Categoría: Historia


Este 5 de agosto se cumplieron 11 años de un partido histórico para nuestra institución y el fútbol chileno, ya que por primera vez un equipo del continente disputó un partido oficial en Isla de Pascua.

En el 2009 y en el marco de la Copa Chile, Colo-Colo visitó la paradisíaca isla para enfrentar a la selección de Rapa Nui, duelo que marcó el retorno del emblemático torneo.

El viaje fue toda una experiencia inédita donde la delegación del club fue recibida de manera muy especial por los residentes pascuenses, quienes dieron a conocer su cultura al plantel.

El día del partido que se jugó en una cancha en Hanga Roa a un costado de la playa contó con un gran marco de público, puesto que a lo habitantes de la isla, se sumaron los hinchas de Colo-Colo que viajaron para el histórico compromiso.

El equipo de Rapa Nui realizó el tradicional Hoko y luego en la cancha, quedó en evidencia las diferencias de nivel de ambos elencos, donde el Cacique se impuso por 4-0 con los goles de Javier Pérez (autogol), doblete de Cristian Bogado y cerró la goleada Phillip Araos.

Para dicho compromiso, Colo-Colo formó con Rául Olivares; Sebastián Toro, Luis Mena, Diego Olate, José Domingo Salcedo; Rafael Caroca, César Pinares, Paulo Magalhaes, Gerardo Cortés; Cristian Bogado y Ezequiel Miralles.

 

Sonia Galindo Calisto -a la derecha en la foto de arriba, junto a Paloma San Antonio- dejó huella en Colo-Colo. Este domingo falleció en su natal Punta Arenas luego de brillar a fines de los 60 en la exitosa rama de básquetbol del Cacique y ser una emblemática secretaria del club, afincado entonces en la sede de Cienfuegos 41.

Galindo llegó en 1965 a Colo-Colo y logró sendos campeonatos hasta inicios de los 70. Colo-Colo era el referente del básquetbol femenino y Galindo llegó a reforzar ese equipo, liderado por la inconfundible Ismenia Pauchard.

Sonia fue además seleccionada nacional, alcanzando dos veces el subcampeonato sudamericano.

En 1970, cuando hacía las dos funciones de ícono del básquetbol y funcionaria del club, ayudó a que su hermano Mario -entonces gran promesa del fútbol de Punta Arenas- se integrara a las filas del Cacique.

“Mi caso es raro. Las primeras pichangas en Santiago fueron reforzando el equipo de Viejos Cracks de Colo-Colo. Un día les faltó uno y me pusieron. Ahí estaban Cuá Cuá Hormazábal, el Tigre Sorrel… Después por insinuación de mi hermana Sonia y consejos de ellos, pasé a la Juvenil. Yo estaba feliz con mi número 10 cuando Andrés Prieto me puso de marcador de punta”, contaba el gran Mario Galindo a la revista Estadio en 1973.

En la misma revista, Carlos Guerrero “Don Pampa” escribió en 1970: “Una jugadora que denotó madurez y una sobriedad ejecutiva remarcable fue Sonia Galindo. Por calidad personal, más que por instrucción previa, tomó la batuta de orden y conducción en el equipo. Nos parece que en este torneo rindió por sobre todo lo que se le conoce y así completó la garantía defensiva, la faceta más eficiente del equipo”.

La inigualable Sonia -también seleccionada de Santiago- volvió a su tierra patagónica donde fue homenajeada y respetada. Allá dio su último respiro.

Los funerales de Sonia Galindo serán este martes a las 15:00 horas en el Cementerio General de Punta Arenas.

62 veces ha jugado Colo-Colo en Rancagua ante O’Higgins, según estadísticas del sitio historiadecolocolo.com. Entre esos 62 partidos hay uno de Copa Libertadores (1980) y 52 por Torneo Nacional, donde el Cacique ha ganado 21 y perdido 18. Apuntamos “ante O’Higgins” porque alguna vez Palestino hizo de local en esa cancha frente a los albos.

El primer partido entre Colo-Colo y O’Higgins fue en la Sexta Región, de hecho. En 1955, en el entonces denominado Estadio Braden Cooper (El Teniente desde 1972), los locales vencieron 3-1 al Cacique. O’Higgins debió esperar 11 años para volver a ganarle a Colo-Colo en su casa.

En los tiempos modernos, Colo-Colo empató el año pasado y ganó en 2017. Es una cancha que acomoda.

Hay buenas historias de Colo-Colo en Rancagua. En 1961 venció 5-3 con dos goles de Juan Soto, uno de Chamaco Valdés -que recién debutaba esa temporada- y otro de Luis Hernán Álvarez (además de un autogol de Roberto Rodríguez). Dos años después, camino a su estrella 9, Colo-Colo goleó 6-2 con tres tantos de Chamaco, dos de Álvarez y uno de Mario Moreno, el Superclase. Uno de los delanteros rivales era José Sulantay.

En 1968 se vivió otra goleada: 6-1, con dos goles de Carlos Caszely. El Chino debutó el año anterior pero en la temporada 68 hizo sus primeros goles. En Rancagua, en rigor, anotó su sexta y séptima anotación de su carrera, que terminaría en 208 conquistas oficiales con la camiseta de Colo-Colo. También marcaron dos veces Mario Rodríguez, una Elson Beyruth y una también Chamaco, preferido y regalón de las redes en Rancagua.

Recién en 1983 O’Higgins se logró cobrar revancha en término de goleadas. Fue 6-1 en su casa, con Germán Cornejo como entrenador, que venía de ser ayudante de Luis Santibáñez en el Mundial de España. Antes de cinco meses sí, Colo-Colo devolvió la gentileza y en el Nacional ganó 5-1.

En 1996 el Cacique volvió a celebrar por cinco en la Sexta Región. Anotaron Francisco Fernández, Ivo Basay, Marcelo Espina y dos veces Héctor Tapia.

En diciembre de 2007 repitió el 5-0: Gonzalo Fierro, Arturo Sanhueza, Claudio Bieler dos veces y Giovanni Hernández marcaron.