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Álvaro Saffa y sus lecciones europeas
Álvaro Saffa nota

“Estoy agradecido del club por esta oportunidad que me dio de enriquecerme”. Las palabras son de Álvaro Saffa y reflejan fielmente el momento del jefe del área física de Colo-Colo. Saffa viene llegando de una estadía de cerca de un mes en Europa. Allá fue el PF del equipo que jugó en Gradisca y luego se quedó perfeccionándose en el Real Madrid y en el Chelsea de Londres. Para Saffa esta oportunidad es única, no sólo por lo que significa para él en su crecimiento personal, sino por lo que puede mejorar el club gracias a su reciente experiencia.

“Estuve todos los días compartiendo con la gente del Real Madrid, haciendo muchas preguntas sobre el método de entrenamiento, cuál es el perfil de cada técnico en cada una de las categorías. Tuve la suerte de conocer a Santiago Sánchez, un tipo muy conocido en España que está trabajando ahí. Él planifica muchas actividades para niños y me explicó toda la metodología que utilizan, el orden del club en el fútbol formativo, cuántos profesionales trabajan, cuántos están jornada completa y media jornada. Me llevaron a conocer las instalaciones, no sólo cancha, sino gimnasios, laboratorios, salas de evaluación, camarines de cada categoría, me explicaron cuántos son y por qué están hechos de esa manera. Tienen un laboratorio espectacular con todas las herramientas”, explica el exfutbolista.

¿Estamos muy lejos del trabajo que se hace en Real Madrid?
Metodológicamente no, tenemos una muy buena metodología, pero sí me di cuenta de aspectos donde haría algunos cambios. Pero la gran diferencia se marca especialmente en la infraestructura. Ellos problemas de cancha no tienen. Todas las categorías entrenan en cancha entera. Son las condiciones ideales, con todos los materiales que quieran y con un orden administrativo importante. No cualquier técnico entrena en el lugar que se le ocurrió. Hay una organización anual respecto a las canchas. Todas las categorías tienen un camarín propio que tampoco cambia. La sub 11 está en el inicio del complejo, la 12 un poco más arriba y así van subiendo hasta llegar al Primer Equipo. No estamos lejos metodológicamente, más bien muy actualizados. Pero la gran diferencia está en eso, la infraestructura que ellos presentan es a todo nivel.

¿Si tuviéramos esa infraestructura podríamos llegar a ese nivel?
Es que también hay un tema cultural importante, ellos dan un plus profesional en cada entrenamiento. O sea, hay una dedicación y planificación de por medio. No llegan 20 minutos antes de entrenar. Se arman las canchas con mucha anticipación. El técnico, el ayudante y el preparador físico desde que entran a la cancha el entrenamiento ya está organizado en cada detalle hasta el final. Algo muy importante también es que las sesiones no sobrepasan la hora veinte, ninguna posibilidad. Todo está muy estructurado y con muy poca pausa y con mucha intensidad.

¿Hubo algo, más allá de la infraestructura, que tú consideraras que se puede replicar en Colo-Colo?
Creo que la planificación del entrenamiento de nosotros tiene que ser mucho más dinámica, con menos pausas entre un ejercicio y otro. Me quiero hacer entender de la siguiente forma, el PF hace el calentamiento inicial, cuando agarra el técnico (al grupo de jugadores) no pueden pasar tres minutos. Las canchas tienen que estar armadas mucho antes de la actividad para que eso no te quite tiempo. Entonces el tiempo activo nuestro es de dos horas porque traemos un arco de allá, hay que pasarle los petos a los jugadores y eso se puede solucionar con el cuerpo técnico para llevarlo a una hora y media. Con eso basta y sobra. Con eso ayudaríamos a nuestros jugadores a que lleguen antes a sus casas, que descansen y que tengan horas familia.

En Barcelona se entrena, ya sean técnicos o preparadores físicos, siempre con balón ¿En Real Madrid también es así?
Sí, tienen una metodología bien global. El PF no aísla una preparación física neta, es todo integrado. Eso también lo tenemos así en Colo-Colo. Todo lo físico está pensado en la táctica y en el juego.

Sin duda la experiencia en Real Madrid fue importante para Saffa, pero el club que lo marca gracias a su trabajo y organización es el Chelsea de Londres: “Me vine con una sensación rara luego de cuatro días en Chelsea. Rara porque he tenido la suerte de recorrer muchos clubes en Europa, esta es mi tercera pasada y Chelsea me entregó una visión general de todos los clubes. Entendí la perfección de un método, la estructura de un club, entendí la fidelización de los jugadores hacia Chelsea. Todo se basa en el cariño de la gente que está adentro, en el tiempo que lleva la gente adentro, conocen perfecto el funcionamiento del club y lo respetan, nadie se sale para ningún lado. Los tipos no dejan detalle al aire y me di cuenta que la cultura y la predisposición al trabajo y a tu club lo es todo”.

¿Específicamente dónde viste eso?
Todos se saludan, conversan, todo el mundo se conoce, hay un ambiente laboral espectacular, todos trabajan en torno a la filosofía Chelsea y nadie se sale de eso. Ellos se mueven en torno a semanas de entrenamiento, gracias a eso los jugadores ya se saben los trabajos y cada vez se perfeccionan mucho más. Pasan de un año a otro y el ejercicio se complejiza. Pero el método ya está. Es tan ordenado que si tú ves un entrenamiento ya sabes en qué semana están.

En cuanto a infraestructura ¿El Chelsea está al nivel del Real Madrid?
No, es superior. Chelsea es un complejo deportivo que tiene 35 canchas. Un edificio del Primer Equipo y un edificio de divisiones menores totalmente aparte, a cincuenta metros, una cancha sintética porque juegan todos el año en césped natural entonces no necesitan más. Cuatro de estas canchas tienen calefacción por debajo para los días de nieve. Tienen canchas sintéticas chiquititas para jugar uno contra uno, dos contra dos y tres contra tres. Gimnasios en los dos edificios, piscinas de rehabilitación para jugadores con una trotadora abajo rodeada de cámaras para estudiar el movimiento del jugador que se está recuperando, salas de conferencias para que los entrenadores hagan sus charlas.

Repitamos el ejercicio ¿Qué se podría traer del Chelsea al trabajo diario de Colo-Colo?
La confianza absoluta en el compañero que está al lado. La estructura se respeta, la filosofía Chelsea se respeta y la planificación se cumple tal cual como ellos la definieron hace trece años atrás. Sería muy importante que un equipo como Colo-Colo le entregara más estabilidad a su gente, que no esté con el miedo de perder su trabajo cada tres o cuatro años, que la filosofía nuestra se cumpla, que el método Colo-Colo perdure en el tiempo. Para eso sólo falta una política deportiva super dura que ayude a los profesionales que están en cancha a solventarla y a un directorio que la pueda sustentar en el tiempo.

¿Actualmente Colo-Colo tiene una filosofía en el fútbol joven?
Sí, tenemos una filosofía de trabajo marcada, una filosofía de juego, pero nos falta hacer club y eso abarca mucho. Además en Chelsea los técnicos agregan muchas horas de oficina, lo que les permite salir mucho más preparados para el entrenamiento, eso se puede agregar acá.

¿Hay prácticas acá en Colo-Colo que a la luz de lo que viste en Londres consideres que estamos haciendo mal?
Creo que le damos mucho énfasis al ganar. Pero a los jugadores hay que enseñarles a ganar, no solamente decirlo. Hay que aplicarlo en el entrenamiento. Cómo le doy los fundamentos al jugador para que gane. No basta con ponerse la camiseta de Colo-Colo. Hay que enseñarle formas de ganar. En un partido existe mucha información que el jugador debe leer y aplicar todo lo que aprendió para resolver esa situación.

¿Qué vas a poder aplicar acá?
Vamos a reducir los tiempos de entrenamiento, vamos a hacerle una ficha individual a cada jugador con la planificación de aquí a seis semanas. Donde va a saber que además del entrenamiento tiene una reunión con la secretaría técnica, que tiene un día de reunión individual con el entrenador que es súper importante, reunión con psicólogos. Todo calendarizado, reforzamiento escolar, reforzamiento en el gimnasio. Esto lo quiero aplicar porque va a demandar dos cosas: Responsabilidad del jugador para cumplir con su desarrollo profesional y una dedicación especial de cada uno de los profesionales del club hacia el jugador.

¿Culturalmente es posible?
Si se justifica bien, explicando que esto va a mejorar el crecimiento de cada uno de nuestros jugadores y va a llevar al crecimiento del Fútbol Joven. Si lo organizamos de manera ordenada esto va a dar resultado. Las capacidades están y hay que aprovecharlas.

En cuanto al nivel futbolístico que viste en Real Madrid y Chelsea ¿Cuan lejos o cerca están nuestros jugadores de eso?
Estamos lejos táctica y físicamente. Nos falta mucha teoría táctica, que nuestro jugador sepa porqué hace lo que hace en un momento determinado, nos falta más teoría. Esa es nuestra falencia, nuestro país no es táctico, en las escuelas de fútbol no se practica la táctica tampoco. Ahora recién hay generaciones de técnicos nuevos que están entregando otros conceptos. Las próximas generaciones del fútbol chileno lo van a aprovechar mucho.

¿En este aspecto dependemos de los técnicos?
Absolutamente. No sólo tengo que ser capaz de decirlo, sino que debo ser capaz de entrenarlo. Si yo en un partido le pido a un jugador que tiene que ser capaz de cerrar al primer palo y no lo entrené en la semana el jugador no va a entender el concepto con el estrés de un partido. Pero si lo trabajó en la semana el jugador lo va a entender perfectamente, lo hará más mecánico, tendrá lecturas más fluidas. Ahí está nuestra función, no sólo de los técnicos, también preparadores físicos, psicólogos, todos hablando el mismo idioma táctico.

Álvaro Saffa nota color

¿Y en lo físico?
En las fichas individuales que quiero incorporar tienen que estar las comidas que cada jugador necesita. Tenemos que educar a nuestros jugadores desde chicos sobre qué comer, cuándo comer. Allá los jugadores comen seis veces al día lo cual es muy bueno. Entonces todo su desarrollo muscular se ve incrementado dos o tres veces más que el nuestro. Nuestros jugadores todavía salen del entrenamiento y se comen una sopaipilla y un completo afuera. Allá no, ellos terminan de entrenar y tienen una merienda muy buena, leche, pan con jamón y palta. Los desayunos en base a cereales, leche y jugos bien hechos. Todo eso marca diferencia. Acá tenemos menos recursos, en las familias hay menos recursos también, en los colegios nuestros jugadores no comen bien, allá sí. Entonces es toda una cuestión cultural y aquí los papás tienen que ayudarnos mucho, porque tienen que entender que desde la sub 8 los muchachos tienen que comer cuatro o cinco veces al día, que no basta con un té en la mañana y un té en la tarde. Porque esa es la alimentación chilena: Tres comidas y dos de ellas son té con pan. Eso no es el ideal para un niño que tiene ocho horas más de entrenamiento que su compañero de colegio.

¿Nuestros jugadores tienen las habilidades para asumir estos cambios?
Sí y cuanto antes mejor. Cuando le enseñamos a nuestros jugadores chiquititos ellos son como una aspiradora. Las habilidades blandas la desarrollan con mucha facilidad. Estamos a tiempo con los chicos y con los más grandes tenemos que hacer un trabajo más riguroso para enseñarles a pensar y el coeficiente en cancha sea mejor.

¿Y nuestros entrenadores?
Creo que falta más capacitación, pero la mayoría sabe de lo que hablamos y sabe a lo que jugamos. Ese concepto de cómo jugamos hay que entregarlo en la semana con mucha más claridad. Un concepto por entrenamiento, así el jugador va incorporándolos y volviéndolos mecánicos.

¿Esto podría generar un cambio en el ordenamiento de los entrenamientos del Fútbol Joven?
Lo hablé con Hugo Balladares para cambiar un día de la semana. Creo que para nosotros el día lunes tiene que traer una información mucho más táctica de lo que viene siendo. Tener información más clara de lo que vamos a enfrentar la próxima semana, mejor feedback de lo que hicimos el partido pasado que se juega el sábado o el domingo, y en cuanto a lo físico tener una mejor recuperación de nuestros jugadores en cuanto a un trabajo aeróbico-futbolístico.

¿Los equipos de trabajo son muy distintos a los de acá?
No estamos lejos de lo que hacen allá. Lo que sí creo que nos falta en las categorías más chicas son más entrenadores y que ojalá sean profesores de educación física. Digo esto porque el profesor de educación física sabe de método, no sólo entrena. Sabe qué ejercicio aplicar para cada etapa de desarrollo. Ese profesor con el curso de técnico va a poder englobar todo este conocimiento para entregarle los conceptos a los chiquititos.

¿Con qué sensación te viniste de toda la gira?
Cuando salí de Real Madrid me quedé con una sensación bastante positiva de nosotros, sentí que ellos tienen un complejo muy grande que no está tan bien utilizado. Ellos no tienen una comunicación muy directa, fluida entre los profesionales. Después con Chelsea entendí que lo nuestro se puede mejorar mucho más con el acercamiento de los profesionales, con más confianza entre nosotros. Nadie sabe todo, ni nadie sabe nada. Todos podemos aprender y sobre todo confiar entre nosotros. Aquí lo que tiene que surgir son dos cosas: El jugador y el club.

¿Cómo puedes ayudar tú desde tu rol para generar estos cambios?
Capacitando y haciendo sentir segura a la gente. Si la gente sabe lo que está haciendo y hablando, no va a tener miedo. Va a tener las herramientas para hablar con jugadores, otros técnicos y la prensa.

¿Es posible generar estos cambios cuando algunos de nuestros entrenadores, legítimamente, pueden buscan sobresalir, posicionarse y en algunos casos dirigir en el fútbol profesional?
Lo que hay que cambiar es que si la sub 12 sale campeona y saca cuatro jugadores que se proyectan, ese logro sea también del técnico de la sub 19 y el de la sub 8. El logro es de todo el club. Cuando se potencia el club son todos buenos. Cuando al primer equipo le va bien todo está bien, se potencia el trabajo de todos. Por eso es tan importante que al club le vaya bien, no a un entrenador específico. Tenemos que lograr una visión global.

¿Hay diferencia en la captación?
Mucha. Allá no existe la captación masiva. Ellos van directo al grano. Tienen veedores a nivel mundial y hacen seguimientos de años. Entonces no se desgastan en probar 10 mil niños en un día. Tampoco salen a buscar por toda Inglaterra porque tienen prohibido tener a niños que vivan a más de una hora de viaje. La captación es directa.

¿Cómo te imaginas a Colo-Colo en 10 años?
Me lo imagino con un edificio nuevo, con instalaciones de primer nivel, con los mejores de Chile trabajando y sobre todo con muchos problemas resueltos. Una filosofía sólida, que digan “Este es el Colo-Colo moderno”, en una línea muy difícil de salirse. Un búnker, abierto a la comunidad porque Colo-Colo es de la gente.

Hubo algo que se reforzó en este viaje de Álvaro Saffa: El trabajo en el fútbol joven y los posibles cambios en él deben estar enfocados en conseguir formar un jugador confiable y competitivo. “Al jugador confiable no lo van a expulsar, le va a hacer caso al entrenador, va a ser un líder dentro de la cancha y además educado. El competitivo va a jugar en todos lados, va a ser ambicioso, va a querer ganar y se va a sobreponer a cualquier cosa. A ese jugador hay que formar”.