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Balladares y la gran pregunta del fútbol formativo ¿Qué es el éxito?
Hugo Balladares

Cada fin de semestre es un momento de renovación en el Fútbol Joven. Se renuevan ideas, convicciones y también jugadores. Un proceso complejo que a algunos muchachos les toca sufrir, pero que es indispensable para seguir manteniendo el liderazgo de la actividad. Hugo Balladares es la cabeza de este proceso en Colo-Colo, desde su oficina se delinea el camino que seguirán las cadetes albas y en la cancha se lleva a la práctica por el equipo de técnicos, preparadores físicos, kinesiólogos, médicos y utileros que se entregan todos los días por el Cacique.

Una decena de jugadores ya no está más en la institución luego de en que en muchos casos entregaron buena parte de sus vidas a Colo-Colo y esa es la primera reflexión del jefe técnico: “Lo importante en estos procesos evaluativos es decir los porqué, tanto para los que quedan como para los que tienen que abandonar la institución. Eso les va a servir como una hoja de ruta que les permita saber las falencias y virtudes que tienen como futbolistas. Eso acompañado de una autocrítica, saber en qué nivel rindió en comparación con sus compañeros. Para nosotros como profes estos momentos son de los más tristes, uno tiene que empatizar y tratar de ponerse en el lugar del jugador. Pero también la idea es que lo vean como una oportunidad, van saliendo de un lugar que en relación a otros clubes tiene un equipo de apoyo tremendo. Eso lo va a ayudar a ir a otro club y hacerlo bien. Esto es así y ha medida que van creciendo el nivel es cada vez más exigente.

¿También hay un proceso en el club de ir reduciendo el número de jugadores por equipo?
Hacia la sub 17 o sub 19 los planteles se reducen porque ya en esa categoría es difícil tener a 22 jugadores de proyección. La experiencia te dice que esa no es la realidad. Cada vez están más cerca del Primer Equipo y ya se vislumbran los jugadores con el potencial para integrarse a él. Entonces hay que tener un número que te permita optimizar los entrenamientos. Treinta jugadores para esa categoría no sirve para el desarrollo individual. De esas categorías hacia abajo mantenemos el número porque entendemos que es una etapa donde están creciendo y que hay muchos factores que influyen en su desarrollo como jugadores.

¿Estas definiciones sobre quién sale y quién se queda lo hace el entrenador de cada categoría o todo el equipo de trabajo del fútbol joven?
Los procesos evaluativos duran seis meses. Desde las pretemporadas hasta el término de los torneos y se hace con el cuerpo técnico en su conjunto. Evaluamos categoría por categoría, jugador por jugador. Interviene el área psicosocial, el área médica, técnicos y preparadores físicos. Todos opinamos de todos los jugadores. Es un trabajo bastante extenso y donde nos apoyamos con un software de evaluación. Sabemos que un deporte como el fútbol la evaluación tiene mucho de subjetivo, entonces este programa nos ayuda a tener una guía para orientar a los jugadores. Es un proceso de mucha discusión y argumentación porque entendemos que estamos decidiendo sobre el patrimonio del club.

¿Qué te pareció este semestre?
Mira, me dejó una sensación amarga por los resultados. Creo que pudimos llegar más arriba, sobre todo en las categorías mayores. Nos fue muy bien en la 14, con la 13 perdimos el título en la última fecha y el campeonato de la 11 y la 12 es un campeonato largo, pero llevamos 4 y 5 puntos arriba. En la 8, 9 y 10 también vamos liderando. Ahora lo que más llama la atención son las categorías mayores. Con la 15 llegamos a la final, pero no la ganamos. Fue una categoría con la que fuimos de más a menos durante el torneo y tal vez al momento de la final no pudimos plasmar todo el buen juego de la etapa regular. La sub 16 fue una categoría muy regular que, aunque sin brillar, logró el objetivo de ser campeón. Con la 17 nos faltó llegar más arriba, en la etapa regular fuimos muy irregulares. Perdimos muchos puntos en partidos que por juego debimos haber ganado. Terminamos saliendo en cuartos de final y eso me deja un sabor amargo.

¿Y la sub 19 es un caso especial, no?
La sub 19 está en un proceso difícil, con muchos jugadores en el plantel que han jugado poco por su categoría por el tema de la priorización del Primer Equipo, lo que a mí me parece bien. Hubo jugadores con los sparrings en el Mundial y tampoco pudimos contar con ellos. La sub 20 también se llevó jugadores. Pero uno ve en esto una oportunidad porque nos ha permitido subir un par de jugadores de la sub 17, ver el rendimiento de muchos jugadores sub 19 que no tienen la oportunidad de jugar permanentemente. Eso también es un medio que nos sirve para evaluar. Por los resultados no quedamos con una sensación grata. Pero no podemos enfocarnos sólo en los resultados. Sí es un toque de alerta donde tenemos que ser capaces de reinventarnos en lo que estamos haciendo. Esto nos ayudará a sacar cosas en limpio para mejorar en este semestre.

Guardiola decía en el Barcelona que subir a un jugador al Primer Equipo era casi tan importante como un título ¿Sienten eso mismo acá, pensando en la gran cantidad de jugadores promovidos?
Es el éxito de una política de club. Héctor Tapia al asumir en el plantel lo trata de llevar a cabo y eso para nosotros es súper gratificante. Uno quisiera que todos estos jugadores tuvieran gran cantidad de minutos, pero sabemos que es muy difícil. El sólo hecho de que estén ahí ganando experiencia día a día en entrenamientos, con jugadores de nivel internacional como los que tiene nuestro club, obviamente que los va a hacer crecer. Y cuando les ha tocado jugar por su categoría han demostrado porqué están ahí arriba. Han marcado la diferencia, se han echado el equipo al hombro, han sido verdaderos líderes. Esperamos que esto se mantenga en el tiempo, más allá de los que estamos aquí y ahora.

Finalmente en este tema ¿Qué es un semestre exitoso?
En el éxito influyen muchos factores. Obviamente los títulos te permiten hacer el paralelo inmediato para decir que las cosas se están haciendo bien. Pero también es un éxito que estén jugadores de nuestra cantera alternando permanentemente con el Primer Equipo. Otro éxito es que ves un orden en la planificación, en los entrenamientos, hay una concordancia con lo que se hace en la semana y en los partidos gracias a nuestro sistema de juego y metodología de trabajo. Éxito también es que los jugadores vengan contentos acá, que disfruten, que lo pasen bien, que vengan a un lugar donde se sienten seguros y en confianza todos los días. Es un éxito que como Colo-Colo podamos entregarles a los jugadores la posibilidad de que coman acá. Que las familias sepan que después del colegio sus hijos van a un lugar donde estarán bien cuidados. La motivación con que veo a los niños entrenando, la Casa Alba, que los jugadores cada vez que se ponen la camiseta dan el máximo. Esa vinculación familiar y el respeto que hay entre nosotros también son éxitos que hacen grande a un equipo.

Es algo que cuesta. Sobre todo en esos jugadores que están en el final del proceso formativo y que por distintas razones no tienen cabida en el Primer Equipo
Obviamente cuando uno no tiene claro lo que viene más adelante, esa incertidumbre provoca miedo e inseguridad. Pero nosotros tenemos que seguir dándoles oportunidades de entrenamientos, contenerlos para que estén tranquilos y también darles alternativas ante una eventual partida del fútbol. Hemos conseguido con institutos y universidades que les den becas deportivas a nuestros jugadores, ahora hay un jugador que puede ir a Estados Unidos gracias a una beca gestionada por el club. La idea es que ellos sepan hasta el último momento que hay una mano cercana que está para protegerlos. Que no se sientan despojados, que todo terminó y que no tiene un sentido. Todo lo que vivieron acá tienen que llevarlo como una mochila de virtudes y experiencias que les va a servir donde vayan. Siempre les digo a los niños que no continúan, que quien sale de Colo-Colo va a ser bien recibido en el lugar donde vaya porque tiene la estampa, esa marca indeleble del jugador de nuestro club y una actitud que hace que se diferencie.

Hugo Balladares con la sub 13

El semestre pasado se incorporó Fernando Carvallo al Fútbol Joven ¿Cómo los ha ayudado su llegada?
Para mí la llegada de Fernando ha sido como cuando traes al equipo a un jugador de máximo nivel. Que Fernando esté con nosotros diariamente es un aprendizaje. Él fue el primer profe que conocí a los nueve años. He estado mucho tiempo de mi vida y de mi etapa formativa con él. Con momentos de acuerdos y desacuerdos, con posiciones diferentes a veces. Pero la vida te junta y te das cuenta que son de esas personas que han hecho del fútbol su vida y que son ejemplos a seguir. La experiencia que ellos tienen te sirve día a día para entregárselas a tus jugadores y nos ha permitido ver el fútbol de una manera más sencilla y clara. También nos ha ayudado mucho con estos jugadores que pasan al plantel, para mantenerlos bien ubicados, bien centrados con la palabra oportuna de un guía permanente, un consejero que te ayuda a elevar tu rendimiento. Nos ha ayudado mucho a mejorar la comunicación con el Primer Equipo, ahí nos faltaban unos “palos para el puente” por diversos motivos. Él ha sido un lazo que ha generado esta mejor comunicación.

Colo-Colo también quiere formar entrenadores ¿Cómo has visto el crecimiento de nuestros técnicos?
Creo que uno nunca deja de aprender y que como entrenador uno está siempre en formación. Tenemos un grupo variado con entrenadores de mucho recorrido, con experiencia en primeros equipos, acá mismo. Y otros que están haciendo sus primeras armas. Independiente del técnico, si alguno tiende a creer que se las sabe todas va a ponerse un techo. Acá los entrenadores tienen esa virtud, saben escuchar sugerencias, pueden cambiar, generar nuevas variantes en los entrenamientos para buscar alternativas en los partidos. Esa disposición la tenemos, es un grupo muy unido. No somos todos amigos, pero si nos tenemos mucho respeto y en ese sentido tenemos que seguir mejorando. Decir las cosas de frente, conversar nuestras diferencias y que lo más importante sea el jugador. La idea es que Héctor siga viendo a estos futbolistas y sienta que los necesita, eso también va a ser un logro para nosotros. Estamos en formación y tratamos de capacitar a nuestros entrenadores, de mandarlos a las giras al extranjero, que vayamos a ver otras realidades. Darles herramientas a nuestros profesionales.

En estas giras: Holanda, Italia, Madrid ¿Hay prácticas o avances que se han podido traer a Colo-Colo?
De las experiencias internacionales y de la información que nos entregan los equipos rivales es que hay una gran preocupación por la organización defensiva y quizás nosotros no estamos priorizándola tanto como debiésemos. En nuestros principios está mantener el volumen de ataque, atacar permanentemente, posicionarnos en campo contrario y muchas veces eso nos hace ser vulnerables defensivamente. El mensaje es que tenemos que reforzar nuestra organización defensiva. Eso es algo que tienen muy bueno los equipos italianos, holandeses, los mismos portugueses, los de Europa del Este. Todos muestran, más allá del dibujo, agresividad, gran preocupación por la anticipación, la ubicación, los movimientos defensivos ya sea hacia atrás o adelante, dependiendo del juego. Pero hay una estructura planificada y un estrategia a seguir. En la parte final del torneo le hemos estado dando énfasis.

¿Esto es un objetivo para el segundo semestre?
Sí, sería importante que no nos marcaran goles por aspectos de organización. Que podamos tener una estructura definida, con responsabilidad en las marcas, en los cierres, en el anticipo y en la ubicación mientras el equipo ataca. Eso es algo que tenemos que intensificar, lo que no quiere decir defendernos con mucha gente, sino defendernos mejor. Con más o menos gente, eso dependerá de las circunstancias del juego y sin dejar de atacar.

Esta semana comienzan los campeonatos del Fútbol Joven ¿Qué esperas para este semestre?
Que podamos mostrar un juego donde se plasme lo entrenado en la semana. Que se note a los jugadores haciendo su tarea porque está sabida, porque están convencidos de lo que están haciendo y que se hace bien. Si uno trabaja en base a un orden y contenidos para preparar un partido uno espera que eso se refleje. En Colo-Colo hay muy buenos jugadores en todas las categorías, entonces si ellos consiguen llevar al partido lo entrenado seguramente vamos a tener más logros que derrotas. Me gustaría ver una buena organización defensiva, que no tengamos problemas en las pelotas detenidas, que no haya jugadores expulsados y esto ha sido un gran avance en el semestre pasado. Me gustaría ver cada vez más unidos a los cuerpos técnicos con un mensaje cada vez más claro.

¿Y a los hinchas?
Que vinieran más a ver el fútbol formativo, que los que lean esta entrevista se animen y vengan a conocer a los jugadores que en un tiempo corto van a estar en el Primer Equipo.