

Luis Ignacio Quinteros llegó a los 12 años a Colo-Colo, club donde debutó a los 17 años en 1996 ante Cobreloa y fue una de las piezas claves en el año 2002 donde fue el autor de los dos goles que rompió la racha de 21 años sin ganar en Calama y además, fue campeón en la quiebra.

El “Nacho” como es apodado y recordado por todos, repasó su carrera en el Eterno Campeón, reveló cómo fue jugar con Iván Zamorano en el 2003 y además, se emocionó al ser el heredero del número “7” de Marcelo Pablo Barticciotto.

¿Qué recuerdos tienes de tu llega a Colo-Colo con 12 años?

Recuerdo con mucha nostalgia mi paso por Colo-Colo. Cuando nos juntamos con ex compañeros y ahora que estamos viejos decimos que los mejores años de fútbol más que en el profesionalismo fueron las vivencias en divisiones inferiores, las giras internacionales a Italia, Holanda.

Toda mi época en Colo-Colo desde los 12 años a los 17 que debuté ante Cobreloa y hasta que me tocó irme a México que fue una época maravillosa, muy linda.

¿Cómo recuerdas tú debut en el profesionalismo siendo tan joven?

Me nómina Gustavo Benítez y de los jóvenes estábamos Luis Mena y Claudio Maldonado. Me tocó jugar un rato, pero en esa época llegar al plantel de Colo-Colo era muy difícil, ya que en todos los puestos habían jugadores importantes y para nosotros integrar el plantel, viajar o entrenar con ellos ya era algo súper positivo.

Estaba súper nervioso, con una ansiedad tremenda, desde que uno se sube al avión, con quién iba a concentrar, es todo un tema porque uno era muy joven y estar con gente de experiencia a uno lo complicaba desde la timidez, la vergüenza, pero la verdad, que fue un buen trato y bastante cómodo.

¿Cuándo te nombran Colo-Colo, qué recuerdos tienes?

Es un sentimiento, llegar a los 12 años cuando había ganado recién la Copa Libertadores. Recuerdo que cuando llego a la semana nos hacen jugar una “pichanga” con el plantel que había ganado la Copa Libertadores, jugamos en la cancha donde entrena el plantel y estar al lado de los campeones era algo soñado. Y después integrar el plantel, ser campeón, ganar clásico, uno no pensaba jugar en el extranjero, yo quería llegar al primer equipo y jugar toda mi vida en Colo-Colo.

¿Sientes que al plantel del 97 le faltó ganar un torneo internacional?

Yo creo que sí y habría sido merecido por como jugaba Colo-Colo, la regularidad que tenía, era un equipo sólido y era muy merecido y por cosas del fútbol no se pudo. Nos tocaba siempre Cruzeiro que era un equipo terrible y nos costaba siempre.

Braulio Leal: “El orgullo de haber vestido la camiseta de Colo-Colo es único”

¿Qué recuerdos tienes de tú regreso a Colo-Colo el 2002?

A la primera semana se me acerca Jaime Pizarro y me dice que me quiere en el equipo y para mí era una felicidad volver a Colo-Colo. Fue todo raro al principio donde jugamos varios amistosos donde muchas veces no me tocó ser titular, pero empieza el torneo frente a Coquimbo y se lesiona Mario Cáceres, ganamos 4-0 y Jaime destacó mi actitud y juego y después no salí más de la titularidad hasta que me fui a México.

Viví momento lindos en México con Puebla, pero el momento de la quiebra con Colo-Colo fue muy lindo, nunca más sentí algo parecido que fuera tan lindo.

¿Cómo recuerdas esa dupla en ofensiva con Sebastián González?

El último año en juveniles nos tocó jugar, pero el “Chama” jugaba más de volante, después de delantero y hay un detalle como anécdota que salíamos a la cancha y cuando íbamos a partir el “Chama” me decía ‘cuantas veces soñamos con esto’ y era algo impagable, porque más que jugar afuera, nosotros queríamos jugar en Colo-Colo.

Vino un entendimiento increíble, en ese torneo hice 14 goles, el “Chama” 18, fue un entendimiento increíble y cuando se va a Atlante nos quería porque en el video salía en todas las jugadas.

¿Qué recuerdos tienes de esa victoria ante Cobreloa donde convertiste los dos goles para cortar la racha de 21 años sin ganar en Calama?

Nosotros queríamos jugar y ganar. Yo me fui de Colo-Colo a los 23 años, ahora tengo 41 años y la gente colocolina aún me recuerda los dos goles en Calama. Lo que marcamos ese año, ganando 2-0 donde hice los dos goles y al día después, fuimos al Banco Estado porque estaba el tema de la Coloton y era increíble, la gente gritando, nosotros nos creíamos campeones del mundo, por el apoyo que teníamos.

En el campeonato en la quiebra hiciste una muy buena dupla con Manuel Neira

Nos conocíamos de las inferiores y en el 99 jugamos juntos. Pero cuando llega en el 2002 desde los entrenamientos, nos dimos cuenta que había entendimiento y siempre se hace más fácil jugar con alguien que conoce tus movimientos y se hace todo más simple. No es fácil encontrar una dupla con quien entenderse tan bien.

La sinceridad del”Tigre” Muñoz: “Quería quedar en la historia del club ganando títulos”

¿Cuánto ayudó la experiencia de Marcelo Espina y Marcelo Pablo Barticciotto en ese plantel?

Bastante. Marcelo Espina jugó mucho más, porque a Barti no le tocó jugar mucho, pero la personalidad de Marcelo (Espina) que era un cabrón dentro de la cancha, pero para nosotros fue más un entrenador que cabrón. Nos enseñó muchas cosas y Barti que no le tocó jugar como persona extraordinario, había una confianza muy grande.

¿Cómo fue heredar el número “7” de Marcelo Pablo Barticciotto?

Vuelvo de las vacaciones y me llama el “Chano” Garrido y me dice que llegaba Iván, él iba a utilizar la “9” y dije obvio, además, nunca me importó el número. Llega el día de la Noche Alba y el “Chano” me dice que estuvimos hablando con Barti y le preguntamos quien le gustaría que utilizara la camiseta y él dice “es un gran jugador y una muy buena persona que la ocupe el Nacho” y me subo a la tarima y Barti me abraza y me dice que la merecía, qué más podía pedir, muy feliz y me fue muy bien con esa camiseta.

¿Cómo fue la experiencia de jugar con Iván Zamorano?

Cuando él llegó, aparte de la admiración que le teníamos, era complicado hablarle porque uno no tiene la confianza, pero de verlo entrenar, el profesionalismo, cuando entrenábamos los centros, todos esperábamos verlo cabecear era maravilloso. Fue un aporte en todo sentido.

Era un jugador muy temperamental, muy apasionado. Al momento de entrenar se entregaba al cien, en la cancha hacía ciertos movimientos, como se desmarcaba, moverse, era increíble y uno decía como hacía los goles que hacía. Fue una linda experiencia poder jugar con él y además, jugamos en La Bombonera juntos.

¿Cuál es el título que más recuerdas en Colo-Colo?

Lejos, lejos el del 2002 porque creo que fue el año de mi madurez futbolística, donde fui el goleador del año, pasó lo de Calama donde volvimos a ganar después de varios años. Me tocó hacer el gol en el clásico donde ganamos 3-0 con los dos goles del Huaqui. Ese año me tocó compartir con mis amigos, ni siquiera eran compañeros, éramos amigos.

¿Te habría gustado volver a Colo-Colo?

Sí y quiero aclarar algo. Cuando me fui a México, me fui por tres años y después de dos años y medio tuve problemas con el contrato y decido venirme a Chile. Recuerdo que me llama Jaime (Pizarro) porque había un proyecto con Mirko Jozic porque quería formar un proyecto similar al del 2002 y yo quería venir por un año y regresar a México pero Jaime me quería hacer contrato por cuatro años y le dije que me habría gustado, pero habían cosas familiares y cuando sale lo de Católica todos pensaban que me había ido por más plata que Colo-Colo y nunca fue así, incluso fue menos plata, pero era solo un año y yo sabía que después podía volver a México.

Incluso, me habría encantado retirarme en Colo-Colo. Fue el equipo de mi vida, pero el fútbol te manda por muchos lados, pero feliz por la carrera que hice y es emocionante que el hincha me siga recordando y es maravilloso, porque hice algo importante para el club de mis amores.

Los recuerdos de Giovanni Hernández: “Estaba feliz en Colo-Colo y ser campeón es lindo”

Braulio Leal vivió de todo en el Cacique: formado en la cantera del club, llegó a los 10 años y pasó etapa por etapa hasta debutar en el primer equipo de Colo-Colo el año 2000. Fue parte de uno de campeonatos más recordados por la gente: Colo-Colo Campeón en la quiebra del 2002.

Actualmente vive su última etapa como jugador y ya se imagina como será su futuro. Juntos conversamos de sus mejores recuerdos con la camiseta alba.

Usted es formado en el club y llegó muy joven ¿Cómo recuerda esos primeros años?

Tengo los mejores recuerdos de mi etapa formativa. Llegué a Colo-Colo a los nueve años, viví todas las etapas para llegar a ser futbolista. Colo-Colo me formó como futbolista y también me entregó valores que me sirven hasta el día de hoy para desenvolverme en la sociedad. Soy un agradecido del club por todo lo que me entregó en mi etapa de jugador joven.

¿Cómo vivió la transición al primer equipo?

Es difícil el paso, uno entrenaba un par de veces a la semana y así uno suma entrenamientos hasta que te suben de forma definitiva.  Siempre recuerdo que cuando por fin me quedé en el plantel, me sentaron al lado del “Barti” (Marcelo Barticciotto) y eso no era habitual porque los juveniles en ese tiempo se sentaban al otro lado del camarín.

Al “Barti” siempre le he dicho que era mi ídolo de niño y el tener la posibilidad de compartir con él en el camarín era increíble. Al principio no hablaba nada (risas), imagínate el nerviosismo que tenía. Hoy es mi par y así me lo hizo sentir desde el primer minuto que me subieron al plantel, porque ayudaba mucho a los jugadores más jóvenes del plantel.

Para un canterano debe ser mucho más especial la primera vez que le toca pisar la cancha del Monumental.

Recuerdo claramente mi debut. Había jugado en algunos amistosos, oficialmente debuté el 2000 contra Santiago Morning. Fui al banco, pero la sensación de salir por el túnel, de saber que iba a pisar la cancha del Monumental por primera vez y con la posibilidad de jugar es inexplicable y cuando Fernando Morena me llamó para entrar no lo podía creer.

Es una sensación única, es lograr lo que uno se propone de niño después de mucho sacrificio tanto mío como de mi familia que me acompañaron a todos lados. Tener la posibilidad de debutar en el club fue espectacular y que toda mi familia estuviera en la tribuna fue algo único que lo tengo en mi memoria y que nunca se me va a olvidar.

La sinceridad del”Tigre” Muñoz: “Quería quedar en la historia del club ganando títulos”

Usted fue parte del equipo que logró el título el 2002 durante la quiebra del club ¿Cómo recuerda ese torneo tan especial para todos?

Es inolvidable, tanto para los hinchas como para los jugadores formados en casa que pudimos vivirlo. La gente hasta el día de hoy lo recuerda y nos agradece por lograrlo. El 2001 comenzaron los problemas: cortaban el agua en los camarines o no se pagaban los sueldos. Ya el 2002 se decreta la quiebra del club y Colo-Colo se ve obligado a echar mano a jugadores formados en casa.

Llegaron muchos jugadores que estaban a préstamo, que se vestían en otro camarín y cada día quedaban menos porque Jaime Pizarro los quería ver a todos hasta que tuvo el plantel completo. Después de eso comenzamos a vivir una etapa maravillosa para todos porque jugaba con todos mis amigos; con Rodolfo Madrid, con Mario Cáceres, Sergio Fernández, Claudio Bravo y varios más.

Lo veíamos muy difícil porque éramos muy jóvenes y la gente también lo veía con desconfianza. Pero jugamos con el corazón, apoyados por los referentes que teníamos en Marcelo Espina, “Barti” o Raúl Muñoz. Sentíamos que queríamos sacar a Colo-Colo de esa situación y logramos sacar campeón al club a pesar de lo complicado que estaba y fue un orgullo lograrlo.

Todos destacan la labor que realizó Jaime Pizarro con ese equipo.

Tiene mucha importancia. Jaime conoce lo que es el club, fue parte del título más importante que tiene el fútbol chileno a nivel de clubes. Nos ayudó mucho, nos dio confianza y nos enseño a creer en nosotros en primer lugar. Jaime es un tipo muy metódico, algo muy atípico para esa época. Tenía todo siempre todo preparado y planificado. Es un líder innato que supo confiar en nosotros.

Muchos dicen que ese título fue ganado con el ADN colocolino por la cantidad de jugadores formados en casa.

Sin duda, el plantel completo eran canteranos salvo algunos como Marcelo Espino o “Barti”, pero ellos ya tenían Colo-Colo impregnado en ellos. Todos éramos hinchas del club y pasamos todas las etapas que se requieren para ser jugadores profesionales.

Desde chico nos enseñaron lo que es Colo-Colo: ser competitivo, que siempre que entráramos a una cancha había que ganar en buena ley y eso se vio reflejado en ese Colo-Colo que era un equipo muy luchador, quizás no tan vistoso para algunos pero si un equipo muy sacrificado y que corríamos hasta el último minuto.

Los recuerdos de Giovanni Hernández: “Estaba feliz en Colo-Colo y ser campeón es lindo”

Ese equipo también compartió mucho porque además del Torneo Nacional, jugaban en la semana amistosos para juntar fondos.

Pasábamos más tiempo con el equipo que con nuestras familias. Muchas veces jugábamos domingo y ya a mitad de semana teníamos amistosos. Si nos tocaba el fin de semana en Concepción, teníamos planificados amistosos martes y jueves en la zona para recaudar fondos pata que el equipo siguiera funcionando.

Hace poco usted dijo que tuvo dos oportunidades de volver a Colo-Colo.

Me hubiese encantado, hice todo el esfuerzo para volver al club del que soy hincha y no se dio por temas contractuales con los equipos en los que estaba porque tenía contrato vigente y los clubes no llegaron a un acuerdo. Es una lástima porque siento que habría podido aportar mucho más que en mis inicios porque ya tenía más experiencia.

¿Qué significó para usted haber vestido la camiseta de Colo-Colo?

Fue lo máximo, siempre he dicho que soy hincha de Colo-Colo y mi familia es toda colocolina. El orgullo que siento por haber vestido los colores de Colo-Colo es único. Creo que esa es la palabra que detalla bien lo que siento: Fue un orgullo haber jugado en el club y lograr ser campeón.

Emerson Pereira: “En Colo-Colo viví el mejor momento de mi carrera”