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Al Cacique le costó, pero sacó la tarea y volvió a gritar: ¡A pelear hasta el final!
cc-audax-2015

Con un cierre emotivo, Colo-Colo ganó 2-1 a Audax Italiano en la Ruca, y sigue prendido en el torneo de Apertura, a falta de tres fechas.

Hay algo que siempre muestra Colo-Colo, sobre todo jugando en la Ruca y que hoy se vio reflejado desde el minuto uno. Decisión. O actitud para hacerse dueño del partido, controlar la pelota y ser el protagonista del juego, el que maneja los ritmos del match y termina llevándose la mayor cantidad de chances de gol.

De entrada hoy el Cacique salió furioso. Esa decisión de tomar la manija del partido se tradujo en tres opciones de gol claras en los primeros 10 minutos. Todo, coronado con un cabezazo de Esteban Paredes que dio en el palo (7′).

Sí, es cierto. El rival también juega y en el segundo cuarto del primer tiempo reaccionó, amén a la buena técnica de Iván Vásquez quien descargó desde el medioterreno buenos pases para los delanteros audinos.

Pero Colo-Colo también reflejó categoría. Y esa profundidad que faltó a ratos, en el inicio, se acabó al minuto 30, con el 1-0. La jugada partió por la derecha, cuando Gonzalo Fierro hizo un cambio de frente. Allá, muy lejos, en la izquierda y cerca del área recibió Vecchio, controló y esperó a que Jean Beausejour -siempre activo en ataque- pasara por la espalda (Cual Pelé con Carlos Alberto en el mítico gol del Mundial del 70). Bose controló, centró preciso y Felipe Flores la empujó con su zurda sacrificada. El delantero de los goles importantes volvió a aparecer en el momento justo.

Audax no hizo un mal primer tiempo y respondía. Pero Colo-Colo siempre fue más. O igual, pero nunca menos.

Dos aspectos marcaron el lado más táctico del primer tiempo. El primero, que se repitió mucho, fue la posición e impronta de Christián Vilches. Junto a Barroso se situaron en mitad de cancha y fueron los primeros volantes que armaban la jugada. Bien el Kily, quitando siempre y adelantándose al rival, evitando el correr hacia arco propio con los peligrosos Mora, Vallejos y Valdés (Carrasco estuvo muy pegado a la raya en el primer tiempo).

El otro, la versión generosa de Esteban Paredes. A los 35′ Vecchio lideró una contra que no se concretó. Y cuando la quitó Audax, y Vecchio seguía corriendo con el impulso ofensivo, Esteban volvió. Le dijo al Gordo, sin palabras: “Yo te cubro, amigo” y volvió a campo propio como si fuera el otro Esteban del equipo. Y la quitó, para armar otra jugada alba y seguir siendo -junto a sus compañeros- protagonista del partido.

En el complemento Pellicer mandó dos cambios de entrada en Audax. Puso un volante defensivo más marcado (Jélvez) con lo que le complicó la faena a Vecchio. E hizo ingresar al Pampa Olivi, amigo nuestro, que reemplazo a Mora.

Molestó Olivi con sus gambetas y Audax algo creció. A Colo-Colo se le complicó la rotación de balón y el partido se hizo más áspero. Asomaron las amarillas y las chances fueron con tiros desde fuera del área. A los 51′ Vecchio y a los 61′ Fierro se animaron a probar al meta Veloso, que tuvo una buena tarde y atajó seguro.

La defensa de Audax tomó mejor al tridente de ataque albo. Costó y los últimos quince fueron de luchar, aunque nunca hubo riesgo certero en el pórtico de Villar.

Lo cierto es que Colo-Colo nunca aceptó retroceder. Y las opciones de la visita seguían siendo con contras rápidas o alguna pelota detenida en tres cuatros producto de una falta colocolina gatillada por el cansancio.

En una de esas, cuando faltaban 10, Juan Cornejo (formado en Colo-Colo) lanzó un tiro libre peligroso. Su zurda -que ha dado buenos réditos en Audax, y antes en Magallanes- mandó la bola al palo. En el rebote, Diego Valdés la agarró llena y liquidó. Un 1-1 sorpresivo y doloroso.

Sin embargo (¡sin embargo!), quedaba más. Recién lo había empatado Audax, la gente se levantó, comenzó a cantar y a recordar eso de que vamos, vamos Colo-Colo, que hay que ganar, que la historia y el presente y la camiseta. Y Vecchio, el Gordo que la tuvo complicada el segundo tiempo, sacó un derechazo desde el semicírculo. La metió allá abajo, y nada pudo hacer Veloso. Go-la-zo y explosión en la Ruca.

El próximo partido del Cacique, la otra final, será en San Carlos de Apoquindo ante la UC. El domingo subsiguiente, tras la para por los partidos de la selección.