Categoría: Historia


En una galería repleta de ídolos, es un lujo tener en el actual plantel a Esteban Efraín Paredes, quien en 2018 fue por sexta vez goleador del Torneo Nacional chileno, cifra jamás alcanzada por otro jugador en pastos locales. Paredes quiere seguir escribiendo su leyenda; Paredes quiere seguir coleccionando récords acercándose a otra gloria, Francisco “Chamaco” Valdés, como scorer de toda la Primera División.

Anote: Son 410 los futbolistas que en 94 años de historia pueden decir que fueron campeones de al menos un Torneo Nacional con Colo-Colo. 410 personas que aportaron algún granito de arena para las 32 estrellas del Cacique.

De ellos hay 45 que jugaron un solo partido en un solo campeonato triunfador. Hay también 107 que jugaron menos de 10 partidos dentro de las 32 estrellas.

Los de arriba, los que se repiten, los triunfadores, los de la galería de ídolos, está plagada de arqueros, defensas, volantes y delanteros maravillosos. Luis Mena es el que tiene más títulos (11), seguido por Gonzalo Fierro (9). Eternos campeones con más de cinco coronas a su haber son Miguel Riffo, David Henríquez, Raúl Ormeño, Marcelo Barticciotto, Rodrigo Meléndez, Marcelo Ramírez, Arturo Sanhueza, Jaime Pizarro, Lizardo Garrido, Moisés Villarroel, Tomás Rojas, Javier Margas, Carlos Caszely y Leonel Herrera padre.

Destacamos a Tomás Rojas, el conocido “Rata” Rojas, que ganó los cinco primeros títulos de la historia: De 1937 a 1947.

También queremos destacar a los 186 albos que jugaron algún partido (al menos) en las 11 Copas Chile ganadas. Muchos de ellos, naturalmente, también ganaron Torneos Nacionales. En ese torneo local los con más presencias son Alfonso Neculñir, Daniel Morón, “Chano” Garrido, “Kaiser” Pizarro, Leo Herrera, Ricardo Dabrowski, Hugo González, Eduardo Vilches, Raúl Ormeño y Manuel Alvarado, amén a la casi grosera supremacía del Cacique en esos torneos ochenteros.

En el campeonato internacional más importante, la Copa Libertadores de América, han jugado 311 colocolinos. Los cuatro con más presencias allí, son los cuatro mosqueteros del 91: Lizardo Garrido, Jaime Pizarro, Daniel Morón y Marcelo Barticciotto.

Entre los arqueros, nos brindaron hartos triunfos, títulos y alegrías íconos como Marcelo Ramírez, el mencionado Morón, Misael Escuti, Cristián Muñoz, Roberto Rojas, José Sabaj, Mario Osbén, Sebastián Cejas, Miguel Ángel Onzari, Justo Villar y Adolfo Nef (ordenados por cantidad de partidos jugados en nuestros torneos ganadores).

Escuti es el jugador con más presencias en todos los Torneos Nacionales.

Y por último, la estrella para nuestros goleadores o armadores: ¡Cuántos goles celebrados con estos cracks! Carlos Caszely, Alfonso Domínguez, Humberto Suazo, Enrique Sorrel, Rubén Martínez, Francisco Valdés, Luis Hernán Álvarez, Jorge Robledo, Severino Vasconcelos, Enrique Hormazábal, Manuel Muñoz y una lista inmensa…

Resaltamos nuestra primera formación, en 1925: Eduardo Cataldo, Absalón Bascuñán, Togo Bascuñán, Francisco Arellano, Guillermo Cáceres, Clemente Acuña, Juan Quiñones, Rubén Sepúlveda, Luis Contreras, David Arellano, Humberto Moreno.

O los baluartes del primer título, en 1937: Pedro Fernández, Nemesio Tamayo, Amadeo San Juan, Arturo Torres, Juan Montero, Eduardo Camus, Enrique Sorrel, Manuel Arancibia, Arturo Carmona, Carlos Arancibia, Tomás Rojas.

Está el equipo inolvidable del 63: Escuti, Óscar Montalva, Hugo Lepe, Humberto Cruz, José González, Mario Ortiz, “Cuá Cuá” Hormazábal, Mario Moreno, Luis Hernán Álvarez, “Chamaco” Valdés, Bernardo Bello y el aporte del primer extranjero en casi dos décadas: Walter Jiménez.

Ni hablar de los chicos del 73: Nef; Galindo, Herrera, González, Rubilar; Páez, Valdés, Messen; Caszely, Ahumada, Véliz. Y los del 91: Morón; Garrido, Ramírez, Margas; Mendoza, Vilches, Peralta, Pizarro; Espinoza; Barticciotto, Martínez (Dabrowski, Yáñez).

Los más jóvenes recordarán a Bravo; Henríquez, Mena, Riffo; Fierro, Sanhueza, Meléndez, Jerez; Matías Fernández, Jorge Valdivia; “Chupete” Suazo.

El párrafo de cierre es para Esteban Paredes. Nuestro último guerrero, nuestro más reciente ídolo, cuenta él mismo sus pasos de gloria, su cercanía a los flashes. Paredes refleja, con sus propias palabras, cómo en la cancha traduce lo que aprendió siendo hincha, alentando al equipo de sus amores:

“Uno se debe a la gente. De repente vienen de tan lejos, que de Punta Arenas, Diego de Almagro, de Iquique, de Arica. Y solo quieren una foto. Es lo mínimo que uno puede hacer. Yo también venía a ver a los jugadores cuando chico. Si al final igual me doy cuenta que soy ídolo para algunos, me nombran, está el cariño y también por la entrega de uno en cada partido. Eso es lo importante para la gente. Por ahí uno puede jugar mal, pero correr uno no puede dejar de hacerlo”.

“Mi sueño siempre fue jugar en Colo-Colo. Lo llevo en el corazón: desde niño soy colocolino y voy a morir colocolino. Yo no pensaba en ir a Europa. Quería jugar en Colo-Colo. ‘Ser parte de la historia de Colo-Colo’, decía yo. Y de a poco lo he logrado”.

(Durante toda esta semana de aniversario, contamos la historia de Colo-Colo en 7 capítulos. ¡94 años de Eterno Campeón! #VamosCacique)

Nuestra historia 1: Un equipo que nació grande con David que se fue a los cielos

Nuestra historia 2: Platko, Robledo, la consagración y las revoluciones

Nuestra historia 3: Los temblores institucionales, la casa monumental y el equipo del 73

Nuestra historia 4: La estrella 15, pasando por la nueva Ruca para llegar al Colo-Colo de América

Nuestra historia 5: Triunfador en la quiebra y tetracampeones

Nuestra historia 6: La 30 y un futuro esplendor

El último titubeo del Cacique se vivió entre el título 2009 y el de 2014. Otra vez la suma de proyectos fallidos tuvo su eco en la cancha y así Colo-Colo pasó un lustro de sombras.

En 2014, la asunción al primer equipo del exjugador albo Héctor Santiago Tapia coincidió con el regreso de Esteban Paredes, más la contratación de Justo Villar, Julio Barroso y Jaime Valdés. Así se armó la columna vertebral de otro equipo con sangre colocolina: Más de la mitad del plantel (13 de 24 jugadores) fueron formados en el Monumental.

En el Torneo de Clausura 2013-2014 Colo-Colo llegó a los 30 títulos nacionales. Con un cuerpo técnico también formado en casa. Un título con aroma albo, con sabor a triunfo, tal como se perfila el club en la nueva era.

En el último lustro, Colo-Colo alzó la estrella 32 en el Torneo Transición 2017 y sumó 11 coronas en Copa Chile, tras levantar el trofeo en 2016, remarcando su lugar preponderante en Chile y convirtiéndose en uno de los equipos más ganadores de toda América.

En 2018 regresó después de 21 años a estar entre los ocho mejores equipo de la Copa Libertadores de América. El fondo institucional y futbolístico apunta a seguir esa línea. El Cacique sigue firme, cantando de Arica a Magallanes.

De algún modo el protagonismo que buscaron los 22 soñadores del 25 sigue su curso. En todas las encuestas y sondeos es Colo-Colo el equipo más popular del país. Por lejos. Esos partidos ganados remontando, de atrás pica el indio, siguen sustentando la defensa con gloria del tricolor.

Es Colo-Colo como el gran araucano, porque el recuerdo de David Arellano lo sigue guiando por la senda triunfal. Las 30 y más copas se querrán convertir en media centena y contando. El nuevo proyecto 60/40 del Fútbol Joven apunta a llegar en el mediano plazo a un equipo donde el 60% del plantel estelar venga de las divisiones inferiores, tal como en 2002, 2006 y ahora último, en 2014.

Colo-Colo, Colo-Colo, es el equipo que ha sabido ser campeón. Pone siempre su chileno corazón, de eso no quedan dudas. Y representa nuestra raza sin igual, por su empuje y coraje en las canchas como el Colo-Colo no hay ¡94 años de Eterno Campeón! ¡Larga vida Cacique!

(Durante toda esta semana de aniversario, contaremos la historia de Colo-Colo en 7 capítulos. ¡94 años de Eterno Campeón! #VamosCacique)

Nuestra historia 1: Un equipo que nació grande con David que se fue a los cielos

Nuestra historia 2: Platko, Robledo, la consagración y las revoluciones

Nuestra historia 3: Los temblores institucionales, la casa monumental y el equipo del 73

Nuestra historia 4: La estrella 15, pasando por la nueva Ruca para llegar al Colo-Colo de América

Nuestra historia 5: Triunfador en la quiebra y tetracampeones

Tras tocar el cielo en 1991, Colo-Colo consolidó su supremacía con cuatro títulos de cinco posibles en el Torneo Nacional y dos copas internacionales más. A mediados de la década el equipo se renovó y comenzó a construirse un nuevo proceso, esta vez de la mano del entrenador paraguayo Gustavo Benítez. En la segunda mitad de los 90, Colo-Colo estuvo cerca de repetir la hazaña continental, con tres títulos nacionales en tres años seguidos y logrando semifinales de Copa Libertadores y dos veces las semifinales de la Supercopa Sudamericana.

La década del 90 tuvo rendimientos futbolísticos altísimos y movimientos dirigenciales del mismo ritmo. Esos temblores administrativos fueron empujando al club hacia un complejo escenario institucional. Aquello, sumado a un nuevo orden legal de los clubes profesionales en Chile, gatillaron la quiebra de Colo-Colo decretada en 2002.

En medio de ese proceso, donde el club otra vez fue intervenido, emergió un Colo-Colo cargado de empuje y coraje. Fue la fuerza de las divisiones inferiores, el peso de la historia y de todo su pueblo, lo que ayudó al título del Torneo de Clausura 2002, quizás el más sufrido en la historia del club.

Aquel plantel estuvo compuesto por un 62% de jugadores formados en casa. Los chicos fueron acompañados por dos de los más grandes ídolos noventeros: Marcelo Barticciotto y Marcelo Espina, alzados además como los extranjeros más relevantes en la historia del club.

El campeonato 2002 sirvió de contra-revolución. Así como el torneo de 1970 o 1979, rompió una época negra. Nada es coincidencia: Los tres procesos más oscuros tuvieron al club intervenidos por las autoridades del fútbol nacional o del país.

Con el siglo XXI ya en marcha, Colo-Colo se recompuso y logró lo que nunca nadie había logrado: Ganar cuatro estrellas consecutivas.

El técnico Claudio Daniel Borghi comandó un proceso único, donde el talento de sus jugadores nuevamente llevó el nombre del club a toda América: Por ese Colo-Colo 2006-2007 pasó la columna vertebral de lo que sería la “Generación Dorada” del fútbol chileno, que logró los inéditos dos títulos de la Selección Nacional en la Copa América: Claudio Bravo, Arturo Vidal, Alexis Sánchez, Jorge Valdivia, Matías Fernández y Gonzalo Jara.

(Durante toda esta semana de aniversario, contaremos la historia de Colo-Colo en 7 capítulos. ¡94 años de Eterno Campeón! #VamosCacique)

Nuestra historia 1: Un equipo que nació grande con David que se fue a los cielos

Nuestra historia 2: Platko, Robledo, la consagración y las revoluciones

Nuestra historia 3: Los temblores institucionales, la casa monumental y el equipo del 73

Nuestra historia 4: La estrella 15, pasando por la nueva Ruca para llegar al Colo-Colo de América