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A fondo con Suazo: “Juego dos años en Colo-Colo y ahí pararía mi carrera”
Suazo

Se transforma una y otra vez. La historia de Chupete es de adaptación y cambios permanentes. Cuando era juvenil quiso dejar el fútbol y nació su primer hijo: a cambiar. Había que parar la olla y el futbol era lo que él sabía hacer.

“No me gustaba mucho entrenar, no me gustaba tanto viajar. Prefería el barrio, jugaba en el barrio, con los amigos… Pero nació mi primer niño y ahí por obligación dije: ‘¿Qué hago?’. Y empecé a jugar, a jugar, a jugar… Y de ahí fue todo rápido. De Tercera subimos a Segunda (con San Luis), después año y medio en Audax, año y medio en Colo-Colo y ¡Pum! Despegue para el extranjero ya. Fue todo súper rápido”, recuerda hoy Humberto Andrés Suazo Pontivo.

Claro: Del Torino de San Antonio a la UC y después de brillar en Tercera División a jugar en Primera no pasó mucho tiempo tampoco. Giro, transformación. Había que dar el salto.

Y, como decía él, vino Audax, Colo-Colo, la selección, México, España, el Mundial… Todo muy rápido. Cambios, cambios y cambios para un Chupete que se fue preparando en el camino.

Llolleíno de nacimiento, nadie le dijo cómo había que armar la ruta al éxito. Y ni siquiera ahora. Cuando su familia y amigos lo apoyan, cuando sus compañeros repiten una y otra vez que confían en él, algo pasa. Siempre cuesta. Incluso en su actual regreso a Colo-Colo, a sus 33 años y después de triunfar en todos lados.

“Me ha costado mucho adaptarme. No sé si será el sol, pero algo está pasando… me salieron muchas ampollas, los zapatos no los traje, no sé, son muchas circunstancias. Sufro mucho de las plantas. Hasta ahora tengo ampollas en las plantas (risas). Me ha pasado de todo pero sigo confiando en que voy a mejorar (…) ¡Sé que voy a mejorar! Estoy convencido que voy a ayudar al equipo a estar en lo más alto”, dice.

Chupete entonces se prepara para la siguiente transformación. Y la que viene en dos años cuando, según cuenta aquí, dará por finalizada su carrera como futbolista.

Su sueño ahora es ser campeón con el Cacique y disfrutar a los suyos a concho. “Siempre le digo a mis hijos que ellos deciden su futuro. Pero primero tienen que estudiar, sacar su carrera, y de ahí ver qué deciden para adelante”, opina. Eso vale para todos. Para André (13), las gemelas Aranza y Gretel (de 9 años y amantes del fútbol) y para el pequeño Jesús, mexicano de un año, siete meses. Todos del Colo. “Ya tienen su camiseta, no pueden cambiarse (risas)”.

¿Y tú siempre has sido de Colo-Colo?
Siempre, siempre. De cuando estaba en la Católica me acuerdo, entrenando, me pasaba a buscar mi primo ahí a Apoquindo, me traía la camiseta (del Colo) y vamos al estadio.
Él venía a la barra y me llevaba y después me iba a dejar a San Carlos.

Eras futbolero de chico
Sí. Mi papá jugó en San Antonio Unido, cuando estaba en profesional.
De chiquitito tenía 8, 9 años y jugaba con niños de 20, 25 años. Siempre fue así. Tengo videos de eso. Me cuidaban mis primos y mis tíos. De chiquitito me metieron a jugar ahí. Me iba muy bien. Sobresalía mucho con los niños de mi edad. Incluso en los campeonatos que hacía la Católica jugaba con dos series más arriba. Jugaba con los 79.

Alexis contaba en una entrevista que más allá de la fama y del dinero, él todavía era feliz jugando fútbol, estando en una cancha ¿Te pasa lo mismo?
Sí, eso es lo importante. Mira… (Piensa) A lo mejor por eso, no sé si te podrán tener envidia, pero haces lo que te gusta. Entrenas dos horas y media por día, te pagan por lo que te gusta hacer. Como que… ¡no sé! Estamos en una carrera donde tienes que hacer buenas actuaciones y juntar tu dinero porque es corta la carrera, eso es lo complicado. Hay que enfocarse bien, tomarlo sí con alegría pero también pensar que la carrera es corta y hay que aprovechar los momentos.

¿Quién era tu ídolo?
Siempre me gustó Ronaldo y también me gustaba mucho como jugaba Marcelo Salas. Se lo he dicho a él. Me tocó la fortuna de jugar con él en las Clasificatorias y se lo he dicho personalmente. Fue emocionante cuando jugué con él. Da lo mismo la camiseta que tengas pero la calidad que tiene cada jugador uno no la puede esconder.
En su momento cuando estaba en River creo que todos alucinaban con el Matador.

En ese tiempo estabas en el colegio, para el Mundial del 98 por ejemplo
Sí. Me acuerdo que se acababa la clase y alguien se ponía de acuerdo para llevar una tele. Se paraba todo, veíamos el partido y ya seguíamos con la clase después.

¿Tenías póster de Salas en tu pieza?
No tanto de póster… a mí siempre me gustó Ronaldo. Para mí es el mejor jugador que he visto. Jugamos en contra varias veces, nos hicieron varios goles.

¿Le pediste la camiseta alguna vez?
No, no soy de andar molestando, de pedir camisetas. Me gusta observar a los buenos jugadores. Hasta del más chico uno aprende algo. Uno nunca deja de aprender. Jugadas, movimientos, todo. Soy muy observador y me gusta aprender de todos.
Nunca me ha gustado molestar.
Me gusta observar siempre. De chico igual, siempre fui así. Nunca quise pedir un autógrafo ni nada porque se juntaba mucha gente y sentía que podía molestar mucho al jugador.

El equipo del Colo que agarraste de joven fue el de Benítez
Sí. Estaba Emerson Pereira, el Coto Sierra, todos esos… ¡Basay!, Espina…

¿Venías el Monumental?
Veníamos de San Antonio en una micro con mi primo. Veníamos a la barra. Venía con la entrada incluida. Gritos, gritos, gritos. Uno se demoraba más antes a Santiago. Agarré hasta un bombo me acuerdo. Me quemó hasta una bengala. La tiraron y me agarró la chaqueta y me quemó.
Me acuerdo de un clásico que Colo-Colo ganó 3-0 y Espina hizo un gol desde fuera del área (1995, ver video).

“Al principio (los juveniles) me decían: ‘don Humberto’”

Ahora hay hartos juveniles en Colo-Colo que te tienen como ídolo ¿Te pasó lo mismo que tú viviste con Salas, pero al revés? Que se te hayan acercado…
Al principio cuando llegaban me decían: ‘don Humberto’. Decía: ‘Pu, ¿tan viejo estoy?’. Pero ya empezaba a conversar con ellos. Hasta me sentía más viejo… a lo mejor me afectó (risas).
Me llevo muy bien con todos. A cualquiera que le puedas preguntar te van a decir la persona que soy, lo que intento ayudar, lo que comparto con ellos.

¿Quién te ha llamado la atención de los juveniles?
Hay varios. Bryan (Carvallo) juega muy bien. Camilo (Rodríguez) el otro día se mandó un partidazo. Lamentable que lo expulsaron. Luciano (Díaz) que es muy chiquitito. Ya los conozco a todos… Dilan (Zúñiga)… Colo-Colo tiene jugadores jóvenes muy importantes que en algún momento se van a tener que ocupar. Hay varios que ya estamos grandes y ahí ellos tienen que aprovechar de agarrar experiencia porque el día de mañana les puede tocar jugar.

Suazo

¿Cuál es el técnico que más recuerdas?
Es que todos te dejan algo bueno. Soy una persona muy especial en el sentido que tengo un carácter muy fuerte para enfrentar los partidos, los entrenamientos. De todos, para no dejar a nadie de lado, de todos (se aprende). He tenido muy buena comunicación con todos, he tenido la fortuna que todos los entrenadores confían mucho en mí, me dan todo su apoyo y por esos entrenadores logré la carrera que he llevado hasta ahora.

De afuera se te ve tímido. Y tú dices que tienes un carácter fuerte ¿Cómo es?
No sé si es con trabajo o algo, pero el temperamento tiene que estar siempre. Yo creo que el temperamento me hizo ser el jugador que soy hasta ahora.
Creo que si eres una persona tímida dentro de la cancha no vas a rendir lo que tienes que rendir. Tienes que tener un temperamento fuerte, con mucha personalidad y ya afuera se verá la persona que uno es normalmente.

Entonces ¿Entras a la cancha y te transformas?
Sí. Dentro de la cancha soy una persona y terminando, saliendo de entrenar soy otra, totalmente diferente.

¿Cuál es tu mejor gol?
¡Uhhhhh! Tengo muchos goles, muy bonitos que he hecho. Para mí, uno de mis mejores goles fue el 2010 que hice en Monterrey. Una final contra Santos. Hice dos goles pero hay uno que arranqué desde la mitad de la cancha y se la piqué al arquero (ver video).
Y el 2007 uno que le hice a Brasil (ver video).
Son muchos goles, bonitos recuerdos. Siempre me gusta verlos, cuando las cosas no andan tan bien. Uno se empieza a acordar de los momentos bonitos y ahí empiezas otra vez a funcionar nuevamente.

¿Eres de ver tus partidos?
Los partidos míos, no. Es rara vez cuando lo hago. Ahora sí los estoy viendo porque yo creo, y lo he conversado con varios compañeros, que a lo mejor ellos todavía están con la imagen del Chupete que jugaba de 9, el Chupete que era goleador, el Chupete que estaba en el área, en el área, en el área. A medida que pasan los años he ido jugando un poquito más atrás. En Monterrey terminé jugando en la posición que jugué el fin de semana que pasó (de 10). De a poquito me voy metiendo más.
Se ha hecho trabajo especial con el profe. Estoy muy tranquilo y confiado de que esto va a mejorar.

En Monterrey jugabas con De Nigris arriba y tú más atrás
Desde 2009-2010 que empecé a jugar ahí. Después terminé jugando con Pavón. Pero siempre un delantero y yo más atrás.
(Igual) yo puedo jugar en cualquiera de las dos posiciones. En ese sentido no tengo problema.

¿Qué compañeros has admirado?
De antes (Jorge) Valdivia para mí es lejos el mejor jugador, o 10, que hay. La técnica que tiene, cómo hace jugar al compañero. Alexis también, Gary… A Jean (Beausejour) cuando estaba en la selección y compartimos con Bielsa. Hay muchos jugadores de muy buena calidad que Chile tiene que saber aprovechar.

¿Qué tenía Bielsa que todos sus dirigidos lo destacan? Beausejour nos contaba que le cambió la forma de ver el fútbol
Con él hasta el saque lateral se trabajaba. Creo que él vivía para el fútbol, sabía lo que le faltaba al fútbol chileno, por algo tomó ese reto tan importante. El equipo, esas Clasificatorias (2010) las jugó a gran nivel. Debajo de Brasil creo que terminamos. Trabajos diferentes, el equipo muy dinámico…
Faltaba la mano dura de que alguien dijera: ‘No poh. Así se hacen las cosas, se va a correr y vamos para adelante’.

¿En Sudáfrica pudiste hablar con él, que te explicara si te iba a ocupar o no?
Yo siempre hablaba con él. A mí me tenía mucho, mucho cariño. Y siempre voy a estar agradecido con él porque yo me lesioné una semana antes de viajar a Sudáfrica. Y era una lesión muy grande que tenía. Y con tratamiento y todo, se habló mucho del tratamiento que me hicieron. Que si era doping o no. Se habló, lo autorizaron en la FIFA y me llevó.
Yo creo que si hubiera sido otro jugador que no hubiera tenido tanto acercamiento con él, a lo mejor no lo llevaba.

Por esa cercanía ¿te explicó la situación? Que no ibas a entrar jugando…
Yo ya sabía, yo ya sabía… Para mí fue muy importante ir. (Piensa unos segundos) Me acuerdo que sí lloraba porque decía: ‘¡Cómo tanta mala suerte!’ Había salido goleador de las Clasificatorias y que me lesionara una semana antes de viajar.
Tuve la oportunidad de jugar dos partidos o partido y medio y cumplí un sueño de niño.
Yo siempre voy a estar agradecido, he cumplido todos mis sueños. Jugué en España, tres meses e hice seis, siete goles. Hice una actuación correcta. Jugar un Mundial, Copa Libertadores…
Uno siempre soñaba con ser jugador profesional y gracias a dios se logró. Estoy muy agradecido por todos estos años, por todos mis entrenadores, mis compañeros, mi familia que me ayudó en todo momento para crecer como jugador.

Chupete solo por dos años más

Cuando te despediste de Monterrey fue una cosa impresionante
La gente es muy especial. Que te agarre cariño es difícil. Y esa despedida fue de un día para otro. El viernes anuncié que no seguía en Monterrey y el sábado en la mañana era la despedida. Llegaron 12 mil (personas)… Yo creo que si la arman de una semana a otra el estadio se llena hasta las masas.
Siempre he estado agradecido con el Monterrey por los siete años que estuve. Quedé en la historia del club.

¿Cómo proyectas tu carrera?
Yo creo que ya no me muevo de aquí. Firmé por dos años en Colo-Colo y la idea mía es ayudar al equipo a salir campeón y recuperar todo el tiempo que no pude estar al lado de mi familia. Ese fue un factor importante para que yo llegara aquí. Qué más que tener a tu familia y jugar en el equipo de tus amores.

Piensas terminar el contrato y terminar tu carrera o ahí evaluar
No, no, no… Yo creo que juego los dos años que me quedan en Colo-Colo y no juego ya. Se podría decir que ahí pararía mi carrera. Ya está decidido. Pienso en disfrutar a mi familia, ya después los niños crecen y se van rápido. Prefiero aprovecharlos y compartir los momentos que más pueda con ellos.

¿La selección es tema para ti?
Noooooooo, ya no. Tengo mucho más tiempo con mi familia, disfruto cada día más. Creo que hay jugadores que están mejor que mi persona. Hay jugadores que tienen mucho talento para estar en estos momentos en la selección.

Eres de ver los partidos de la selección
Síiii, como un hincha más. Siempre. Y disfrutando de los triunfos de Chile. Ojalá nos vaya bien en la Copa América.

Cerremos con Colo-Colo ¿Hay similitudes con el equipo de 2006-2007?
Era un grupo parecido al que tenemos ahora. Un grupo bien alegre y el Tito con un estilo parecido al que es el Bichi. Estuvimos con Riffo también, de los jugadores estaba Gonzalo (Fierro). Es un grupo parecido, un grupo muy bueno. Yo creo que la base de todo son los grupos que se van formando. Eso es clave para cualquier equipo.

Has sido autocrítico y tus compañeros te han apoyado, dicen que confían en ti
Es que ellos me ven entrenar, me ven que de repente me quedo en el gimnasio, trabajando con el profe en lo que me falta. Me llevo muy bien con ellos, hablo mucho con todos. Uno no puede esconder el rendimiento que uno está mostrando. Es evidente, pasan los partidos en la televisión… es la realidad. Yo soy muy autocrítico en ese sentido. No puedo decir que estoy jugando bien. Sí me he sentido mucho mejor, me estoy moviendo un poco más. Los compañeros me van conociendo mejor. Estoy muy contento y agradecido con todo el apoyo de todos.
Me siento que estoy mucho mejor.
Espero que cada día vaya mejor y llegar de la mejor forma a la Copa Libertadores.